Llevo 32 años casado con una mujer increíble, mucho más inteligente que yo. Mi hijo de 25 años y mi hija de 22 son mis mejores amigos. ¡Y he tenido una carrera profesional increíblemente exigente y gratificante!
Tengo el privilegio de hablar ante muchos grupos, incluidos estudiantes en campus universitarios, jóvenes profesionales que apenas comienzan sus carreras y ejecutivos con experiencia. Es interesante lo a menudo que me hacen la pregunta: «¿Cómo lo haces?»
Siempre disfruto compartiendo mi filosofía: el equilibrio es un mito y el propósito es poderoso.
El equilibrio es un mito
La definición del equilibrio entre vida laboral y personal y la manera de alcanzarlo se han debatido durante muchísimos años. He leído numerosos artículos y he terminado tan confundido sobre el tema como cuando empecé. He visto a amigos elegir un trabajo de «9 a 5» para demostrar su compromiso con el equilibrio entre vida laboral y personal, solo para darse cuenta de que eran desdichados en el trabajo y en casa. He visto a otros amigos priorizar sus carreras por encima de todo, solo para despertar un día y descubrir que no solo habían perdido a sus familias, sino que también habían llevado una vida vacía e insatisfactoria. Sin éxito, seguí buscando a la persona que hubiera logrado un equilibrio perfecto entre vida laboral y personal.
Entonces, un día me di cuenta de que estaba buscando la respuesta a la pregunta equivocada. Lo que realmente quería era armonía en todas las muchas dimensiones de mi vida. Fue entonces cuando comprendí que el equilibrio es un mito y el propósito es poderoso.
El propósito es poderoso
Walt Disney trabajaba para un periódico cuando descubrió que sentía pasión por el entretenimiento. John Grisham trabajaba como abogado cuando descubrió que sentía pasión por la escritura. Andrea Bocelli también trabajaba como abogado cuando descubrió que sentía pasión por el canto. Todos nacimos con dones únicos. La vida no consiste en alcanzar cierto equilibrio perfecto, sino en descubrir la paz que surge al poner tus dones al servicio de tu propósito, de algo que sientes que viniste a hacer a este mundo. Muchas veces en mi vida he reflexionado largo y tendido sobre hacer algo distinto. El trabajo es difícil. Viajar es duro. Muchos de mis amigos y familiares me han juzgado por el camino que he elegido. Pero en cada uno de esos días oscuros, tras mucha introspección, volvía a la conclusión de que amo lo que hago y siento que tengo talento para ello.
Si quieres experimentar el poder del propósito incluso en esos días oscuros y tiempos difíciles, debes:
¡Determina tu vocación!
¿Estás utilizando tus habilidades únicas para hacer aquello para lo que sientes que estás aquí? He realizado diversos inventarios de habilidades y perfiles de personalidad. Hice todos los ejercicios de ¿De qué color es tu paracaídas? Al final de todo ese esfuerzo, comprendí muy bien por qué trabajo en mi campo y cuáles son mis habilidades únicas. Si ahora mismo te sientes estancado, considera hacer un inventario de habilidades personales y un perfil de personalidad para que te ayuden a determinar tu vocación.¡Busca confirmación!
Me senté con las personas más cercanas a mí y les expuse mi «resumen ejecutivo». Les expliqué por qué quería hacer lo que quería hacer. Les conté cómo sentía que mis habilidades y fortalezas encajaban mejor con la carrera que había elegido. Y les pedí su opinión. Les pedí que confirmaran mi rumbo o señalaran cualquier sesgo que vieran en mis conclusiones. Luego les dije que, con su apoyo, iba «¡CON TODO!». Iba a perseguir mis pasiones y cumplir mi propósito con la conciencia tranquila y una convicción firme. Después de determinar tu vocación, busca confirmación de alguien de confianza que pueda darte comentarios sinceros y honestos y ayudarte a crecer.¡Sé valiente!
La vida consiste en elegir, y muchas veces son decisiones difíciles. Antes me preocupaba lo que pensaran los demás. Mi pastor siempre decía: «No importa quién creo que soy ni quién crees que soy, sino quién creo que tú crees que soy». Antes, las opiniones ajenas influían mucho en las decisiones que tomaba. Pero cuando comprendí mi vocación y la confirmé con las personas que realmente me importaban, dejé de permitir que las opiniones de quienes no importan dictaran mis decisiones. He descubierto que, al perseguir un propósito, hacen falta pasos valientes para mantener el rumbo. Lo que vuelve difíciles estas decisiones no es la falta de apoyo de una empresa, un equipo o un jefe; la mayoría de las veces, es la falta de valor, alimentada por una convicción profunda, lo que provoca esa sensación de estar «atrapado». Si puedes determinar tu vocación y buscar confirmación, ¡te animo a ser audaz al tomar decisiones con propósito!¡Prepárate para hacer concesiones!
Las decisiones que tomes reflejarán tus prioridades y a menudo exigirán que antepongas los intereses de los demás a los tuyos. A veces trabajaba hasta tarde, me perdía la cena o me iba de viaje. Pero yo sabía, y mis seres queridos también, que hacía lo que tenía que hacer. Otras veces, recogía mis cosas y me iba mientras los demás seguían concentrados en el trabajo; sabía que necesitaba estar en otro lugar con otra persona. Sí, me perdí salidas para jugar al golf y reuniones con los profesores para atender asuntos de trabajo. Pero también me perdí muchas reuniones de trabajo para atender prioridades personales. La clave es que me sentía seguro de cada decisión. Estas decisiones se toman caso por caso, no siguiendo «reglas rígidas de equilibrio entre vida laboral y personal» que establezcan a qué hora debes dejar de trabajar cada día o cuándo puedes viajar. ¡Si dejas que tu convicción interior te guíe, tomarás la decisión correcta cada vez!
¡Ve «con todo»!
He tenido el increíble privilegio de disfrutar de los frutos de una vida plena en las muchas dimensiones del propósito, la familia, la carrera, las aficiones, las pasiones, etc., todo ello sostenido por el acuerdo y el apoyo de las personas que más me importan. Con su amor y aliento, he podido ir «con todo» en todas las áreas de mi vida. Encontrar un propósito ha sido un recorrido de reflexión personal, decisiones difíciles y concesiones.
Te ruego que seas valiente y emprendas tu camino. Sigue los pasos que he expuesto arriba y comprueba por ti mismo que el equilibrio es un mito y que el propósito es poderoso.
Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Bob Patton es vicepresidente de Advisory Services para EY Américas.
Imagen: Peatones cruzan una calle en el distrito financiero de Tokio. REUTERS/Yuya Shino.



