El riesgo de una generación perdida

El riesgo de una generación perdida
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Entre los casos de riesgo del informe Global Risks 2014 , «¿Generación perdida?» analiza los desafíos a los que se enfrentan los llamados millennials, aquellos jóvenes nacidos aproximadamente entre la caída del Muro de Berlín y el cambio de milenio. Este análisis ha sido elaborado por un equipo de expertos de mi empresa, Swiss Re. Como padre, diré de entrada que este tema me interesa profundamente.

Cualquier examen de este tema es delicado, ya que tenderá a incluir observaciones basadas tanto en datos anecdóticos como empíricos. Además, existe el espinoso problema de extraer conclusiones que se apliquen tanto a los millennials del mundo desarrollado como a los de los países en desarrollo. Es poco probable que las expectativas de los jóvenes de 18 años del África subsahariana se parezcan a las de sus homólogos, por ejemplo, de Europa Occidental. En otras palabras, no existe una única juventud en el mundo.

Dicho esto, este análisis nos invita a plantearnos las preguntas adecuadas sobre el tipo de políticas con visión de futuro que deben adoptarse para paliar algunos de los problemas que afrontan hoy nuestros jóvenes.

El análisis de Swiss Re llama la atención sobre cómo el desempleo crónico en muchos países impide que los jóvenes “obtengan ingresos, generen ahorros, adquieran experiencia profesional y construyan carreras profesionales. La educación superior tradicional es cada vez más cara y su rentabilidad, más dudosa”. Son cuestiones que claramente requieren atención si queremos evitar “los riesgos de una ruptura de la cohesión social y una pérdida duradera del potencial humano y económico”.

Y, como si fuera poco, los jóvenes de muchas economías desarrolladas también deberán soportar la creciente carga financiera del envejecimiento de la población, además de ahorrar para su propia jubilación.

En América Latina y África, los problemas guardan más relación con el “bulto demográfico juvenil” (donde una alta proporción de la población está formada por jóvenes), el crecimiento de las megaciudades y las necesidades de una joven generación que pasa de economías rurales a economías posindustriales. Según el informe, el reto consistirá aquí en generar oportunidades económicas suficientes para una fuerza laboral en crecimiento y cada vez mejor formada.

Las propuestas que el informe plantea para abordar estos problemas incluyen la recalibración de las políticas educativas y migratorias. Por ejemplo, parte del reto educativo al que se enfrentan los jóvenes que se incorporan a los mercados laborales de muchas economías desarrolladas es que con demasiada frecuencia se han formado en disciplinas que no se ajustan a las necesidades económicas de su país. Una posible solución a largo plazo podría ser implantar sistemas de formación profesional que ayuden a garantizar que los jóvenes salgan de la escuela con las competencias que realmente demanda el mercado. Los sistemas de formación de Alemania y Suiza podrían servir de modelo. En teoría, al menos, extender modelos similares a otros países no solo impulsaría el empleo, sino también la resiliencia a largo plazo de la sociedad.

Junto con sistemas educativos adecuados, las políticas migratorias inteligentes también podrían resultar beneficiosas tanto para los países desarrollados como para los países en desarrollo. Los jóvenes inmigrantes con determinados conjuntos de competencias pueden ayudar a aumentar la competitividad de un país en los mercados internacionales, reforzar sus servicios públicos, crear empleo mediante la puesta en marcha de empresas y, en general, contribuir a su resiliencia social. Y, al hacer todo esto, también pueden ayudar a compensar el impacto financiero adverso de una población autóctona envejecida, mediante el pago de impuestos y de cotizaciones a las pensiones.

Aunque nuestro análisis describe los desafíos abrumadores a los que se enfrentan los jóvenes, también pone de relieve su capacidad de iniciativa. Esto nos da motivos para ser optimistas. Como dice el informe: “La mentalidad de los millennials es realista, adaptable y versátil. La tecnología inteligente y las redes sociales ofrecen nuevas formas de conectarse rápidamente, crear comunidades, expresar opiniones y ejercer presión política. Están llenos de ambición por hacer del mundo un lugar mejor”.

Lea el informe Global Risks 2014 .

El Consejo de la Agenda Global sobre Empleo del Foro Económico Mundial publicó dos informes durante la Reunión Anual 2014: Matching Skills and Labour Market Needs y Unemployment: Rising to the Global Challenge.

Autor: David Cole es director de riesgos y miembro del comité ejecutivo de Swiss Re.

Imagen: Un joven se asoma por la ventana de su dormitorio en el piso de sus padres en Madrid, España, el 11 de junio de 2013. REUTERS/Sergio Perez

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