No, la mayoría de los estadounidenses no odia a los musulmanes

Kevser Guleryuz, a Masters student at Cambridge College from Turkey, prays with other Muslims during the "Boston Protest Against Muslim Ban and Anti-Immigration Orders" protesting U.S. President Donald Trump's executive order travel ban in Boston
70% of Americans say they have a favourable view of MuslimsImage: REUTERS/Brian Snyder
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«Un cierre total y completo de la entrada de musulmanes a Estados Unidos», fue lo que pidió el presidente Donald Trump durante las elecciones. Apenas una semana después de asumir el cargo, firmó una orden ejecutiva que prohibía temporalmente la entrada de personas de siete países de mayoría musulmana y suspendía el programa estadounidense de refugiados sirios.

El presidente y su equipo sostienen que la decisión se tomó para proteger a Estados Unidos de los terroristas. Otros la consideran un síntoma de una ola más amplia de sentimiento antimusulmán que recorre Estados Unidos.

Pero, según una encuesta a estadounidenses realizada antes de las elecciones, la realidad es más compleja —y positiva— de lo que parece a primera vista.

La encuesta, realizada por la Universidad de Maryland, preguntó a los estadounidenses qué pensaban tanto del islam como de las personas musulmanas. Se llevó a cabo en distintos momentos: en noviembre de 2015; en mayo de 2016, justo antes del atentado de Orlando; en junio de 2016, poco después del atentado; y en octubre de 2016, al final de una campaña electoral durante la cual se acusó al candidato republicano Trump de librar una guerra contra el islam.

Los resultados podrían sorprenderte. Al preguntarles qué opinión tenían de las personas musulmanas, el 53 % expresó una opinión favorable en noviembre de 2015; un año después, la cifra había subido al 70 %.

Image: Washington Post

Se observa una tendencia similar en cuanto al islam. Cuando se preguntó a los estadounidenses qué opinión tenían de la religión musulmana, el 37 % expresó una actitud favorable en noviembre de 2015; un año después, la cifra había subido al 49 %, un nivel que no se veía desde antes del 11-S.

Image: Washington Post

Entonces, ¿cómo se explica este cambio contraintuitivo en las actitudes hacia el islam y los musulmanes? Para Shibley Telhami, uno de los autores del estudio, desglosar las respuestas por afiliación política podría dar una pista.

En el Washington Post, explica qué cree que hay detrás de este cambio: «Como ocurre con casi todos los temas, las divisiones partidistas se agudizaron durante un año electoral muy polarizado. Cuanto más enfatizaba un tema uno de los bandos —como hizo Trump con el islam y los musulmanes—, más adoptaba el otro bando la posición opuesta».

En otras palabras, cuando se percibe que uno de los bandos de una división partidista ataca algo —en este caso, el islam—, el otro bando tiende a defenderlo, aunque esa no fuera su postura inicial sobre el tema.

«Los indicios sugieren que, durante el año electoral, las actitudes de la mayoría de los estadounidenses hacia el islam y los musulmanes mejoraron en general precisamente porque se percibía que el candidato Trump tenía la opinión opuesta», añade Telhami.

Aunque eso quizá sirva de poco consuelo a quienes se ven directamente afectados por los cambios en la política migratoria estadounidense, ofrece algo de esperanza a quienes todavía creen que una sociedad estadounidense multicultural y diversa desde el punto de vista étnico y religioso es algo que merece celebrarse.

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