Más allá del lavado verde: 5 estrategias clave para una sostenibilidad genuina en la agricultura

Two coffee farmers in Columbia examine plant: Companies should practice radical transparency in their supply chains to combat greenwashing.
Companies should practice radical transparency in their supply chains to combat greenwashing.Image: Angela Vives
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  • Las empresas deben adoptar marcos claros para la agricultura regenerativa, con objetivos específicos, prácticas detalladas y métodos científicos para medir los impactos.

  • La agricultura regenerativa exitosa debe tener en cuenta las condiciones ambientales locales e involucrar directamente a los agricultores, algo fundamental para una transformación sostenible.

  • Las empresas deben practicar una transparencia radical en las cadenas de suministro para combatir el lavado verde y formular afirmaciones mensurables y fiables sobre sostenibilidad.

Mientras el mundo espera las habituales promesas grandilocuentes de la conferencia anual de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, que tendrá lugar a finales de este año en Bakú, Azerbaiyán (COP29), la tarea urgente es abrirse paso entre la retórica y distinguir a quienes lideran de verdad la sostenibilidad de quienes solo hacen declaraciones de cara a la galería.

La agricultura convencional ya no basta. Las investigaciones demuestran sistemáticamente que contribuye al menos a una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, consume el 70 % del agua dulce y impulsa el 80 % de la deforestación tropical. Mientras tanto, alrededor del 80 % de las poblaciones más pobres vive en zonas rurales y depende de la agricultura para ganarse la vida.

Ahora, imaginemos un sistema alimentario que dé un giro: uno que regenere en vez de agotar, sitúe a las comunidades rurales en el centro y refuerce la resiliencia económica ante un clima impredecible. La agricultura regenerativa, que incluye cultivos de cobertura, agroforestería y gestión integrada de plagas, se ha convertido en un término recurrente en muchos debates de la COP, un enfoque que llevo años defendiendo con firmeza.

Al unirnos para impulsar este cambio transformador, debemos afrontar el peligro inminente del lavado verde empresarial. El demoledor informe FAIRR reciente dejó al descubierto el uso a menudo temerario y engañoso de las afirmaciones sobre sostenibilidad, que pone en peligro los avances legítimos en agricultura regenerativa. De las 79 empresas agroalimentarias examinadas, 50 presumen de su compromiso con la agricultura regenerativa, pero solo 18 han fijado objetivos concretos y apenas cuatro ofrecen apoyo financiero a los agricultores que emprenden la transición.

Más allá del lavado verde

La urgencia es evidente: no se trata solo de reconocer la necesidad indiscutible de la agricultura regenerativa, sino de que las empresas impulsen sin reservas el cambio de los sistemas extractivos a los regenerativos, sin dejar espacio para el lavado verde. En breve, las empresas deberán cumplir las leyes vigentes y futuras, como el Reglamento de la UE sobre deforestación, Guía Verde de EE. UU., la norma de divulgación climática de la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU., y la Directiva de la UE sobre declaraciones medioambientales, lo que hace que el cumplimiento sea aún más ineludible.

En este contexto, estoy convencido de que las empresas destinadas a triunfar en el futuro adoptarán los cinco enfoques siguientes:

1. Un marco claro y métricas

En el sector privado, las definiciones de agricultura regenerativa suelen ser vagas, lo que deja margen a la interpretación y a una aplicación flexible. Esto dificulta medir y verificar la eficacia de los enfoques regenerativos. Para que la aplicación sea significativa, todo marco debe ajustarse a prácticas de mercado responsables, describir explícitamente los problemas que pretende resolver, exponer los principios y prácticas subyacentes, especificar los métodos de medición y garantizar que se base en la ciencia y tenga impactos mensurables.

La tarjeta de evaluación del café regenerativo de Rainforest Alliance,basada en nuestros 35 años de experiencia en agricultura sostenible, ejemplifica una herramienta de este tipo.

2. Los agricultores y el contexto local, en el centro del cambio

La agricultura regenerativa exitosa exige un conocimiento profundo de los contextos locales, como el clima, las condiciones del suelo y la biodiversidad, e implica a los agricultores como piedra angular del cambio. Quizá lo más importante sea que, para que la agricultura regenerativa prospere, los agricultores deben obtener beneficios económicos.

Pueden pasar varios años antes de que empiecen a obtener beneficios de su transición a la agricultura regenerativa. Dado que muchos agricultores no pueden —ni deberían— asumir solos el coste de la transición, las empresas y los gobiernos deben recompensar las prácticas regenerativas y brindar apoyo financiero a los agricultores, para que la transición sea viable y atractiva.

3. Transparencia radical, afirmaciones mensurables y datos fiables

Combatir el lavado verde en la agricultura regenerativa empieza por una transparencia radical en toda la cadena de suministro, de la granja al estante. Basándose en datos fiables que midan la biodiversidad, la salud del suelo y los niveles de carbono, entre otras métricas pertinentes, las empresas deben considerar este enfoque un proceso continuo. Informar sobre los impactos en tiempo real y reconocer los ensayos y errores inherentes al proceso de lograr un impacto neto positivo, que tiene consecuencias para las personas y la naturaleza, son factores clave.

Esta transparencia promueve una cultura de mejora continua y da mayor credibilidad a los logros de las empresas. Dentro de la organización, lograr esta transparencia exige la colaboración entre los equipos de compras, sostenibilidad y marketing para integrar sin fisuras los compromisos de sostenibilidad en todos los departamentos.

4. Generar confianza mediante estándares reconocidos

Obtener certificaciones reconocidas añade una capa adicional de credibilidad. Estas certificaciones verifican y validan de forma independiente las afirmaciones sobre agricultura regenerativa, lo que aumenta la confianza de los consumidores. Una comunicación de marca inteligente es fundamental para impulsar la demanda de alimentos regenerativos. Esto implica destacar la relación entre el impacto del producto y los valores y beneficios que importan a los consumidores —como ser mejor para el planeta, tener mayor calidad y ser más rico en nutrientes—, respaldándola con datos creíbles.

Los estudios muestran que los consumidores están dispuestos a contribuir a la sostenibilidad; pero esperan que las empresas lideren el camino.

5. Compromiso a largo plazo

Es absolutamente esencial comprometerse a largo plazo con la agricultura regenerativa y mantener una colaboración sólida con los agricultores. La naturaleza no cambia según nuestros plazos: desde la mejora de la salud del suelo y el aumento de la biodiversidad hasta la captura de carbono y la resiliencia general de los ecosistemas, los beneficios de la agricultura regenerativa se manifiestan gradualmente con el tiempo.

Al reconocer que la agricultura regenerativa es más que una moda pasajera, los líderes empresariales deben dar un paso al frente, adoptarla como una visión duradera y establecer un nuevo estándar que vaya más allá de la sostenibilidad. De este modo, las empresas fortalecen y hacen más fiables sus cadenas de suministro, garantizando un abastecimiento seguro y estable.

Aunque la COP tardó hasta 2023 en reconocer el enorme papel de los alimentos y la agricultura en nuestra crisis climática, el balance mundial no llega a reflejarlo. Por su parte, los líderes empresariales llevan años participando en conversaciones de alto nivel sobre este tema. Se acabó el tiempo de hablar: es hora de pasar de los debates a la aplicación, sin eludir la cuestión de cómo financiar el cambio.

Los costes ocultos de la inacción son colosales y ascienden a 10 billones de dólares anuales (el 10 % del producto interior bruto mundial): mucho más que el coste relativamente modesto de la transición a enfoques regenerativos, de 250 000 a 430 000 millones de dólares al año.

Además de salvar nuestro planeta, es una oportunidad de oro para que las empresas exploren nuevas vías e impulsen un cambio transformador en la alimentación y la agricultura.

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