Los millennials han tenido mala fama en todos los ámbitos: entre sus padres, sus jefes y la sociedad en general. No soy millennial, pero trabajo con ellos todos los días. Y, al contrario de todo lo que habrán leído en Internet, he encontrado muchas razones para animarlos y algunas formas de atraerlos a mi empresa.
Es fundamental entender qué buscan los millennials y luego incorporar estos principios a los cimientos de la empresa:
Ofrecerles opciones
Gran parte de la generación millennial creció teniendo opciones en todos los aspectos de su vida: la comida, la ropa, el entretenimiento y la educación. Hoy también las quieren en el trabajo. No les gusta que se les impongan límites de ningún tipo: ni estructurales, como un escritorio, una oficina o reuniones de planificación, ni mentales, como ideas y soluciones predeterminadas. Así que, aunque quizá lleguen bastante después de las 9 de la mañana, también trabajarán hasta altas horas de la noche cuando haga falta, sin quejarse.
Esto se debe a que los millennials no ven el trabajo como algo separado de su vida, sino como parte integral de ella. En general, los miembros de la generación X se conformaban con un empleo de nueve a cinco, pero esta generación no. Parecen haber descubierto algo fundamental: que la vida es demasiado corta para hacer un trabajo que no te gusta.
Dar comentarios al instante
Me encanta la transparencia de los millennials y su necesidad de recibir comentarios al instante. Crecieron en la era digital y llevan vidas mucho más públicas que cualquier generación anterior. Esto tiene enormes repercusiones en la forma en que trabajan y en las herramientas que utilizan. Se comunican con apertura y no tienen paciencia para esperar las evaluaciones anuales.
A menudo criticados como la generación en la que «todo el mundo recibe un trofeo», los millennials, con su necesidad de recibir comentarios y reconocimiento, pueden tener de hecho un efecto positivo en las empresas. Esto evita que se instale la autocomplacencia y ha llevado a algunas empresas a basarse más en el mérito que sus predecesoras corporativas jerárquicas.
En Zuora hemos adoptado esta cultura. Utilizamos una variedad de nuevas tecnologías para mantener el diálogo. Es un entorno de trabajo muy dinámico. También animamos a los gerentes, que a menudo pertenecen a la generación X, a dar comentarios en tiempo real. Ha sido un desafío, porque la mayoría de los miembros de la generación X son muy independientes y suelen adoptar un enfoque poco intervencionista con sus equipos. Aun así, hemos intentado impulsar la interacción con ayuda de herramientas para fomentar el compromiso y la retención de los empleados. Nuestros gerentes de la generación X han llegado a valorar la posibilidad de recompensar a los empleados y recoger sus comentarios en tiempo real.
Promover el equilibrio entre el trabajo y la vida personal
Que no quepa duda: los millennials trabajan duro. Pero también se toman tiempo para disfrutar de la vida y cuidarse. Para facilitarlo, organizamos actividades de ejercicio, voluntariado, cocina, nutrición y salud para nuestros empleados. Adoptar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal no solo ha aumentado nuestra productividad, sino que también nos ha unido más como equipo.
Como miembro de la generación X, ahora presto más atención a mi propio equilibrio entre el trabajo y la vida personal, y me aseguro de dedicar tiempo de calidad a mi familia cada tarde. Mi bandeja de entrada puede esperar hasta que acueste a mi hija.
A mis colegas, directores ejecutivos de la generación X, les convendría fomentar el crecimiento de los millennials, en lugar de seguir desconcertados por las diferencias generacionales. Si no saben por dónde empezar, contraten a personas que entiendan a ambas generaciones y puedan servir de puente. Yo las llamo «susurradores de millennials». Después, asuman la responsabilidad de orientar a sus colegas más jóvenes. Les sorprenderá cuánto pueden aprender de ellos.


