¿Quiénes son los emprendedores sociales de 2014?

¿Quiénes son los emprendedores sociales de 2014?
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La noción de emprendimiento social sigue ganando terreno, pero es fundamental darla a conocer mucho mejor. Hemos pasado de la ignorancia sobre este nuevo ámbito emprendedor al interés cortés, y de ahí a un verdadero deseo de cooperar por parte de los líderes políticos y las grandes empresas.

Este año, la Fundación Schwab para el Emprendimiento Social ha reconocido a treinta y siete personas por su destacada labor en este ámbito. Son personas que han decidido ir por su cuenta. Cuando alguien crea una empresa social, no cuenta con un equipo directivo que lo respalde o lo impulse. Son personas apasionadas, decididas a encontrar soluciones a los problemas con que se topan.

Por lo general, el objetivo de una empresa social es responder primero a un problema que aqueja a la sociedad y, después, hacer crecer una organización viable. Es difícil predecir qué tendrá éxito y qué fracasará. Nuestra fundación evalúa las empresas sociales según tres criterios principales: su innovación social, su impacto directo y su solidez financiera. Buscamos a quienes tienen capacidad para cambiar las reglas del juego en su ámbito de forma sostenible.

Desde su creación, la Fundación Schwab ha respaldado unas 300 entidades de este tipo. Les damos acceso a nuestra red; son invitadas a la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos y a las reuniones regionales del Foro; participan en las múltiples actividades del Foro, en sus grupos de trabajo y proyectos de investigación, y mucho más.

El Reino Unido está a la vanguardia del movimiento del emprendimiento social, mientras que Suiza, Francia y Alemania van a la zaga. En Europa, la mayoría vivimos en estados de bienestar, y solo cuando esta red de seguridad se debilita o falla el emprendimiento social surge como una fuerza que hay que tener en cuenta. Como resultado, las organizaciones que hemos distinguido en Suiza en los últimos cinco años se dedican principalmente a crear empleo, ayudar a las personas mayores, apoyar el cuidado infantil o reintegrar en la sociedad a adolescentes en situación difícil.

En los países en desarrollo, las necesidades son mucho más acuciantes, por lo que vemos a muchos emprendedores sociales abordar desafíos como el acceso al agua potable, la educación de niñas y jóvenes, o hacer llegar medicamentos a zonas remotas.

En la actualidad, las empresas sociales más prometedoras buscan abordar problemas relacionados con la demografía (envejecimiento de la población, inclusión social y creación de empleo). También vemos innovación en los campos de las TI, la educación y el aprendizaje electrónico, así como en la tecnología de comunicación móvil. Pescadores y agricultores ahora tienen acceso directo a los mercados gracias a sus teléfonos móviles, mientras que la telemedicina ofrece la posibilidad de realizar diagnósticos a distancia.

Los gobiernos pueden tomar medidas para fomentar el emprendimiento social. No pueden hacerlo todo, pero deben permitir que los individuos más emprendedores de la sociedad sean lo más innovadores posible. Pueden hacerlo mediante legislación y reducciones fiscales, que facilitan a los emprendedores la acción.

Las instituciones mundiales también deben desempeñar su papel. La Comisión Europea ha dado mayor visibilidad al emprendimiento social al adoptar una directiva en este ámbito, como lo han hecho el G8 y la OCDE. En todas estas instituciones, la «inversión de impacto» se ha convertido en una herramienta muy importante tras la crisis financiera de 2008.

Un gran número de universidades de todo el mundo ofrece estudios de emprendimiento social, encabezados por Harvard y Stanford, además de INSEAD y muchas otras universidades europeas. Colaboramos con varias escuelas de negocios para que nuestros galardonados puedan asistir a sus cursos y mejorar sus habilidades de gestión y sus conocimientos.

El mundo ha despertado al hecho de que necesitamos nuevas ideas pragmáticas si queremos resolver los grandes problemas de nuestra sociedad. A medida que la inclusión social se convierte en una preocupación importante en todo el planeta, la contribución de los emprendedores sociales tendrá un impacto cada vez más notable.

Todos admiran a los emprendedores de Silicon Valley, en California, que han utilizado su innovación para generar una riqueza extraordinaria en poco tiempo. Espero que la joven generación también admire a los emprendedores sociales y se dé cuenta de que ellos también son modelos a seguir.

Autora: Hilde Schwab es presidenta y cofundadora de la Fundación Schwab para el Emprendimiento Social,

Este artículo se basa en una conversación con la revista Bilan .

Imagen: Algunos de los emprendedores sociales de 2014.

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