Según un nuevo informe, algunas de las principales empresas del mundo no tienen objetivos ni políticas de sostenibilidad realistas.
La tecnología de gemelos digitales puede proporcionar datos precisos para elaborar informes y ayudar a implementar con éxito los objetivos climáticos.
En las ciudades, donde las emisiones son sumamente elevadas, estos datos pueden servir para hacer un seguimiento de los avances hacia las cero emisiones netas y mejorarlos de forma más eficiente.
La necesidad de hacer algo eficaz ante la crisis climática es bien conocida y objeto de amplio debate. En la COP26 del año pasado, empresas y gobiernos se unieron para comprometerse con las cero emisiones netas, y la mayoría de las organizaciones reconoce que contar con políticas de sostenibilidad es prácticamente innegociable. Cada vez más, clientes, proveedores e inversores se centran en objetivos y planes ecológicos; por eso, estas políticas son importantes no solo desde el punto de vista moral, sino también comercial. Sin embargo, sin una intervención considerable, las políticas de cero emisiones netas podrían fracasar.
Por desgracia, las afirmaciones climáticas exageradas y el temor al «lavado verde» generan desconfianza. Sin embargo, mientras avanzamos a toda velocidad hacia el umbral de una crisis climática total, cabe esperar que quienes están en el poder hagan todo lo posible por mitigar el desastre inminente.
Por desgracia, un informe publicado por Carbon Market Watch y NewClimate Institute, un centro de estudios alemán especializado en ciencias, ha revelado que la situación dista mucho de ser así en algunas de las empresas más contaminantes del mundo. Muchas de estas empresas no tienen objetivos ni políticas de sostenibilidad realistas, lo que indica claramente que las políticas de cero emisiones netas deben cambiar si se quiere tener alguna posibilidad de evitar una catástrofe climática.
Hacer realistas los planes de cero emisiones netas
Es importante subrayar que la falta de un plan realista para alcanzar las cero emisiones netas no siempre se debe a la pereza o la falta de interés. Descarbonizar un mundo construido sobre la quema de combustibles fósiles no es fácil, y los objetivos poco realistas suelen deberse a la complejidad de la tarea.
Lo hemos visto en un ayuntamiento que actualmente está modelando la hoja de ruta de su ciudad hacia las cero emisiones netas con el software Digital Twin de IES. El ayuntamiento trazó en toda la ciudad, mediante la tecnología de gemelos digitales, el plan nacional de acción climática establecido por el Gobierno central. Al utilizar el gemelo digital para evaluar el impacto de las intervenciones previstas en las directrices nacionales, se descubrió que la ciudad se quedaría un 20 % por debajo de sus objetivos. Esto indicó que era necesario lograr esos ahorros en otros ámbitos y que las medidas debían ser más ambiciosas que las pautas establecidas por el Gobierno.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para combatir el cambio climático?
Los planes para alcanzar las cero emisiones netas no pueden basarse en fechas, estrategias y cifras sacadas de la nada; ya es demasiado tarde para hacer promesas vagas. Es un problema que tiene sus raíces en la ciencia y, por tanto, las soluciones también deben basarse en ella. La buena noticia es que la tecnología evoluciona rápidamente para responder a este problema y que ya existen herramientas para garantizar que los planes de cero emisiones netas sean realistas y eficaces, en vez de un mero trámite para mantener satisfechos a clientes y partes interesadas.
El uso de la tecnología en la lucha contra el cambio climático
Descarbonizar el entorno construido supondría un verdadero cambio decisivo en la lucha contra el cambio climático, aunque a menudo se pasa por alto su enorme huella de carbono, que representa hasta el 42 % de las emisiones de carbono del Reino Unido. La tecnología es clave para aprovechar esta oportunidad, ya que el parque inmobiliario mundial es demasiado extenso como para analizarlo de forma realista con la capacidad de una persona y una hoja de cálculo.
Aunque el gemelo digital ha sido fundamental para que el ayuntamiento comprenda que las directrices nacionales no bastarán para alcanzar su objetivo de cero emisiones netas, ahora puede utilizarse el mismo modelo de gemelo digital, que refleja el consumo energético real de la ciudad, para probar soluciones que compensen esas carencias.
Por ejemplo, ¿y si se adelantara cinco años el programa de rehabilitación de edificios públicos o se aceleraran las inversiones en instalaciones de energías renovables, como la energía solar fotovoltaica? El uso de la tecnología de este modo permite elaborar una hoja de ruta basada en la ciencia y las pruebas, en lugar de depender de conjeturas y suposiciones. Si todas las ciudades del mundo utilizaran esta tecnología para conocer su verdadero punto de partida en el proceso de descarbonización y descubrir cómo acelerar y mejorar sus planes actuales para alcanzar las cero emisiones netas, las generaciones futuras tendrían muchas más esperanzas.
La tecnología de gemelos digitales permite agrupar conjuntos de edificios, ponerlos a prueba y optimizarlos para reducir al mínimo las emisiones de carbono.
@IESVE
La tecnología de gemelos digitales permite agrupar conjuntos de edificios, ponerlos a prueba y optimizarlos para reducir al mínimo las emisiones de carbono antes de conectarlos con otros conjuntos y garantizar que interactúen de forma eficiente. El proceso puede empezar con una calle de casas y ampliarse a barrios enteros, ciudades, condados, países y continentes.
A menor escala, las empresas pueden cartografiar sus instalaciones y cadenas de suministro para garantizar que funcionen con la máxima eficiencia posible. Esto también ayuda a reducir los costes energéticos, algo deseable mientras los precios de la energía siguen disparándose. Además, pueden utilizar la tecnología para evaluar otros factores socioeconómicos junto con las métricas de energía, carbono y costes; por ejemplo, el confort, la salud y el bienestar de los ocupantes de sus edificios y de sus empleados, con el fin de cumplir una amplia gama de indicadores clave de rendimiento ESG.
Sin soluciones basadas en la ciencia y la tecnología que aporten datos concluyentes, las cero emisiones netas no son más que una declaración para aparentar.
Por qué necesitamos políticas de cero emisiones netas basadas en datos
Cuando quedan al descubierto las deficiencias de los mayores emisores de carbono del mundo y solo tres de 25 empresas con una gran huella de carbono muestran un compromiso genuino con la descarbonización, es fácil caer en el pesimismo sobre la posibilidad de un futuro con cero emisiones netas.
El reto ahora es demostrar que es posible, pero todo debe empezar con políticas de cero emisiones netas bien meditadas y basadas en datos; de lo contrario, llegaremos a un punto de daños irreversibles y dejaremos a las generaciones futuras los problemas existenciales que traerá consigo el cambio climático desbocado.


