El número de condenas por violación en Inglaterra y Gales ha caído a un mínimo de la última década, pese al aumento de denuncias presentadas ante la policía, según datos publicados el jueves, lo que ha provocado críticas por considerar que la violación está siendo "despenalizada de facto".
En 2018-19 hubo 1.925 condenas, un 27 % menos que el año anterior, según el Servicio de la Fiscalía de la Corona (CPS, por sus siglas en inglés): la cifra más baja desde que se empezaron a recopilar datos en su forma actual en 2007/8.
Con casi 58.000 denuncias de violación presentadas ante la policía el año pasado, las cifras del Informe anual sobre violencia contra mujeres y niñas del CPS significan que alrededor del 3 % de las violaciones denunciadas terminan en condena.
La caída se produce en un contexto de creciente preocupación por el fracaso del sistema de justicia con las víctimas de violación, muchas de las cuales afirman que el proceso les provoca un nuevo trauma mientras sus agresores quedan en libertad.
El Gobierno anunció en marzo una revisión de la forma en que se tramitan los casos de violación.
El informe también reveló que el número de casos presentados a juicio por el CPS —es decir, aquellos en los que se consideró que existían pruebas suficientes para llevar el caso a juicio— se redujo a más de la mitad, hasta 1.758, frente a 3.910 hace tres años.
El CPS afirmó que recibía menos remisiones desde la policía y que los casos se alargaban debido al creciente volumen de pruebas digitales, como los mensajes de teléfonos móviles.
No obstante, las organizaciones de defensa de los derechos acusaron a los fiscales de archivar casos en los que consideraban que el jurado era menos propenso a emitir una condena, una acusación que el director de la Fiscalía Pública (DPP, por sus siglas en inglés), Max Hill, negó.
La Coalición para Acabar con la Violencia contra las Mujeres (EVAW, por sus siglas en inglés) afirmó que las cifras representan "lo que se está convirtiendo en la despenalización de facto de la violación".
Andrea Simon, de EVAW, afirmó que las mujeres que denunciaban una violación se veían privadas de justicia por un sistema que las victimizaba aún más.
"El fracaso en el enjuiciamiento de las violaciones ... (también) envía a los violadores el mensaje de que pueden seguir delinquiendo con impunidad, sabiendo que la probabilidad de que rindan cuentas es mínima. ¿Es este el tipo de sociedad en la que queremos vivir?", se preguntó.
El jueves, el CPS anunció una revisión independiente de las decisiones sobre la presentación de cargos en casos de violación, como parte de la revisión más amplia del Gobierno.
"La violación es un delito atroz y repugnante, y comprendo perfectamente por qué la caída en las tasas de presentación de cargos resulta tan preocupante", declaró el DPP Hill.
El informe detalló otras medidas para mejorar la forma en que el CPS gestiona los casos de violación, entre ellas la formación de fiscales especializados en violación y la posibilidad de que las víctimas reciban terapia previa al juicio.
El CPS también está examinando cómo los cambios en el comportamiento sexual y las pruebas digitales, especialmente en los casos de violación por parte de conocidos, afectan a los procesos judiciales, y actualizará su guía sobre estereotipos y mitos en torno a la violación.


