Todos afrontamos obstáculos en nuestra vida y nuestra carrera profesional, y aunque pueden hacernos mejores y más fuertes, también pueden llevarnos al límite.
Resulta que la capacidad de superar esos obstáculos y perseverar es el indicio más sólido de nuestra capacidad para triunfar, según Mark Goulston, psiquiatra, autor y antiguo formador del FBI en negociación de rehenes.
«Tener la habilidad de afrontar bien los obstáculos demuestra un alto grado de autonomía, buen criterio e ingenio», afirma. «Cuanto más proactivo e ingenioso seas, y cuanto mejores sean tu criterio y tus decisiones al enfrentarte a un obstáculo, mayor será la confianza que los demás depositen en ti». Y donde hay confianza, hay éxito.
Goulston afirma que los responsables de selección más perspicaces aprovecharán la entrevista para determinar si has dominado esta habilidad y posees estos rasgos.
«Si das algún indicio de que no afrontas bien los obstáculos, el empleador supondrá que eres el tipo de persona que simplemente le endosará sus problemas a su jefe», afirma. Y nadie quiere contratar a ese tipo.
Goulston, que ahora trabaja como asesor empresarial y consultor para directivos y empleados de grandes corporaciones, como GE, IBM y Goldman Sachs, afirma que colaboró con una empresa de selección de directivos para idear las mejores preguntas con las que identificar a los mejores candidatos para los puestos.
Sugiere que los empleadores hagan estas preguntas y que los candidatos estén preparados para responderlas (con ejemplos concretos para cada una):
Dame un ejemplo de un obstáculo al que te hayas enfrentado y de lo que hiciste en una situación en la que:
no tenías las habilidades necesarias para hacer lo que se esperaba de ti.
no podías desarrollar las habilidades que necesitabas y tuviste que conseguir y utilizar recursos ajenos a ti y a tu grupo o departamento.
tuviste que conseguir y utilizar recursos ajenos a tu empresa.
no tenías claro qué te pedía un superior que te intimidaba.
tuviste que conseguir la colaboración de personas de tu grupo o de otra parte de tu organización que parecían poco dispuestas a colaborar o no dejaban de darte largas.
tuviste que afrontar una reducción de personal en tu departamento o grupo.
tuviste que afrontar una reprimenda o una evaluación negativa del desempeño.
tuviste que exigir responsabilidades y enfrentarte a una persona difícil por algo que estaba haciendo mal o que no estaba haciendo.
tuviste que afrontar un error que habías cometido.
tuviste que afrontar el mayor revés de tu carrera profesional.
Este artículo se publica en colaboración con Business Insider UK. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Jacquelyn Smith se incorporó a Business Insider como editora de la sección de carreras profesionales en febrero de 2014
Imagen: Una mujer camina por la explanada de La Defense. REUTERS/Gonzalo Fuentes.



