A finales de 2020, había 10 millones de coches eléctricos en la carretera.
Los incentivos para coches eléctricos están ayudando a aumentar las ventas de vehículos eléctricos (VE) en todo el mundo.
Nueva Zelanda es el último país en ofrecer reembolsos en efectivo por cambiarse a los VE.
Las bonificaciones fiscales en Noruega han cerrado la brecha de precios entre los VE y los coches convencionales.
Mientras la pandemia provocó una caída mundial de las ventas de automóviles del 16 %, las matriculaciones de coches eléctricos crecieron un 41 % en 2020, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Ese aumento supuso que alrededor de 10 millones de vehículos eléctricos circulaban por las carreteras del mundo a finales del año pasado.
Con un nivel creciente de conciencia sobre el cambio climático que impulsa el deseo de algunas personas de cambiar su viejo coche contaminante por uno eléctrico, muchos gobiernos han desplegado una serie de incentivos para coches eléctricos para fomentar la adopción de los VE.
Las ventas de coches eléctricos siguen creciendo
El gasto de los consumidores en coches eléctricos aumentó hasta 120 000 millones de dólares en 2020, según indica la AIE en su informe Global EV Outlook 2021. Eso supone un incremento del 50 % respecto a las cifras de 2019.
Paralelamente, “los gobiernos de todo el mundo gastaron 14 000 millones de dólares para apoyar las ventas de coches eléctricos, un 25 % más que en 2019, principalmente por los incentivos más sólidos en Europa”.
No obstante, la proporción de los incentivos suministrados por los gobiernos –en relación con el gasto total en VE– ha ido disminuyendo en los últimos cinco años, según muestra el informe de la AIE. Los incentivos gubernamentales para coches eléctricos representaron alrededor del 10 % del gasto en VE en 2020, frente a aproximadamente el 20 % en 2015.
Incentivos para la compra de coches eléctricos
Los mecanismos más comunes para gestionar los incentivos han sido el tipo de reembolso que Nueva Zelanda acaba de anunciar.
Los conductores de allí pueden esperar un reembolso en efectivo si compran coches eléctricos o híbridos. El plan Clean Car Discount entra en vigor el 1 de julio de 2021 y “ hará que sea más barato para los neozelandeses comprar coches eléctricos y de bajas emisiones,” declaró en línea el ministro de Transporte del país, Michael Wood.
Además de los incentivos para coches eléctricos, el plan también introducirá tasas adicionales sobre el precio de los vehículos que generan altos niveles de emisiones de dióxido de carbono, lo que le ha valido el apodo de “the feebate” en Nueva Zelanda. Las tasas se introducirán el 1 de enero de 2022, junto con una ampliación de los reembolsos para incluir coches de bajas emisiones con combustibles fósiles.
“Evitará hasta 9,2 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono y ayudará a afrontar el coste inicial del cambio, con los kiwis recibiendo hasta 8.625 dólares (6.080 dólares estadounidenses) de vuelta”, afirmó Wood.
Las bonificaciones fiscales nivelan el terreno de juego
En Estados Unidos, el presidente Biden acaba de anunciar 7.500 millones de dólares para una red de infraestructura de carga para VE, pero aún no está claro qué se pondrá a disposición para los incentivos a la compra de vehículos: originalmente se habían destinado 100 000 millones de dólares a subvenciones para VE en el “American Jobs Plan” de Biden.
En California, el Clean Vehicle Rebate Project ofrece incentivos para coches eléctricos de hasta 7.000 dólares en VE nuevos, aunque el plan está actualmente suspendido porque se han agotado los fondos. California también gestiona un programa Clean Fuel Reward, que puede valer hasta 1.500 dólares al comprar o alquilar un VE.
El gobierno del Reino Unido ofrece un descuento de 3.480 dólares en VE nuevos por debajo de 48.670 dólares, pero esto representa un recorte de la subvención anterior, que era de 4.170 dólares para VE valorados en 69.500 dólares, según The Guardian.
En 2019, el fabricante de vehículos Volkswagen realizó una comparación de algunos de los principales mercados de VE del mundo y las distintas palancas de incentivos que los gobiernos estaban utilizando para fomentar las ventas. Se atribuyen a las generosas bonificaciones fiscales de Noruega haber acercado el precio de los VE y de los coches convencionales a la paridad.
China, por su parte, es el mayor mercado de VE del mundo, debido en gran medida a sus amplios incentivos regulatorios.




