Durante una visita a una planta embotelladora en Myanmar la semana pasada, la impresión que me llevé fue, sin duda, la de un país que obtuvo su libertad del gobierno militar hace apenas dos años. El personal y la dirección parecían motivados, eficientes y comprometidos. Durante la visita, sin embargo, además de escuchar sobre las oportunidades para un país en el umbral de un cambio profundo, también conocimos los desafíos de hacer negocios allí.
Nuestro grupo de Jóvenes Líderes Mundiales fue informado de que los negocios se realizan principalmente en efectivo, la logística no es sencilla y las leyes de inmigración no permiten a las empresas incorporar las competencias que necesitan. A esto se suma un grave problema de inflación, los costos de la energía debido al uso de generadores y otros obstáculos para el crecimiento.
A pesar de estos problemas, la empresa ha experimentado un crecimiento extraordinario y ha hecho todo lo necesario para incorporar la experiencia adecuada, obtener las certificaciones correctas y garantizar que el personal esté motivado.
Nuestro grupo incluía personas de países que habían atravesado problemas similares. Tres sugerencias quedaron claras. Para crear un motor de crecimiento realmente sostenible, era necesario reducir la burocracia.
Esto incluye medidas como facilitar el registro de una empresa, combatir la corrupción y asegurar que el país no tenga un entorno en el que solo los ricos puedan prosperar.
La segunda es crear un clima de confianza, tras años en los que la gente sentía que no podía confiar en un funcionario ni en un vecino, por ejemplo.
La tercera cuestión importante es hacer que las directrices nacionales sean más transparentes y permitir la descentralización, de modo que la toma de decisiones no paralice el crecimiento.
A pesar del camino de desarrollo accidentado que queda por delante, existía un gran optimismo en que las empresas manufactureras pueden prosperar y contribuir a construir el Myanmar del futuro.
Autora: Anu Acharya es Joven Líder Mundial del Foro Económico Mundial. Es fundadora y directora ejecutiva de mapmygenome.
Imagen: Botellas recién fabricadas en una línea de producción REUTERS/Ivan Milutinovic



