Tras otra reunión anual del Foro Económico Mundial finalizada, sigo reflexionando sobre los avances que hemos logrado desde que lanzamos nuestra iniciativa Un Mundo Sin Residuos en Davos hace un año.
Estamos avanzando. Por ejemplo, nuestra tasa mundial de recuperación se sitúa ahora en el 59 %. En algunos países utilizamos más de un 25 % de materiales reciclados en nuestras botellas y latas. Y en cuatro países hemos desarrollado una botella de plástico fabricada con un 100 % de material reciclado. Mientras seguimos trabajando para alcanzar nuestros objetivos, nos inspira también la labor de otros que buscan soluciones. El impulso existe, pero está claro que nadie puede hacerlo solo. Este desafío colectivo es enorme y, para que se produzca un cambio real, será necesario que empresas, gobiernos y ONG se unan.
Por eso hemos anunciado recientemente que estamos invitando a otras empresas a acceder a nuestra tecnología PlantBottle, de modo que esté ampliamente disponible, incluso para nuestros competidores. Como primera botella de PET totalmente reciclable fabricada parcialmente con materiales vegetales, PlantBottle supone un cambio de juego. Esto contribuirá a introducir más bioplásticos en los envases de diferentes sectores, con el fin de demostrar el verdadero impacto que PlantBottle puede tener.
También estamos construyendo alianzas a largo plazo, como la que mantenemos con la Alianza Mundial para la Acción contra el Plástico del Foro Económico Mundial, que trabaja para eliminar la contaminación por plástico mediante la construcción de una economía circular.
Y estamos invirtiendo en socios como Circulate Capital, que ayuda a pequeñas empresas con una gran visión a hacerla realidad. En octubre, Circulate Capital anunció la creación de The Ocean Fund, una iniciativa de 90 millones de dólares para abordar la crisis de contaminación por plástico en nuestros océanos y en el medioambiente, financiada por Danone, Dow, PepsiCo, Procter & Gamble, Unilever y Coca-Cola.
Nuestras inversiones también incluyen I+D específica para explorar formas de mejorar y facilitar el acceso al reciclaje en más lugares.
A finales del año pasado anunciamos dos inversiones en reciclaje. Estamos trabajando con Loop Industries, Inc. para acelerar el uso de contenido reciclado y PET en nuestras botellas de plástico, y hemos invertido en Ioniqa Technologies, una empresa que recicla PET para darle al material una vida útil más valiosa.
Estos son solo algunos de los ejemplos de cómo trabajar juntos ha marcado la diferencia en nuestro camino hacia un mundo sin residuos.
Ahora, imaginemos por un momento que todos aportamos nuestra experiencia y nuestros recursos para resolver este problema de forma conjunta. Si todos trabajáramos para evitar que los envases acaben donde no deberían. Si no consideráramos esto un problema de una sola persona, sino una responsabilidad compartida por todos.
De repente, un mundo sin residuos es posible.


