Las empresas deben tomar medidas reales en materia de justicia racial en Estados Unidos y defender los derechos humanos en todo el mundo.
Una cadena de suministro ética, sostenible y resiliente protege a las empresas y las marcas, fortalece las relaciones con los clientes y crea oportunidades para innovar.
Las empresas disponen de plataformas para impulsar cambios sociales positivos. Y nunca ha habido un momento más importante para utilizarlas en defensa de los derechos humanos.
Si bien la pandemia de coronavirus ha traído nuevos desafíos para las empresas de todo el mundo, también ha puesto al descubierto injusticias que nos acompañan desde hace generaciones. En Estados Unidos, lo hemos visto en el impacto desproporcionado que la COVID-19 ha tenido en los estadounidenses negros y latinos, que tienen el doble de probabilidades de morir a causa del virus. Y en los últimos meses, los trágicos asesinatos de George Floyd, Breonna Taylor, Ahmaud Arbery y tantos otros han provocado un ajuste de cuentas, largamente esperado, con la realidad del racismo sistémico en Estados Unidos.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en materia de diversidad, equidad e inclusión?
El Centro para la Nueva Economía y la Sociedad reúne a líderes para comprender cómo el cambio económico y tecnológico está transformando los empleos, las competencias y las oportunidades.
A través del conocimiento compartido y la colaboración, el Centro permite a sus socios explorar modelos económicos inclusivos que apoyen a las personas y las sociedades durante la transición.
Aunque han sido unos meses difíciles, con frecuencia son los momentos de mayor dificultad los que sirven de catalizador de nuestros mayores avances. Y, por dolorosa que haya sido esta etapa de nuestra historia para tantas personas, me ha inspirado ver a personas de todos los orígenes, edades y razas unir fuerzas y reexaminar con honestidad el presente para construir un futuro más justo.
Todos tenemos un papel que desempeñar en este movimiento, y eso incluye a las corporaciones, que deben hacer mucho más que publicar un cuadrado negro en su Instagram antes de volver a la actividad habitual. Eso significa tomar medidas reales en materia de justicia racial en Estados Unidos y defender los derechos humanos en todo el mundo.
Al fin y al cabo, la lucha por el progreso no se limita a un solo país, sino que siempre ha sido universal. Como dijo en su día el difunto congresista John Lewis: «Somos un solo pueblo, una sola familia, la familia humana, y lo que afecta a uno de nosotros nos afecta a todos». Por eso, en HP, además de todas las medidas que estamos adoptando en apoyo de la igualdad racial en nuestro país, nos comprometemos también a vivir de acuerdo con nuestros valores en cada comunidad en la que operamos, en toda nuestra cadena de suministro.
En todo el mundo, contamos con cientos de proveedores de producción y miles de proveedores de servicios no productivos. Y, como otras empresas de nuestra escala y alcance, nuestra cadena de suministro afronta riesgos de explotación y abuso de trabajadores. Pero desde que nos adherimos al Pacto Mundial de la ONU hace casi dos décadas, hemos trabajado para abordar las cuestiones sociales y medioambientales en toda nuestra cadena de suministro, exigiendo a todos los que hacen negocios con HP que cumplan en todo momento prácticas empresariales éticas, y auditándolos periódicamente para garantizar que así sea.
Con este fin, hemos implementado una diligencia debida sólida, normas y políticas de primer nivel, y programas proactivos de competencias, bienestar y capacitación, y hemos adoptado medidas firmes para proteger a estos trabajadores y subsanar las infracciones donde se produzcan.
No solo es lo correcto, sino que también sabemos que una cadena de suministro ética, sostenible y resiliente protege nuestro negocio y nuestra marca, fortalece las relaciones con los clientes y crea oportunidades para innovar.
Este trabajo es lo que nos ha permitido figurar entre las 10 empresas más sostenibles, según Barron’s. Y por ello, este año hemos publicado nuestro primer Informe sobre el progreso en materia de derechos humanos, para poder documentar nuestros logros y sacar a la luz los ámbitos en los que debemos mejorar.
Porque, mientras todas las personas no tengan acceso a sus derechos humanos básicos (seguridad, atención sanitaria, educación y una vida libre de discriminación), todavía nos queda trabajo por hacer.
Entiendo que, en este momento, muchos líderes empresariales puedan estar más centrados en cómo mantener a flote sus empresas que en defender sus valores. En los últimos meses, muchas personas de todo el mundo se han visto obligadas a hacer sacrificios para pagar las nóminas, el alquiler y mantener abiertos sus negocios.
Si la historia de HP sirve de algo, es que, cuando se construye una cultura sólida y con propósito, y se trabaja para mejorar la vida de todas las personas, en todas partes, también se crean las condiciones para que su negocio prospere.
Enrique Lores, consejero delegado y presidente, HP Inc.
De hecho, solo el año pasado, nuestro trabajo de Impacto Sostenible ayudó a generar más de 1.600 millones de dólares en ventas.
Como solían decir nuestros fundadores, Bill Hewlett y Dave Packard: «La mayor ventaja competitiva es hacer lo correcto en el peor momento».
Fundaron esta empresa hace más de ochenta años, pero sus palabras siguen siendo tan válidas como siempre. Porque, como hemos visto en los últimos meses, cuando los tiempos son más difíciles, en el momento exacto en que es más complicado hacer lo que sabemos que es correcto, es cuando se puede marcar la mayor diferencia. Como empresas, todas tenemos plataformas para impulsar cambios sociales positivos. Y nunca ha habido un momento más importante para utilizar nuestras plataformas en defensa de los derechos humanos, en nuestro país y en todo el mundo, que ahora.

