Es fácil perder de vista las buenas noticias entre la avalancha de historias negativas sobre las amenazas que afronta el océano, desde el aumento de la contaminación por plásticos hasta la muerte de los arrecifes de coral. Sin embargo, si observamos más de cerca los avances relacionados con los océanos, hay mucho que celebrar.
En los últimos años, el océano ha ido ganando rápidamente protagonismo en la agenda internacional, impulsado por el reconocimiento de que necesitamos un cambio profundo para proteger la salud del océano como base para generar riqueza oceánica (es decir, desarrollo sostenible). Cada vez más personas comprenden que el océano es esencial para la vida en este planeta: proporciona oxígeno y alimentos, regula el clima, absorbe el exceso de emisiones de carbono y sostiene industrias enteras y millones de empleos.
Ahora, gobiernos e industrias unen fuerzas para encontrar soluciones para el océano. Los nuevos enfoques permiten que la producción y la protección coexistan. Estos son algunos avances positivos recientes:

1. El Gobierno de Indonesia y sus socios combaten la contaminación por plásticos
El Gobierno de Indonesia, que en 2017 se comprometió a destinar 1.000 millones de dólares al año para reducir en un 70 % los desechos marinos antes de 2025, recientemente se asoció con la Alianza Mundial para la Acción contra el Plástico (GPAP) para adoptar un enfoque innovador basado en datos con el fin de resolver la crisis de los plásticos en el océano.
La GPAP, acogida por el Foro Económico Mundial, busca rediseñar la economía mundial de «extraer, fabricar y desechar» para convertirla en una economía circular.
El equipo de la GPAP en Yakarta recopila datos locales sobre la gestión de residuos y desarrolla un modelo que evalúa soluciones como reducir el exceso de embalaje, sustituir materiales, crear nuevos plásticos reciclables, aumentar las tasas de reciclaje y mejorar la recogida de residuos.
Para cada solución, el modelo estimará la inversión necesaria, el plazo, la huella ambiental y las emisiones de gases de efecto invernadero, así como el impacto en la vida de las personas. La alianza aspira a implementar soluciones que, con el tiempo, puedan replicarse en otros países.
2. Los transbordadores eléctricos ayudan a descarbonizar el transporte marítimo
Los operadores del Ampere, el primer transbordador totalmente eléctrico de Noruega, informaron de cifras impresionantes tras dos años de operaciones. El transbordador totalmente eléctrico redujo las emisiones de dióxido de carbono en un 95 % y los costos operativos en un 80 % en comparación con los transbordadores tradicionales propulsados por diésel.
Los cruceros, transbordadores, buques cisterna y cargueros son una fuente importante de emisiones de dióxido de carbono y otros contaminantes. Para reducir la dependencia del diésel y del fueloil pesado que propulsan estas embarcaciones, los constructores navales están optando por barcos híbridos y eléctricos.
3. Un punto de inflexión para África en la lucha contra la pesca ilegal
Se estima que la región de África austral pierde 500 millones de dólares al año debido a la pesca ilegal. Namibia se convirtió recientemente en el séptimo signatario de una carta para establecer el Centro de Coordinación de Vigilancia, Control y Seguimiento de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC).
El Centro, que tendrá su sede en Mozambique, reforzará los esfuerzos regionales para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR). Los países signatarios crearán operaciones conjuntas de aplicación de la ley, reformarán la legislación y fortalecerán la capacidad de las pesquerías artesanales para gestionar las poblaciones de peces de manera más eficaz.

4. Indonesia crea tres áreas marinas protegidas en el Triángulo de Coral
En abril de 2019, el Gobierno de Indonesia estableció tres nuevas áreas marinas protegidas en el Triángulo de Coral, una región que alberga la mayor diversidad de corales y peces de arrecife del planeta.
Las tres nuevas zonas abarcarán 226 kilómetros cuadrados (87 millas cuadradas). Solo podrán faenar allí pescadores tradicionales y artesanales que utilicen equipos de pesca sostenibles.
Indonesia se comprometió a reservar 200.000 kilómetros cuadrados (77.200 millas cuadradas) de sus aguas territoriales para la conservación antes de 2020 y, hasta ahora, ha alcanzado alrededor del 96 % de este objetivo.
5. «COP Azul»
Crece el movimiento para integrar la acción por los océanos y la acción climática. Las recientes reuniones internacionales sobre el clima han impulsado notablemente esta iniciativa, entre ellas la Cumbre Global de Acción Climática (GCAS), celebrada en septiembre de 2018, y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP24), celebrada en diciembre de 2018 en Katowice, Polonia.
Limitar el aumento de la temperatura mundial a entre 1,5 y 2 grados C (2,7-3,6 grados F), los objetivos establecidos en el Acuerdo de París sobre el cambio climático, es esencial para preservar la vitalidad de la vida oceánica. La acción por los océanos también puede ayudar a mitigar el cambio climático, aumentar la resiliencia de las comunidades costeras y conservar los ecosistemas marinos.
Este año habrá más oportunidades para integrar los asuntos oceánicos en la lucha mundial contra el cambio climático. La acción conjunta por los océanos y el clima será un tema central de la Cumbre de Acción Climática de las Naciones Unidas de 2019 y de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), que se celebrará en diciembre de 2019 en Santiago de Chile.

«La llaman la 25.ª Conferencia de las Partes, “la COP Azul”: un reconocimiento de que los océanos y el clima son inseparables», dijo Peter Thomson, enviado especial de las Naciones Unidas para los Océanos. «Todo forma parte de un único ecosistema».
6. Jefes de Gobierno se unen por el océano
Un grupo de líderes mundiales se ha unido para formar el Panel de Alto Nivel para una Economía Oceánica Sostenible. El panel reúne a líderes mundiales comprometidos con mejorar la manera en que tratamos el océano. Impulsará innovaciones en gobernanza, tecnología e inversión. Es un llamamiento mundial a la acción por los océanos. Copresidido por la primera ministra de Noruega, Erna Solberg, y el presidente de la República de Palaos, Tommy Remengesau Jr., el panel está integrado por 14 jefes de Gobierno y cuenta con el apoyo del enviado especial del secretario general de las Naciones Unidas para los Océanos.
El panel es el único órgano de política oceánica integrado por líderes mundiales en ejercicio, con la autoridad necesaria para poner en marcha, amplificar y acelerar las iniciativas de protección y producción oceánicas en materia de políticas, gobernanza y financiación. Está integrado por líderes de Australia, Canadá, Chile, Fiyi, Ghana, Indonesia, Jamaica, Japón, Kenia, México, Namibia, Noruega, Palaos y Portugal.
Durante el próximo año, el panel continuará investigando soluciones basadas en pruebas y elaborará una serie de recomendaciones audaces y transformadoras, pero también rentables y políticamente viables, para avanzar hacia una economía oceánica sostenible y explicar cómo puede el mundo hacer realidad esta visión.
Perspectivas de futuro
2020 podría convertirse en un «superaño de los océanos», con la Reunión de las Naciones Unidas sobre los Océanos (copatrocinada por Portugal y Kenia en Lisboa), el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN (Francia), Our Ocean 2020 (Palaos) y la 15.ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (China). En cada una de estas reuniones se examinarán y debatirán los objetivos actuales sobre los océanos, y probablemente se establecerán otros nuevos. Será un año para planificar acciones transformadoras en consonancia con la Agenda 2030 y el próximo Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021-2030).
El océano sigue ganando protagonismo en la agenda internacional, lo que se traduce en importantes compromisos del sector público y privado. Es difícil saber cuánto durará, pero, mientras se presta tanta atención al 70 % del planeta, debemos aprovecharla al máximo y convertir la esperanza en realidad.




