Las lavadoras contribuyen a la contaminación marina por plásticos
El 60 % del material utilizado para fabricar ropa es plástico
Una sola carga de lavado podría liberar cientos de miles de microfibras
Investigadores japoneses prueban un dispositivo de ondas acústicas
Cada vez que lavamos la ropa, diminutas fibras de plástico se liberan en el agua. Pero, aunque estas microfibras son pequeñas, están generando un gran problema.
Aproximadamente el 60 % del material utilizado para fabricar ropa es plástico. Y hasta podrían liberarse 729.000 fibras en una sola carga de 6 kg de ropa de materiales sintéticos, según un informe.
Si multiplicamos esa cifra por la cantidad de lavadoras que hay en el mundo, es fácil entender por qué el simple acto de lavar la ropa está provocando una grave contaminación por plásticos en los océanos.

El sonido del progreso
Entre las soluciones figuran sistemas de filtración que utilizan mallas para atrapar micropartículas. Sin embargo, actualmente no pueden capturarlo todo.
Así que, en lugar de utilizar mallas cada vez más finas, científicos de la Universidad de Shinshu, en Japón, han propuesto otro método: usar lo que se conoce como una onda acústica masiva en un sistema.
Su sistema aplica ondas sonoras a las aguas residuales antes de que salgan de la máquina, desde ambos lados de una corriente central. Esto genera una onda acústica en el centro que atrapa fibras microplásticas y otras partículas pequeñas.
El agua que contiene las fibras se canaliza en una dirección, mientras que las aguas residuales restantes se expulsan por ambos lados y se evacuan por las tuberías habituales.
A continuación, las fibras atrapadas pueden aislarse y extraerse del agua mediante evaporación, antes de eliminarlas de forma segura.
Un problema persistente
La magnitud de la contaminación marina por plásticos está bien documentada. WWF afirma que el plástico está «asfixiando nuestros océanos» y que alrededor de 700 especies marinas están amenazadas. Según la organización, una de cada dos tortugas marinas ha ingerido plástico, mientras que el 90 % de las aves marinas lo tiene en el estómago.
Entre los intentos de retirar plástico del océano se encuentran las papeleras marinas y las barreras flotantes.
Las papeleras marinas funcionan mejor en zonas cerradas de aguas más tranquilas, como puertos deportivos, bahías o clubes náuticos. Pueden recoger unos 20 kg de residuos en un solo día.
Las operaciones a mayor escala, como las barreras flotantes en mar abierto, prometen recoger cantidades mucho mayores de residuos. Pero tienen que superar varios desafíos, entre ellos, el problema de que los residuos pasen por encima de la barrera y vuelvan a contaminar el océano.
Resultados positivos
Por eso, detener los plásticos en su origen, incluidas las microfibras de plástico, será clave para ayudar a limpiar los océanos.
Aunque todavía no está disponible comercialmente, el sistema de onda acústica masiva de los científicos japoneses ha dado resultados positivos en las pruebas. Los investigadores afirman que debe perfeccionarse antes de pasar a producción, pero en condiciones de laboratorio capturó el 95 % de las fibras de PEP-T (tereftalato de polietileno) y el 99 % de las fibras de nailon 6.
Se pueden atrapar partículas de apenas cinco micrómetros, un tamaño aproximadamente igual ael grosor de la seda de una telaraña.»




