Investigadores de Finlandia analizaron el ciclo de vida de un par de vaqueros.
Descubrieron que, de cinco opciones, incluidos el descarte y el reciclaje, alquilar ropa fue la que más emisiones de carbono generó.
Tener menos prendas fue la opción más sostenible, concluyeron los investigadores.
La moda representa alrededor del 5 % de las emisiones globales.
Los esfuerzos por crear una economía de la moda más circular incluyen el uso de certificados de nacimiento digitales para las prendas de vestir.
¿Realmente necesitas ese último par de vaqueros?
Tras estudiar la sostenibilidad de la moda, los investigadores de Finlandia esperan que no.
Han descubierto que tener menos prendas –y reutilizar la ropa de segunda mano– es mejor para el medio ambiente que alquilar o reciclar moda.
El problema del alquiler de ropa
Alquilar ropa –en la que la misma prenda se arrienda o alquila a varios usuarios a lo largo de su vida útil– parece que debería ser sostenible.
Pero los investigadores de la Universidad LUT de Finlandia descubrieron que alquilar moda contribuye más al calentamiento global que tirarla.
Es probable que los compradores que toman prestado y luego devuelven un par de vaqueros generen más emisiones, según el estudio publicado en la revista científica finlandesa Environmental Research Letters. Esto se debe a que compartir las prendas implicaba desplazarse hasta y desde un punto de alquiler, principalmente en vehículos que generan emisiones.
“Tras 10 usos, el consumidor devuelve los vaqueros al proveedor del servicio de uso compartido y recibe un nuevo par”, explica el equipo de investigación, dirigido por el profesor adjunto de economía circular Jarkko Levänen, sobre su modelo, que asume que el consumidor tendrá que desplazarse al menos dos kilómetros para devolver los vaqueros.
Recoger los vaqueros mediante un transporte de bajas emisiones, como la bicicleta, o que los consumidores los usen un total de 400 veces en lugar de las 200 previstas, podría hacer que alquilar ropa sea más sostenible.
El reciclaje tampoco es la respuesta
El estudio concluyó que reducir el número de prendas que poseemos es la mejor forma de limitar las emisiones de la moda. Incluso el reciclaje –en el que la ropa reutilizada se convierte en nuevos materiales– obtuvo una peor calificación en cuanto a sostenibilidad, porque el proceso industrial que conlleva genera un alto nivel de emisiones.
Un informe independiente publicado este año por el Foro Económico Mundial, Net-Zero Challenge: The supply chain opportunity, incluyó la moda entre las ocho cadenas de suministro responsables de más del 50 % de las emisiones globales. La propia industria representa alrededor del 5 % de las emisiones globales.
La moda y la economía circular
La búsqueda de una moda más sostenible continúa.
Por ejemplo, la startup neoyorquina Eon está creando certificados de nacimiento digitales para prendas de moda, para que los consumidores puedan seguir el ciclo de vida de una prenda.
Mientras que la startup de Illinois Natural Fiber Welding fabrica ropa, calzado y muebles a partir de fibras vegetales.
Ambas empresas son miembros de The Circulars Accelerator, una iniciativa para ayudar a los emprendedores de la economía circular a escalar sus innovaciones. Está alojada en Uplink, la plataforma de innovación colaborativa del Foro Económico Mundial.





