Estos son los cuatro rasgos de los emprendedores exitosos

Play is a key aspect in the way successful entrepreneurs workImage: Suzy Hazelwood
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Los emprendedores no son solo la semilla de las empresas y el crecimiento económico del futuro. También pueden enseñarnos cómo podría ser el futuro del trabajo.

Hoy, el trabajo está rodeado de incertidumbre y turbulencias. Las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial, como la IA, plantean enormes desafíos para la cantidad y la calidad del trabajo en muchos ámbitos manuales y profesionales. Las inversiones se desplazan rápidamente entre países. En apenas unos años surgen empresas nuevas de gran tamaño, y otras con una larga trayectoria pueden quebrar de la noche a la mañana.

Estas circunstancias volátiles afectan profundamente al trabajo que hacemos y a cómo lo hacemos. El lugar de trabajo moderno está aquejado por «una plaga de insatisfacción laboral y una epidemia relacionada de incertidumbre sobre cómo elegir la carrera adecuada», afirma el filósofo Roman Krznaric.

«Nunca tantas personas se habían sentido tan insatisfechas con su trayectoria profesional ni habían tenido tantas dudas sobre qué hacer al respecto».

En vez de dejarse intimidar por la incertidumbre, los emprendedores ven las oportunidades que ofrecen estas circunstancias. En lugar de sentirse insatisfechos con su trabajo, están muy motivados. Aceptan el desafío de un trabajo volátil y ambiguo.

En el futuro habrá más emprendedores. En particular, las tecnologías digitales ofrecen enormes oportunidades para crear empresas emergentes con rapidez y a bajo costo. Las escuelas de negocios se centran ahora más en formar a personas que quieren poner en marcha sus propias empresas y empresas sociales, en vez de buscar empleo en grandes corporaciones.

A medida que aumenta el número de emprendedores en el mundo laboral, sus experiencias ofrecen lecciones a todo el mundo sobre cómo desarrollar una mentalidad emprendedora. Ya sea que se trabaje en una gran empresa, en el sector público o en el tercer sector, la clave para una vida laboral sostenible y satisfactoria está en emular las cualidades de los emprendedores.

Los emprendedores ven oportunidades y asumen riesgos. Empleadores de todo tipo deben apoyar, respaldar e incentivar estos talentos y comportamientos. No alentar a las personas con estas habilidades limita las opciones para el futuro y, en un mundo que cambia con rapidez y es impredecible, sin opciones no hay futuro.

Algunos emprendedores de gran notoriedad tienen mala reputación debido a su estilo extremadamente agresivo y confrontativo. Este tipo de emprendedor no ofrece un modelo para el futuro del trabajo, que dependerá más bien de una colaboración eficaz entre distintos ámbitos y del trabajo en equipo para integrar perspectivas y orientar la acción en circunstancias cambiantes e impredecibles. Actuar con una mentalidad de suma cero —según la cual la única forma de ganar es que otra persona pierda— es una estrategia a corto plazo en un mundo muy conectado, donde son cruciales las reputaciones de cooperación, confiabilidad y ética.

Una de las características de los emprendedores que llevamos años estudiando es su capacidad de jugar. Su juego no es insensato ni indulgente, sino una estrategia deliberada que las personas adoptan para obtener ventajas distintivas en el trabajo. Este juego está orientado al aprendizaje y la adaptación, e implica experimentar y explorar nuevas formas de hacer las cosas. Es una manera de expresar la libertad de elegir cómo trabajar: decidir en lugar de recibir órdenes. Y, algo importante, jugar es divertido; un lugar de trabajo donde hay disfrute y risas tiene más probabilidades de ser productivo y de atraer y retener a personas talentosas.

De niños aprendemos jugando. Es la forma en que ponemos a prueba y ampliamos nuestras capacidades; nos enseña a cooperar con los demás y nos ayuda a aprender sobre la competencia y las reglas. De adultos, jugar sigue resultándonos natural, y nuestra investigación identifica el juego como un aspecto clave de la forma de trabajar de los emprendedores exitosos.

Nuestros estudios sobre diseñadores, filántropos, financieros, ingenieros, científicos, políticos y empresarios con mentalidad emprendedora muestran que ven oportunidades y asumen riesgos sin dejar de jugar. Exploran y experimentan, aprenden y se adaptan, expresan su libertad y se divierten en el trabajo. Trabajan duro, pero ese trabajo les resulta placentero y gratificante.

También identificamos cuatro comportamientos clave que sustentan el éxito de los emprendedores que saben jugar. De ellos pueden extraerse lecciones para el futuro del trabajo aplicables a un grupo mucho más amplio de personas.

Fortaleza

Consiste en desarrollar resiliencia ante los contratiempos. Conviene considerar los inevitables fracasos que ocurren al innovar o intentar cambiar como oportunidades para aprender y mejorar. Cultiva la determinación de triunfar y una mentalidad que vea los reveses como ocasiones para cambiar de rumbo.

Ambición

Implica algo más que el progreso personal. Incluye la motivación de contribuir al bienestar de la comunidad y la sociedad. Cuando los objetivos laborales van más allá del deseo de ganar más, obtener nuevos ascensos y recibir el reconocimiento de colegas y pares, y también abarcan marcar una diferencia y retribuir a la sociedad, es más probable que el trabajo resulte gratificante y útil a largo plazo.

Oficio

Es la capacidad de diseñar y crear objetos, así como de prestar servicios en circunstancias complejas e inciertas. Consiste en dar forma a soluciones para los problemas combinando el pensamiento y los datos con la experiencia y la intuición. La capacidad de convertir ideas en realidad, a partir de la formación y la experiencia práctica, resulta muy atractiva en un mundo que cambia con rapidez y es incierto.

Don de gentes

Consiste en carecer de arrogancia y mostrar generosidad y calidez hacia los demás. Es fundamental para crear un equipo leal y productivo. Dado que la colaboración es un elemento tan importante del trabajo actual, siempre se necesitará la capacidad de mostrar respeto y consideración hacia los demás y ayudarles a desarrollar su potencial. Como dijo el presidente de Estados Unidos Harry Truman, es asombroso lo que se puede lograr cuando no importa quién se lleva el mérito.

El futuro del empleo seguirá siendo incierto para muchas personas. La clave para un trabajo satisfactorio y gratificante será cultivar comportamientos que permitan afrontar esas incertidumbres en lugar de temerlas. Esto implica fomentar habilidades que distingan a las personas de los algoritmos y el aprendizaje automático, como la creatividad, la intuición y la disposición a asumir riesgos. Los emprendedores ofrecen muchas lecciones para sobrevivir y prosperar en el mundo laboral moderno, sobre todo quienes destacan en lo que llamamos jugar. Como dijo Platón en el siglo IV a. C., «la vida debe vivirse como un juego».

Mark Dodgson y David Gann son coautores de The Playful Entrepreneur, publicado por Yale University Press.

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