Este artículo se publica en colaboración con GE Look Ahead.
Conseguir un empleo suele ser una fuente de frustración y una de las principales preocupaciones de los millennials en Oriente Medio y el Norte de África. En una encuesta reciente de Bayt.com, un destacado portal de empleo de la región, el 83 % de quienes tienen entre 18 y 34 años coincidió en que encontrar trabajo era un gran desafío en su país.
Las estadísticas de desempleo publicadas a principios de este mes por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) respaldan esas preocupaciones. Según informó la OIT, la tasa de desempleo de 2014 entre los jóvenes de 15 a 24 años fue del 28,2 % en Oriente Medio y del 30,5 % en el Norte de África, las más altas del mundo y más del doble del promedio mundial del 13 %. Las diferencias de género también fueron más marcadas en la región, con tasas de desempleo femenino superiores, en promedio, en unos 20 puntos porcentuales a las de los hombres.
El exceso de mano de obra joven ha sido durante mucho tiempo un desafío para la región MENA, donde las tasas de desempleo juvenil han superado el 25 % desde 1991. Las altas tasas de fecundidad, combinadas con una rápida caída de la mortalidad infantil en los últimos 50 años, han supuesto no solo más niños en términos absolutos, sino también una cohorte de jóvenes cada vez más numerosa dentro de la población. A comienzos de los años 2000, por cada empleo que se creaba, entraban en el mercado laboral cuatro personas que buscaban trabajo. Para dar empleo a quienes están actualmente sin trabajo, junto con quienes se espera que se gradúen en los próximos años, la firma consultora PWC prevé que para 2020 deberán crearse 80 millones de nuevos empleos.
Lograr un crecimiento del empleo tan rápido exigirá reformas estructurales y una coordinación de los esfuerzos públicos y privados. Esto es especialmente importante dado el actual desajuste entre el sistema educativo y el mercado laboral: quienes tienen educación terciaria tienen tres veces más probabilidades de estar desempleados que quienes no la tienen. El previsto aumento de la matrícula en la educación superior solo añade urgencia a la cuestión.
El desarrollo del sector privado será otra parte fundamental de la solución. «A nivel mundial, y especialmente en MENA, el emprendimiento es una palabra de moda», afirma Theodore Kattouf, embajador y director ejecutivo y presidente de AMIDEAST, «pero para tener éxito hay que crear las condiciones que nutran el talento joven».
Una de esas condiciones es un nivel adecuado de inversión. «En conjunto, la región no ha recibido la inversión extranjera directa que necesita», afirma Dr William Lawrence, de la Universidad George Washington, en Washington, DC. Casi dos de cada tres pequeñas y medianas empresas (pymes) de la región, por ejemplo, no tienen acceso a financiación, según el Fondo Monetario Internacional, lo que genera una brecha de financiación regional de entre 210 000 millones y 240 000 millones de dólares.
Un avance prometedor es el aumento de la conectividad en toda la región que, unido al gran interés de los jóvenes por la tecnología digital, ha acercado a las pymes de la región el crowdfunding y la inversión entre particulares (peer-to-peer). Algunas plataformas, como Zoomal, una plataforma libanesa de crowdfunding, están abiertas al público en general, mientras que otras, como Shekra, una red egipcia de crowd-investing, preseleccionan a inversores y startups. Shekra también ofrece formación a las startups.
Mientras tanto, la plataforma de trabajo en línea Nabbesh.com, con sede en Dubái pero disponible en toda la región, se ha convertido en un sitio de referencia para freelancers y personas desempleadas. Con más de 81 000 miembros, Nabbesh conecta en línea a trabajadores y empleadores, creando oportunidades de trabajo flexible en ámbitos que van desde el desarrollo web hasta el diseño y la fotografía. La empresa se asoció recientemente con la compañía catarí Silatech para ofrecer oportunidades de trabajo en línea a jóvenes palestinos, cuya tasa de desempleo ronda el 40 %.
Por supuesto, el acceso a financiación o al trabajo en línea significa poco si los costes de transacción de hacer negocios son demasiado altos. Este es un ámbito en el que los países de Oriente Medio deben mejorar si quieren liberar el potencial del emprendimiento: solo un país de la región, los Emiratos Árabes Unidos, figuró entre los 25 primeros en el ranking mundial «Facilidad para hacer negocios» del Banco Mundial. La conectividad puede ayudar, pero no sustituye a las reformas de políticas y de negocios.
La publicación no implica el respaldo de las opiniones por parte del Foro Económico Mundial.
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Autor/a: Jennifer Silvi escribe para GE Look Ahead.
Imagen: Personas que buscan trabajo esperan a empleadores que buscan mano de obra eventual. REUTERS/Mike Hutchings.



