Olvídese de «Pienso, luego existo». Para los emprendedores, la frase clave es «Presento, luego existo». Presentar no sirve solo para recaudar dinero: sirve para llegar a acuerdos, y los acuerdos pueden dar muchos buenos resultados, como ventas, alianzas y nuevas contrataciones. Estos son los elementos clave de una gran presentación.
Prepárese. Antes de llegar a la reunión, estudie las biografías y las cuentas de redes sociales de todas las personas que estarán en la sala. Luego, lleve su propio proyector. Lleve dos computadoras portátiles con la presentación cargada. Lleve dos adaptadores VGA. Lleve una copia de la presentación en una memoria USB. Lleve copias impresas de la presentación por si nada funciona.
Prepare el terreno. Cuando empiece la reunión, debe preparar el terreno para el resto de la presentación. La pregunta que debe hacer es: «¿De cuánto tiempo dispongo?». Luego pregunte: «¿Cuáles son los tres datos más importantes que puedo aportar?». Por último, pregunte: «¿Puedo repasar rápidamente mi presentación y responder las preguntas al final?».
Arranque con fuerza. Los emprendedores creen que una presentación es un relato cuyo capítulo inicial siempre debe ser autobiográfico. Se supone que estas historias personales convencen al público de que se trata de un gran equipo. Mientras tanto, todos se preguntan: ¿A qué se dedica esta startup? Para usar una analogía aeronáutica, la presentación parece un Boeing 747 que avanza con estruendo durante tres kilómetros. En cambio, debería emular a un F18 que sale catapultado de la cubierta de un portaaviones de 300 pies.
Siga la regla 10-20-30. La regla 10/20/30 para las presentaciones consiste en usar diez diapositivas en veinte minutos, con un tamaño de texto mínimo de treinta puntos. Diez diapositivas le obligan a concentrarse en lo absolutamente esencial. Veinte minutos se deben a que las reuniones suelen empezar tarde y las personas con computadoras Windows necesitan cuarenta minutos para hacer funcionar el proyector. Un tamaño de fuente de treinta puntos hace que explique su presentación, en vez de leerla de manera aburrida.
Deje que hable una sola persona. Muchos emprendedores creen que los inversores invierten en equipos, así que consideran que deben demostrar trabajo en equipo en sus presentaciones. Siguiendo esta lógica, cuatro o cinco empleados asisten a la presentación y cada uno tiene un papel como orador. La idea de que todos deben hablar es excelente para una obra escolar. Sin embargo, una presentación no es una obra escolar.
Responda al hombrecillo. Imagine que tuviera un hombrecillo sentado sobre el hombro. Durante las presentaciones, cada vez que Bill decía algo, el hombrecillo susurraba: «¿Y qué?». Debería imaginar a este hombrecillo en su hombro y escucharlo, porque la importancia de lo que dice no siempre es evidente por sí misma, y mucho menos impresionante. Cada vez que haga una afirmación, imagine que el hombrecillo le plantea su pregunta.
Presente constantemente. La familiaridad genera satisfacción. Cuando conozca su presentación a fondo y se sienta cómodo con ella, podrá hacerla de la manera más eficaz. No hay atajos para familiarizarse: tiene que hacer la presentación muchas veces.
Calle, tome notas y repita lo escuchado. El acto visible de tomar notas significa que pienso que usted es inteligente. Está diciendo algo que vale la pena anotar. Estoy dispuesto y deseoso de aprender. Soy meticuloso. Tomar notas aporta estos beneficios, además del valor de la información que registra. Al final de la reunión, resuma lo que escuchó y repítalo para asegurarse de haber recibido la información correcta. Luego, en el plazo de un día, cumpla todas las promesas que hizo durante la presentación; por ejemplo, proporcionar información adicional.
Vuelva a escribir. Después de unas cinco presentaciones, descarte la suya y empiece desde cero. Deje que esta «versión 2.0» refleje la esencia de lo que ha aprendido, en lugar de ser un mosaico de retazos.
Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
Para mantenerse al día con la Agenda, suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: Guy Kawasaki es el evangelista principal de Canva.
Imagen: Se muestra una sala de reuniones vacía en una oficina. REUTERS.



