Podemos aprender mucho de las civilizaciones antiguas sobre la gestión moderna del agua

An aerial view of the River Nile valley and desert pictured through the window of an airplane on a flight between Cairo and Luxor, Egypt April 11, 2021. Picture taken April 11, 2021.
Ancient cultures have constructed complex water management systems that included dams, catchment systems, underground cisterns and aqueducts.Image: REUTERS/Amr Abdallah Dalsh
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  • Investigadores y arqueólogos estudian cómo las antiguas civilizaciones gestionaban el agua en zonas con escasez.

  • Los descubrimientos pueden inspirar técnicas actuales para hacer frente al empeoramiento de las sequías provocadas por el cambio climático.

  • Las antiguas culturas construyeron sistemas complejos de gestión del agua que incluían presas, sistemas de captación, cisternas subterráneas y acueductos.

Este año se ha vivido uno de los veranos más calurosos y secos de la historia reciente en el oeste de Canadá y el suroeste de Estados Unidos. Las sequías resultantes afectaron negativamente al suministro de alimentos y contribuyeron a que los precios de la carne subieran tres veces más rápido que la inflación.

A pesar de la gravedad de estas sequías, lo peor podría estar aún por llegar. Se prevé que los fenómenos meteorológicos extremos sean cada vez más graves y frecuentes en las Praderas, con periodos secos más largos, junto con el riesgo de inundaciones por tormentas intensas.

Aunque Canadá cuenta con una industria de tecnología agrícola de talla mundial, también pueden extraerse lecciones de las soluciones de bajo nivel tecnológico desarrolladas por las antiguas sociedades que prosperaron en climas áridos. Una de estas sociedades fue la cultura nabatea, que floreció en los desiertos hiperáridos de Jordania, el norte de Arabia Saudí y el sur de Israel hace 2000 años. Durante más de una década he trabajado en yacimientos arqueológicos nabateos y romanos de esta región, explorando sus prácticas constructivas y sus estrategias innovadoras para superar las limitaciones ambientales.

Maestros de la ingeniería hidráulica

Conocidos por sus fachadas monumentales excavadas en la roca en los sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO de Petra (su capital) y Hegra, los nabateos se enriquecieron con el comercio de incienso entre el sur de Arabia y el Mediterráneo. Pero fue otra habilidad la que les permitió prosperar en su patria árida.

Basándose en técnicas locales y en otras adoptadas de culturas vecinas, los nabateos se convirtieron en maestros de la ingeniería hidráulica. Construyeron complejos sistemas de gestión del agua que incluían presas, sistemas de captación, cisternas subterráneas y acueductos. Estos sistemas se diseñaron para maximizar la cantidad de agua de lluvia recogida y almacenada durante los húmedos meses de invierno y para minimizar la cantidad de agua perdida por evaporación durante los secos meses de verano.

La civilización nabatea excavó túneles de desvío para proteger su capital, Petra, de las inundaciones repentinas.Image: Sam McNeil

En Petra, los nabateos construyeron una red de presas para proteger su capital de las inundaciones repentinas y canales cubiertos para llevar agua al centro de la ciudad. En las laderas circundantes construyeron terrazas para absorber la escorrentía, lo que mitigaba el riesgo de inundaciones y favorecía la agricultura. Tan eficaces eran estos sistemas de captación y distribución que los nabateos construyeron piscinas al aire libre y fuentes monumentales en Petra como muestras ostentosas de su riqueza y poder.

Al sur de Petra, en el yacimiento arqueológico de Hawara (la actual Humayma), arqueólogos canadienses han explorado y documentado el extenso sistema de abastecimiento de agua. Aquí, los sistemas de captación dirigían la escorrentía de lluvia hacia grandes cisternas que la almacenaban para su uso en la estación seca. Estas cisternas estaban techadas para evitar la evaporación y equipadas con depósitos de sedimentación para recoger los sedimentos. Un acueducto de 26,5 kilómetros alimentado por manantiales también abastecía de agua potable a este asentamiento. Gran parte de este sistema sigue en uso hoy en día.

Técnicas antiguas para un problema moderno

Pese a haberse desarrollado y construido hace dos milenios, actualmente se están realizando esfuerzos para revitalizar los sistemas nabateos de gestión del agua alrededor de Petra para contribuir al control de inundaciones y apoyar el desarrollo agrícola. En otras partes del mundo, la arqueología ha ampliado nuestra comprensión de la agricultura sostenible y tiene el potencial de contribuir de forma significativa a la política contemporánea del agua. Aunque la aplicación de estas soluciones históricas por sí sola quizá no resuelva los complejos problemas a los que nos enfrentamos actualmente, probablemente desempeñarán un papel importante para ayudarnos a adaptarnos a un clima más cálido y seco.

Aunque el clima y la hidrología de las Praderas canadienses son muy distintos de los desiertos del norte de Arabia, existen algunas similitudes. Del mismo modo que las lluvias invernales en el norte de Arabia sustentaban la vida durante los meses de verano, la escorrentía del deshielo en las Praderas desempeña un papel importante en la recarga de las aguas subterráneas y representa una parte significativa del caudal de los arroyos durante la primavera.

Un tramo del acueducto nabateo en el Siq de Petra, que llevaba agua a la ciudad.Image: John Oleson

Al igual que las cisternas subterráneas construidas por los nabateos, las depresiones excavadas conocidas como dugouts son una fuente importante de agua para los agricultores de las Praderas. Aunque estos embalses artificiales pueden alimentarse con aguas subterráneas, a menudo dependen del deshielo de primavera. Sin embargo, durante las condiciones de sequía de este último verano, muchos de estos dugouts se secaron, lo que obligó a muchos agricultores a depender de aguas subterráneas bombeadas, que conlleva sus propios problemas.

Adoptar prácticas sostenibles similares a las que empleaban los nabateos para maximizar la cantidad de agua recogida y minimizar la cantidad perdida por evaporación puede contribuir a aumentar la eficacia de estos embalses. Del mismo modo que los nabateos situaban sus cisternas para maximizar la captación de escorrentía, los dugouts deberían ubicarse estratégicamente en los campos para recoger la mayor cantidad posible de deshielo. La cantidad de deshielo captada puede aumentarse aún más mediante el uso de cortavientos bien diseñados, que consisten en hileras de árboles y arbustos que actúan como barrera contra el viento y que también pueden favorecer la acumulación de nieve.

Los tanques de decantación, como los que construyeron los nabateos para evitar la acumulación de sedimentos en sus cisternas, también podrían utilizarse para evitar la sedimentación en los dugouts, mejorando tanto la capacidad de almacenamiento como la calidad del agua.

Cubrir los acueductos y los embalses con paneles solares podría reducir la evaporación y, además, generar electricidad.Image: AP Photo/Rich Pedroncelli

Los nabateos también se preocupaban por evitar la evaporación, y los dugouts modernos podrían beneficiarse de estar cubiertos para reducir al mínimo la pérdida de agua. Estudios internacionales han demostrado la eficacia de las cubiertas físicas para frenar la tasa de evaporación, y recientemente California propuso cubrir sus canales con paneles solares para ayudar a conservar su suministro de agua y, al mismo tiempo, producir electricidad verde.

Parte de una estrategia integral

Aunque una mayor inversión en sistemas de almacenamiento de agua mejorará la seguridad hídrica de las Praderas y mitigará los efectos de las sequías prolongadas, estos sistemas también podrían tener el beneficio añadido de reducir el riesgo de inundaciones al retener la escorrentía.

Aunque la adopción de estas soluciones de bajo nivel tecnológico y sostenibles no hará por sí sola que las Praderas sean resistentes a la sequía, combinadas con técnicas innovadoras de cultivo podrían desempeñar un papel importante para ayudar a los agricultores canadienses a mitigar los crecientes efectos del cambio climático.

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