Cuando fundé LaSalle Network en 1998, teníamos tres empleados y 1.500 pies cuadrados de espacio de oficina. Queríamos expandirnos, pero sabíamos que cada nueva contratación debía encajar a la perfección con la cultura de la empresa. Cuanto más pequeña es tu empresa, más importante es que te guste de verdad la persona a la que contratas. En un entorno pequeño, la personalidad es tan importante como las competencias profesionales.
Ahora, 18 años después, con cuatro oficinas en todo el país y casi 200 empleados, seguimos tomando decisiones de contratación meditadas, pero nuestro enfoque ha evolucionado con nuestras necesidades y objetivos.
Aunque no hay dos empresas iguales, siempre debes centrarte en las particularidades de tu empresa y adaptar las contrataciones a ellas. Aquí tienes algunos consejos para lograrlo:
Define tus objetivos
Pregúntate dónde quieres estar dentro de seis meses, un año o incluso seis años: ¿dónde quiero que estén la empresa o mi equipo? ¿Cuáles son nuestros objetivos y podemos alcanzarlos de forma realista con el personal que tenemos ahora? Si la respuesta es no, quizá necesites incorporar talento.
Motiva al personal actual
¿Y si la respuesta es quizá? Muchas veces, las empresas se encuentran en esa zona gris. En esos casos, piensa si tienes a alguien dentro de la empresa que esté preparado para asumir el reto. ¿Por qué contratar a alguien nuevo en vez de apostar por esa estrella que lleva tiempo demostrando lo que vale y que, de todos modos, acabará ascendiendo? Ten en cuenta las consecuencias. Contratar a alguien en lugar de ascender a un empleado que ha trabajado duro y ha demostrado su valía puede desmotivar no solo a esa persona, sino a todo el equipo. Saber cuándo contratar es tan importante como saber cuándo no contratar.
Entrevista constantemente
El momento adecuado para entrevistar es antes de que surja la necesidad.
Incorporar candidatos a las entrevistas de forma constante crea una reserva de talento. También te ayuda a entender mejor el mercado: ¿cuáles son las expectativas salariales? ¿Qué competencias tienen los candidatos y cuáles les faltan? ¿Hay paquetes de prestaciones más atractivos? Cuando llegue el momento de contratar, estarás preparado para hacer una oferta competitiva al mejor candidato.
Ten presente que no encontrarás todo el talento en tu entorno inmediato. Busca formas de ampliar tu red de contactos. Asiste a ferias comerciales en distintas ciudades. Ante la creciente brecha de competencias, es importante tener muchas opciones para no quedarte sin candidatos adecuados.
Creo mucho en el karma. Por mi experiencia, en el mercado laboral hay mucha reciprocidad cuando se trata de contratar. Si sueles dar consejos y hacer recomendaciones, te resultará más fácil encontrar candidatos de distintos grupos cuando te toque a ti.
Implementa períodos de prueba
Mi primera contratación fue un error. Mantuve a esa persona en el puesto demasiado tiempo, cuando debería haber cortado por lo sano porque no era la adecuada para el cargo. Los períodos de prueba alivian esa carga.
Es más fácil hablar con franqueza cuando hay un acuerdo para que ambas partes prueben cómo funciona la relación. En lugar de ofrecer únicamente puestos a tiempo completo, prueba a presentar los puestos temporales con posibilidad de convertirse en permanentes. Esto suele atraer a personas abiertas de mente y dispuestas a trabajar duro para demostrar lo que valen. Permite que la empresa y el candidato se conozcan y hablen con franqueza sobre lo que obtiene cada parte. Y si todo sale bien, ¡enhorabuena! Acabas de encontrar a tu próxima estrella con un riesgo mínimo.


