Si todos los refugiados del mundo formaran una sola nación, en conjunto constituirían uno de los países más grandes de la Tierra.
Según el ACNUR, actualmente hay casi 70 millones de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo, alrededor del 1% de la población mundial, la cifra más alta de la historia moderna.
El número de refugiados ha aumentado de forma constante desde 1951, pero se ha disparado notablemente en los últimos 10 años. Esto se debe principalmente a la guerra civil siria, que comenzó en 2011 y que desde entonces ha obligado a millones de personas a huir de sus hogares y a buscar refugio en países vecinos y en Europa.
El más reciente Índice de Paz Global, un informe anual elaborado por el think tank australiano Institute for Economics and Peace, ha constatado que, por cuarto año consecutivo, los niveles generales de paz en todo el mundo han empeorado.
Noventa y dos países han registrado un descenso de la paz, mientras que 71 países han mejorado.
Descenso de la paz

El aumento de la actividad terrorista, los conflictos en Oriente Medio y la creciente tensión en Europa del Este y el noreste de Asia han contribuido a la disminución de los niveles de paz.
Incluso las regiones más pacíficas del mundo según el índice –Europa, América del Norte, Asia-Pacífico y América del Sur– han registrado retrocesos.
El aumento del número de refugiados y la intensificación de las tensiones políticas en Europa y Estados Unidos han provocado que incluso países estables hayan visto reducidas sus puntuaciones. Por ejemplo, el año pasado 23 de los 36 países de Europa empeoraron.
En su séptimo año de guerra civil, Siria es el país menos pacífico del mundo, junto con Afganistán, Sudán del Sur, Irak y Somalia.
El principal foco de tensión sigue siendo Oriente Medio, la región menos pacífica del mundo.
Islandia es el país más pacífico del mundo, seguido de Nueva Zelanda, Austria, Portugal y Dinamarca.
El aumento de los refugiados

Muchos indicadores muestran que vivimos en un mundo más pacífico: hay considerablemente menos muertes por conflictos, existe un número mucho mayor de alianzas entre países, hay más democracias en todo el mundo y menos fuerzas armadas. Sin embargo, la naturaleza de los conflictos está cambiando.
La última década ha registrado un número creciente de guerras civiles. En 2015 había 52 conflictos armados en el mundo, principalmente en Oriente Medio y el norte de África, incluidas las guerras civiles en Yemen, Siria y Sudán del Sur.
Cuando las guerras se producen dentro de las fronteras, los civiles se vuelven extremadamente vulnerables. El aumento de los conflictos internos ayuda a explicar el enorme incremento del número de refugiados, desplazados internos y apátridas en los últimos años.


