Desde fuera, dirigir una empresa puede parecer fácil, sobre todo cuando surgen nuevas startups a diario que presumen de lo bien que se lo pasan sus empleados. No me malinterpreten: he disfrutado mucho dirigiendo mi empresa. Sin embargo, por experiencia, sé que dirigir una empresa no es todo diversión. Exige mucho trabajo y muchas noches sin dormir. Pero he aprendido que lo que te quita el sueño durante el primer año no es lo mismo que en el tercero, el quinto o el octavo.
Con casi 10 años de experiencia al frente de NewsCred, desde un equipo de tres personas hasta una próspera organización de 200, estas son las acciones que hoy me quitan el sueño, pero que son esenciales para nuestro éxito:
Conservar y hacer crecer la cartera de clientes actuales
A menudo se piensa, equivocadamente, que el crecimiento de una empresa depende de las nuevas ventas. Pero el crecimiento real, rápido y sostenible proviene de conservar a los clientes que ya has ganado. La retención es en parte arte y en parte ciencia. Hay que asegurarse de cumplir lo que se les prometió y seguir innovando, pero también estudiar detenidamente las tendencias entre los clientes, identificar las cuentas que podrían tener problemas o darse de baja y planificar cómo prevenir esos riesgos de forma proactiva.
Centrarse en la retención de clientes beneficia tanto a los clientes como al equipo. Priorizar la satisfacción del cliente por encima de los ingresos propicia que lleguen más clientes por recomendación, crea oportunidades de venta adicional y fortalece los fundamentos de la empresa, de los que uno puede sentirse orgulloso. Mucha gente sabe cerrar acuerdos, pero el verdadero indicador del éxito es conseguir que tu empresa siga siendo indispensable.
Considera que tu equipo está en constante evolución
En el mundo hay millones de personas trabajadoras, pero encontrar a quienes encajen bien en tu empresa puede parecer como buscar una aguja en un pajar. A medida que crezca la empresa, aumentará la demanda de personal, y depende de ti no confiarte ni contratar a alguien solo para cubrir un puesto, en vez de fichar al mejor integrante de un equipo de primera que hayas visto.
Mantener esos estándares durante un crecimiento acelerado es todo un reto. Exige reconocer cómo encaja cada persona en el futuro de la organización, y no limitarse a cubrir las necesidades de hoy. La verdad es que el equipo nunca estará realmente completo: algunas personas ascenderán o cambiarán de carrera. Así que ¿por qué apresurarse?
En lo personal, he observado que, durante etapas de crecimiento tan acelerado, los directivos suelen ser adecuados para el puesto durante unos 18 a 24 meses. Después, la empresa crece más allá de la capacidad del directivo para seguirle el ritmo. Sin duda, algunos directivos pueden dar un salto y ponerse al día con la trayectoria de la empresa, pero la mayoría de las empresas tendrá que encontrar a alguien con más experiencia. Aunque estas han sido algunas de las conversaciones más difíciles que he tenido, he comprobado que esto ocurre en casi todas las etapas de mi empresa. El equipo que nos llevó de 1 millón de dólares a 5 millones es distinto del que nos llevó de 5 millones a 25 millones.
Defiende tu cultura con determinación
En el día a día, es fácil perderse entre las tareas pendientes. Sin embargo, a medida que NewsCred ha crecido, he comprobado que es muy valioso que toda la organización comprenda nuestra visión clara y nuestro conjunto de valores fundamentales. Al recalcar cada día esos elementos de nuestra cultura, las listas de tareas cobran sentido y ofrecen un norte que ayuda a orientar las prioridades y el compromiso. Para que sean eficaces, la visión y los valores deben reforzarse a diario. Una forma de mantener la cultura de nuestra empresa en primer plano es mediante nuestro manual, que explica nuestros valores, nuestra cultura y quiénes somos como empresa.
Puedo asegurar que, si priorizas estas cuestiones, tu empresa será más fuerte, más saludable y crecerá más rápido. Pero quizá pierdas algunas horas de sueño por el camino.


