El mal hábito que hace que los líderes sean menos eficaces

El mal hábito que hace que los líderes sean menos eficaces
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Cuando cometes un error en el trabajo, siempre existe la tentación de esquivar el problema culpando a otra persona o explicando por qué factores ajenos a tu control contribuyeron al fracaso.

Pero los investigadores afirman que, en última instancia, se percibe que los líderes que actúan así son menos eficaces que quienes reconocen sus limitaciones y buscan ideas sobre cómo pueden mejorar. Se denomina «actitud defensiva» e implica cerrarse a las críticas o a los comentarios críticos.

Según investigadores del Teachers College de la Universidad de Columbia y del Center for Creative Leadership, la actitud defensiva menoscaba la «agilidad de aprendizaje», es decir, una mentalidad que ayuda a las personas a desarrollarse como líderes y a abordar los problemas que afrontan sus organizaciones.

La agilidad de aprendizaje incluye prácticas como evaluar las propias experiencias y esforzarse por hacerlo mejor; cuestionar el statu quo; adquirir nuevas habilidades rápidamente; y asumir proyectos cuyo éxito no está garantizado. Estudios han demostrado que los ejecutivos con agilidad de aprendizaje tienen más éxito, tanto en términos de ingresos de la empresa como de las evaluaciones de sus jefes.

La actitud defensiva, por otro lado, obstaculiza la capacidad de los líderes para aprender y, como consecuencia, su éxito. Los investigadores analizaron los comentarios que recibieron 134 líderes de sus responsables y descubrieron que, en general, los líderes a la defensiva obtuvieron puntuaciones más bajas en aspectos como la autoconciencia, la comunicación, la adaptabilidad y la capacidad para cumplir los objetivos empresariales.

Del mismo modo, en cuanto a los rasgos que los compañeros y subordinados directos valoraban en sus líderes, los datos mostraron que, por lo general, quienes buscaban comentarios e intentaban aprender de sus experiencias (conductas que los investigadores denominan «reflexión») recibían mejores valoraciones en aspectos como la implementación de cambios y la gestión de equipos.

Entonces, ¿cómo puedes reducir la actitud defensiva y fomentar la reflexión en tu estilo de gestión? Para evitar la actitud defensiva, los investigadores recomiendan resistir la tentación de responder de inmediato a los comentarios y agradecer a la otra persona sus aportaciones. De ese modo, mantienes abierta la posibilidad de mejorar, aunque resulte incómodo.

En cuanto a la reflexión, los investigadores sugieren revisar proyectos recientes preguntándose qué ocurrió, por qué ocurrió y qué puedes hacer para garantizar el éxito en el futuro.

Este artículo se publica en colaboración con Business Insider. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.

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Autora: Shana Lebowitz es reportera de Estrategia en Business Insider.

Imagen: Un hombre sube las escaleras en el distrito de negocios de Tokio. REUTERS/Yuya Shino

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