El crecimiento de la demanda de electricidad en el Sudeste Asiático está entre los más rápidos del mundo
Las energías renovables solo cubren alrededor del 15 % de la demanda
El aumento de las temperaturas está impulsando un mayor uso del aire acondicionado
La demanda máxima de los sistemas de refrigeración podría poner a prueba los sistemas eléctricos
El mercado energético del Sudeste Asiático está creciendo rápidamente. La demanda total ha aumentado un 80 % desde 2000, y millones de nuevos clientes han obtenido acceso a la electricidad.
Esto está ejerciendo presión sobre los sistemas energéticos y, dado que gran parte de la demanda se ha cubierto duplicando el uso de combustibles fósiles, las emisiones de CO2 también han aumentado.
Se prevé que el número de muertes vinculadas a la contaminación atmosférica exterior y doméstica en el Sudeste Asiático aumente hasta más de 650 000 al año para 2040, frente a unas 450 000 en 2018, según la Agencia Internacional de la Energía (IEA).
Sin embargo, es posible adoptar un enfoque más sostenible del consumo de energía.
Tres nuevos gráficos de la IEA muestran no solo los desafíos a los que se enfrenta el Sudeste Asiático, sino también las oportunidades para su futuro energético.
1. Equilibrar la demanda y el impacto
Las poblaciones de muchos países del Sudeste Asiático crecen a un ritmo más rápido que las del Reino Unido, Estados Unidos y China.
«Se prevé que el Sudeste Asiático tenga un gran impacto en las próximas dos décadas, al añadir a la demanda mundial el equivalente a todo el sistema energético de Japón. Este rápido crecimiento pone de relieve la importancia de las políticas energéticas de los países del Sudeste Asiático para sus ciudadanos, pero también para el mundo», afirma Fatih Birol, director ejecutivo de la IEA.
Las conclusiones de la IEA se basan en las tendencias económicas y energéticas de los 10 países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), entre ellos Singapur, Tailandia e Indonesia.
Su investigación muestra hasta qué punto la región depende del petróleo para satisfacer sus necesidades energéticas. Se espera que la demanda alcance los 9 millones de barriles diarios para 2040, por lo que el Sudeste Asiático está cerca de convertirse en importador neto de combustibles fósiles.
2. Una tendencia refrescante
En 30 años, la energía necesaria para el aire acondicionado en los países de la ASEAN ha aumentado 7,5 veces —el equivalente al consumo anual de electricidad de los hogares de Corea del Sur—.
Sin embargo, la tenencia de aparatos de aire acondicionado en la región sigue siendo baja en comparación con las economías desarrolladas de climas menos exigentes, por lo que el mercado podría crecer considerablemente.
En el Escenario de Políticas Declaradas (STEPS) de los países de la ASEAN, la energía necesaria para la refrigeración se dispararía hasta casi el 30 % de la demanda máxima de electricidad para 2040, lo que representaría 200 GW de capacidad.
La IEA sugiere que los países de la ASEAN podrían ahorrar 110 TWh de electricidad para entonces —casi el equivalente a la producción eléctrica actual de Malasia, Filipinas y Viet Nam en conjunto— mediante una mejora de la eficiencia de los aparatos de aire acondicionado y mejoras en el diseño general de los edificios, la innovación y la participación de los consumidores.
3. El margen para avanzar hacia una energía más limpia
Para 2040, se prevé que el consumo de electricidad en el Sudeste Asiático se duplique, debido al aumento de los ingresos y de las temperaturas. Para satisfacer esa necesidad, habrá que diversificar la matriz energética.
Según las políticas actuales, se prevé que las energías renovables representen alrededor del 20 % de la generación eléctrica en los países de la ASEAN. Los planes de interconexión transfronteriza en la región ayudarán a aumentar la proporción de energías renovables en su sistema eléctrico.
La IEA ha formulado cuatro recomendaciones para ayudar a que el sector energético del Sudeste Asiático sea más sostenible:
Triplicar la proporción de energías renovables en la matriz energética hasta el 70 % para 2040
Mejorar la eficiencia energética, especialmente en ámbitos de rápido crecimiento como la refrigeración y el transporte por carretera, para abordar las preocupaciones sobre el aumento de los costos y la seguridad energética
Eliminar gradualmente las subvenciones a los combustibles fósiles
Implementar nuevas tecnologías, como la captura, utilización y almacenamiento de carbono.







