Dijeron que llevaría meses. Le dije a mi equipo que lo lanzara en cuatro días.
La agilidad y la rapidez han sido claves para el éxito a lo largo de mi carrera. Esta estrategia funcionó cuando era emprendedor, creaba startups y hacía crecer empresas. Ahora recurro al mismo enfoque como líder de una compañía con 30.000 empleados.
Esperar a que algo sea perfecto antes de lanzarlo o aplazar una decisión hasta tener el 100 por ciento de la información son estrategias para fracasar. Para cuando actúes, la oportunidad podría haber desaparecido. O competidores más ágiles podrían entrar y desplazarte.
Por eso, aunque soy el nuevo CEO de Sprint, sigo pensando y actuando como emprendedor. Desde que asumí el año pasado el principal cargo ejecutivo de la compañía, he animado a nuestros empleados a adoptar un enfoque más emprendedor en su trabajo. Animaría a cualquier otra persona a hacer lo mismo. Tanto si diriges una empresa, gestionas un equipo o simplemente buscas renovar tu carrera en 2015, todos tenemos mucho que ganar si actuamos como emprendedores.
Estos son algunos ejemplos de lo que quiero decir. El pasado octubre, mi compañía introdujo el arrendamiento en el sector inalámbrico de Estados Unidos. La reacción inicial del equipo de Sprint fue que necesitábamos meses para probarlo en el mercado y luego asegurarnos de que todos nuestros sistemas estuvieran perfectamente preparados.
El sector inalámbrico es extremadamente competitivo, y no teníamos tiempo. Le di al equipo cuatro días y dije que lo resolveríamos sobre la marcha. Podíamos ofrecer valor a los consumidores brindándoles una nueva forma de obtener los smartphones más recientes. No necesitábamos invertir mucho tiempo y dinero en investigar una decisión cuyo beneficio era evidente. Es demasiado pronto para declarar que esta iniciativa ha sido un éxito definitivo, pero las primeras señales son alentadoras.
El miedo al fracaso puede ser tan grande en las grandes organizaciones que muchas personas parecen buscar razones para no hacer algo, en vez de aprovechar una gran oportunidad. Por eso creo que debemos asumir riesgos calculados. Cuando tengas al menos el 70 por ciento de lo que necesitas, adelante, lanza.
También espero de los miembros de mi equipo que conozcan nuestro negocio. Es fundamental hacer los deberes con antelación para familiarizarse con la empresa, los clientes, los competidores y el sector. Así se está preparado cuando surge una oportunidad.
Cuando surjan esas oportunidades, ten la confianza para actuar. Fíjate un objetivo y persíguelo con todo lo que tienes. No te quedes esperando el ánimo o el apoyo de los demás, que quizá llegue o quizá no.
He creado empresas que llegaron a convertirse en líderes regionales o incluso en las principales operaciones de sus sectores. Atribuyo a estos principios parte del impulso de los éxitos que he alcanzado, y he visto que también funcionan bien para otras personas.
Los emprendedores y profesionales de los negocios que admiro son aquellos que tienen grandes ideas, sienten pasión por lo que hacen y actúan con determinación para alcanzar sus sueños. No todo lo que intentemos acabará siempre en una victoria. Sin embargo, solo es un verdadero fracaso si no aprendemos de la experiencia y luego mejoramos.
Eso es lo que haría un emprendedor. Eso es lo que hago. Y eso es lo que te reto a hacer también.
Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Marcelo Claure es presidente y CEO de Sprint
Imagen: Trabajadores del sector financiero caminan sobre las vías de un tranvía. REUTERS/Bobby Yip



