Casi mil millones de personas viven en zonas con una exposición alta o muy alta a riesgos climáticos, según el Índice de Paz Global 2019.
Se calcula que 971 millones de personas corren el riesgo de sufrir fenómenos meteorológicos extremos y también posibles conflictos. Un clima cambiante probablemente afectará a la seguridad de los recursos y a los medios de vida, y aumentará el número de desplazados, factores que pueden suponer una amenaza para la paz.
La mayoría de estas personas vive en Asia-Pacífico y en el sur de Asia, es decir, más del doble que el total de las demás regiones juntas.

Los países más pacíficos
Por primera vez en cinco años, la paz mundial ha aumentado, aunque muy ligeramente. Y la situación sigue siendo peor que hace 10 años.
El panorama mundial es, en gran medida, similar al del año pasado. Islandia sigue siendo el país más pacífico del mundo, un título que ostenta desde hace 11 años. Nueva Zelanda, Austria y Portugal también figuran entre los más pacíficos.
Afganistán es el lugar menos pacífico del mundo, en sustitución de Siria, y Sudán del Sur, Irak y Yemen completan los cinco últimos puestos.

La violencia no solo tiene un coste humano, sino también económico. Su impacto en la economía mundial el año pasado fue de 14,1 billones de dólares en términos de paridad del poder adquisitivo.
Eso equivale a 1.853 dólares por persona.
Sin embargo, sí bajó, por primera vez desde 2012.

¿Cómo se mide la paz?
El Índice de Paz Global analiza la «armonía alcanzada por la ausencia de violencia o el temor a la violencia». Esto se conoce como paz negativa y se mide en tres ámbitos del IPG:
Conflictos internos e internacionales en curso
Seguridad y protección sociales
Militarización
Varios subindicadores se combinan para ofrecer una puntuación global.
Puede leer más sobre la metodología aquí.




