Cuando se trata de las posibilidades de que te asciendan a un puesto de alta dirección en tu empresa, hay algunos factores evidentes que conviene tener en cuenta. ¿Cuánto tiempo llevas en la organización? ¿Has recibido evaluaciones de desempeño excelentes?
Sin embargo, datos recientes de Truity Psychometrics sugieren que hay otro factor importante para determinar tu potencial de liderazgo: tu personalidad.
Según los hallazgos de Truity, los «pensadores», es decir, quienes son más analíticos y lógicos, tienden a dirigir equipos más grandes que las «personas emocionales», más sensibles a las necesidades de los demás. Estas últimas también suelen puntuar alto en «afabilidad», que se refiere a la tendencia a priorizar las necesidades del grupo por encima de las propias.
Otras investigaciones sobre el vínculo entre la afabilidad y el liderazgo ayudan a explicar los hallazgos de Truity. En un estudio, los investigadores pidieron a varias personas que evaluaran a posibles candidatos para un puesto directivo.
Quienes mostraban rasgos afables tenían menos probabilidades de ser recomendados para un ascenso, especialmente si eran hombres.
¿Por qué se percibe a las personas poco afables como líderes más eficaces? El psicólogo Art Markman, Ph.D., sugiere que los empleados valoran a un jefe capaz de ofrecer comentarios francos, y se sabe que a las personas afables les cuesta hacer críticas.
Además, el informe de Truity señala que las personas poco afables tienen más probabilidades de promocionarse a sí mismas, por lo que tienen más posibilidades de alcanzar un estatus superior en el trabajo.
Por supuesto, los directivos más eficaces aprenderán de otros tipos de personalidad y utilizarán ese conocimiento para desarrollar su estilo de liderazgo. Por ejemplo, Markman aconseja a las personas con poca afabilidad que moderen sus críticas con empatía y comprendan el efecto que podrían tener sus comentarios. Del mismo modo, sugiere que las personas con mucha afabilidad reflexionen sobre los posibles defectos de las ideas que reciben.
En definitiva, los líderes ideales serán flexibles y estarán dispuestos a adaptar su estilo de gestión al entorno concreto y a las necesidades de sus compañeros de trabajo.
Este artículo se publica en colaboración con Business Insider . La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autora: Shana Lebowitz es reportera de estrategia de Business Insider.
Imagen: Una mujer con un libro sentada en un banco en la zona de salidas del aeropuerto de Fraport, en Frankfurt. REUTERS/Lisi Niesner.



