La sostenibilidad no es solo lo socialmente responsable; también es vital para el crecimiento a largo plazo y la creación de valor.
Las empresas de los mercados desarrollados ya han empezado a actuar, pero las de las economías emergentes deben ponerse al día.
Es urgente que las empresas de los mercados emergentes cierren esta brecha, pues el «imperativo de la sostenibilidad» está transformando la competencia mundial.
La sostenibilidad no solo es una cuestión de responsabilidad social; también es fundamental para el crecimiento a largo plazo y la creación de valor. Las empresas de las economías desarrolladas lo comprendieron hace décadas y empezaron a actuar en consecuencia.
A medida que las empresas de los mercados emergentes descubren esto por sí mismas, tienen mucho terreno que recuperar. Es urgente que cierren esta brecha, pues el «imperativo de la sostenibilidad» está transformando la competencia mundial.
Análisis de BCG indica una fuerte correlación entre el desempeño de las empresas de los mercados emergentes en materia de madurez ambiental, social y de gobernanza (ESG) y su desempeño.
Las empresas de los mercados emergentes que afrontan los desafíos ESG ya están cosechando beneficios, como un mejor acceso a los mercados, al capital y al talento, y están dejando atrás a competidores menos sostenibles.
Sin embargo, incluso estas empresas de los mercados emergentes con mejor desempeño están muy rezagadas respecto a las de los mercados desarrollados. No es de extrañar, dadas las marcadas diferencias entre los niveles de desarrollo económico y los desafíos sociales de los países de ingresos altos y bajos.
En la COP27, los gobiernos de los mercados desarrollados reconocieron este desequilibrio al crear un «fondo para pérdidas y daños» que ayude a los países de mercados emergentes a ser más resilientes frente al cambio climático.
Pero alcanzar los objetivos de la COP27 exigirá el compromiso de las empresas privadas de estos países; además, sus inversores, empleados, clientes y otras partes interesadas lo exigen cada vez más. Las empresas que no cierren la brecha de sostenibilidad se encontrarán en una situación cada vez más desfavorable tanto en los mercados nacionales como en los extranjeros.
Desde hace tiempo, BCG publica una lista de «Global Challengers»: empresas de mercados emergentes de gran tamaño y rápido crecimiento que superan a sus pares y transforman sus sectores. Este año, revisamos nuestro enfoque para analizar no solo los indicadores clave de desempeño (KPI), sino también el desempeño de las empresas en materia de sostenibilidad ambiental.
También identificamos un grupo de «pioneras climáticas» que supera a sus pares en indicadores clave tanto financieros como ambientales. El mensaje es claro: la sostenibilidad ambiental no exige sacrificar el crecimiento ni la rentabilidad; de hecho, ocurre lo contrario: ser sostenible ayuda a las empresas a crear un valor significativo para sus partes interesadas.
Siete claves para el éxito sostenible de los mercados emergentes
También identificamos factores de éxito comunes entre estas pioneras climáticas: prácticas que ayudan a las empresas de mercados emergentes a crecer y prosperar, y que pueden resumirse en siete temas principales:
Integrar la sostenibilidad en el propósito, la estrategia empresarial y los objetivos de la empresa
Reconocer el impacto inmediato de las iniciativas ESG en los beneficios, al tiempo que se exponen los rendimientos a largo plazo para la empresa
Colaborar estrechamente con los responsables de formular políticas locales y movilizarse como un ecosistema que incluya a empresas pares del sector, proveedores, organizaciones de investigación, empresas emergentes, proveedores de tecnología y otros socios
Convertir la resiliencia y el cambio en una prioridad central de la organización
Aprovechar y acelerar la innovación tecnológica para lograr la sostenibilidad, considerando a la vez nuevos modelos de negocio sostenibles que permitan aprovechar las oportunidades emergentes
Garantizar la transformación organizativa capacitando e incentivando a los líderes, implicando a los empleados mediante actividades como la formación en competencias y diseñando una hoja de ruta para la ejecución
Mantener una comunicación y una participación continuas con las partes interesadas para establecer la rendición de cuentas, además de fijar objetivos basados en la ciencia, anunciados públicamente y sujetos a seguimiento y divulgación
Cosechar los beneficios de la sostenibilidad
Las 50 empresas que BCG identificó como Global Challengers y pioneras climáticas ya están viendo cómo estos esfuerzos se traducen en nuevas oportunidades de crecimiento, entre ellas:
Mayor acceso a los mercados. Los principales socios comerciales ya están imponiendo requisitos más estrictos a los bienes y servicios importados. Las empresas que estén plenamente preparadas para el sistema de impuesto fronterizo al carbono de la UE tendrán una ventaja competitiva inherente.
Mayor acceso a la inversión y menores costes de capital. Los inversores en renta variable han apostado por empresas con sólidos antecedentes de sostenibilidad, no solo para cumplir sus propios objetivos ESG, sino también porque estas empresas representan inversiones sólidas a largo plazo. Además, los «bonos verdes» de los mercados emergentes ofrecen condiciones de financiación más favorables y han superado el rendimiento de los bonos convencionales en el mercado secundario.
Mayor aceptación y fidelidad de los consumidores. A los consumidores jóvenes, que representan un porcentaje grande y creciente de los mercados de los países emergentes, les importa la sostenibilidad y afirman que prefieren comprar en empresas que comparten su compromiso.
Ventaja competitiva para atraer talento. La gran mayoría de los empleados de la generación Z (nacidos entre mediados y finales de la década de 1990) indica que querría trabajar para organizaciones con objetivos ESG claros y ambiciosos. Estos empleados jóvenes son especialmente importantes en los mercados emergentes, donde la edad mediana es de 28 años, frente a los 41 de los países desarrollados.
Nuevos modelos de negocio. La transición de los combustibles fósiles a las energías renovables está transformando los sectores y cambiando la dinámica de los mercados en todo el mundo. Esto genera oportunidades tanto para nuevos participantes como para empresas establecidas dispuestas a adaptarse.
Los líderes eficaces están dejando atrás la idea de que la sostenibilidad ambiental implica sacrificar sólidos resultados financieros. Por el contrario, la sostenibilidad se está convirtiendo en una poderosa fuente de ventaja competitiva, y las empresas de los mercados emergentes deben cerrar la brecha que las separa de sus homólogas de las economías desarrolladas, pues está transformando la competencia mundial.



