Cómo las empresas familiares podrían liderar las soluciones a los desafíos de sostenibilidad actuales

Silhouette of three people in a high rise office with a view: The family business has embedded purpose as it prioritizes succession, value and legacy.
The family business has embedded purpose as it prioritizes succession, value and legacy.Image: Unsplash/Charles Forerunner
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  • Las empresas con ánimo de lucro guiadas por un propósito liderarán la creación de soluciones a los retos de sostenibilidad actuales.

  • Las empresas familiares están en una posición única como custodias de la riqueza y el bienestar, dando prioridad a la sucesión, el valor y el legado con un propósito integrado; los líderes de las empresas familiares adoptan de forma natural una perspectiva a más largo plazo.

  • El propósito integrado y los principios de medioambiente, social y gobernanza (ASG) hacen que las empresas familiares protejan su futuro y contribuyan a un cambio más amplio hacia una economía de mercado guiada por el cuidado y la responsabilidad.

Este año, el eje central del Foro Económico Mundial ha sido la tarea imperiosa de «reconstruir la confianza». Considero que las empresas deben dar un paso al frente para reconstruir la confianza y liderar la creación de soluciones a los retos de sostenibilidad actuales. Sin embargo, la reforma es necesaria para orientar el enfoque de las empresas hacia convertirse en organizaciones con ánimo de lucro guiadas por un propósito.

En nuestra economía impulsada por la oferta, el énfasis en la capacidad ha pasado de un mercado impulsado por la demanda, que sirve al mercado, a una economía de marketing esclavizada por el materialismo. Este cambio ha hecho que las empresas maximicen los beneficios aprovechándose inconscientemente de la avaricia y el afán de lujo de la humanidad.

El modelo que beneficia a unos pocos en detrimento de la mayoría ha agudizado las brechas de riqueza y ha reforzado una mentalidad de poder individual frente al bienestar colectivo, un modelo separador y dualista de «tú o yo». Con la codicia y la ignorancia impulsando las actividades económicas, la ética y la moral se han deteriorado. Esta fuerza motriz ha debilitado las relaciones en todo el tejido social y hoy amenaza la sostenibilidad de toda la vida.

El papel de la empresa familiar en la nueva era

La empresa familiar tiene más control sobre su futuro que las grandes corporaciones. Los accionistas inversores finales de los conglomerados suelen estar alejados del negocio a través de capas de gestores de fondos, cuyos accionistas o partes interesadas pueden ser a su vez otro fondo, lo que dificulta que piensen en inversiones a largo plazo. El retorno de la inversión se utiliza como medida del éxito, y esto moldea el comportamiento de las empresas. En consecuencia, las compañías se centran de forma natural en la maximización de beneficios con horizontes a más corto plazo.

Las empresas familiares, en cambio, especialmente las empresas familiares multigeneracionales, están en condiciones de liderar las reformas empresariales y navegar por este terreno complejo. Dan prioridad a la sucesión, el valor y el legado, que son conceptos inherentemente a largo plazo directamente vinculados al futuro de la empresa. Sin embargo, a medida que un mayor número de empresas familiares se han integrado en corporaciones, muchas han adoptado perspectivas de inversión a más corto plazo gestionadas a través de oficinas familiares.

A pesar de esta tendencia, las empresas familiares siguen teniendo una gran incidencia en las actividades económicas mundiales, ya que contribuyen aproximadamente al 70% de la economía mundial.

En la nueva era, las empresas familiares pueden construir un legado colectivo colaborando y cocreando soluciones que beneficien a la humanidad, promuevan el bienestar y fomenten una economía próspera. Deben impulsar reformas empresariales, devolver la ética y la moral a la primera línea de las decisiones corporativas y catalizar el cambio en la economía de mercado.

Velar por prácticas éticas y sostenibles

En este contexto, las empresas familiares surgen como entidades económicas idealmente posicionadas para liderar la custodia de prácticas éticas y sostenibles. La protección del legado y de la riqueza ha orientado desde hace tiempo la estrategia y las decisiones de la empresa familiar, derivadas de la combinación única de familia y empresa: el enfoque relacional. Las empresas familiares están motivadas y organizadas para perseguir objetivos orientados al legado, lo que les permite dar prioridad a las prácticas sostenibles y a la rentabilidad a largo plazo frente a los rendimientos financieros inmediatos.

Por ello, las empresas familiares están inherentemente más alineadas con un enfoque de mercado responsable y consciente, centrado en preservar y mejorar el bienestar de las generaciones futuras, al tiempo que crean riqueza. Encarnan la custodia: consideran su negocio no solo como un medio para un fin, sino como un legado que debe cuidarse y transmitirse de generación en generación.

La familia es el primer lugar donde aprendemos qué es el amor y cómo cuidarlo y expresarlo. Está naturalmente entrelazada con las empresas de gestión familiar, y promueve una mentalidad que fomenta una cultura de cuidado y responsabilidad, que impulsa prácticas inclusivas, ambientalmente sostenibles y socialmente responsables.

El éxito de las empresas familiares depende en gran medida de mantener una delicada coherencia sistémica con tres funciones: la oficina familiar sirve al bienestar de la familia, la empresa familiar sirve al bienestar de la sociedad y la filantropía familiar sirve al bienestar de la humanidad. Esta aportación constante de valor al sistema repercute positivamente en la sociedad y mantiene unida a la familia mediante un propósito y beneficios compartidos.

Es imperativo que las empresas familiares adopten una visión a largo plazo, apoyen las prácticas ASG e impulsen inversiones de impacto para promover cambios positivos en la moral empresarial dentro de la economía de mercado.

Chavalit Frederick Tsao, presidente, IMC Pan Asia Alliance Corporation

Medioambiente, social y gobernanza para el impacto

La riqueza que carece de un propósito superior puede tener consecuencias negativas, como división, ignorancia e incluso conflicto. El remedio es integrar el propósito en la riqueza. Por ello, corresponde a la familia decidir cómo quiere influir en su empresa para dirigir su riqueza a mejorar la vida de sus miembros y de la comunidad en general. Deben adoptar una visión a largo plazo y apoyar las prácticas de medioambiente, social y gobernanza (ASG) y las inversiones de impacto para devolver la ética y la moral empresariales a la economía de mercado.

Crece la presión sobre las empresas, tanto del sector público como del privado, para que demuestren su valor y su relevancia en la sociedad. Una amenaza al orden social ha suscitado interrogantes sobre la ética empresarial, los avances tecnológicos han aumentado la transparencia de las prácticas empresariales insostenibles y la sociedad les está pidiendo cuentas.

En la era contemporánea, las empresas familiares poseen un legado colectivo análogo al de la humanidad, que encarna una trascendencia existencial. Hoy, la mano invisible del sistema de libre mercado devuelve de forma natural el orden al sistema a través de las regulaciones ASG y dirige la inversión hacia el impacto y la filantropía. Adam Smith ya lo propugnó hace mucho tiempo en su libro La teoría de los sentimientos morales, en la que defiende el interés propio ilustrado.

Es imperativo que las empresas familiares adopten una visión a largo plazo, apoyen las prácticas ASG e impulsen inversiones de impacto para promover cambios positivos en la moral empresarial dentro de la economía de mercado. Este cambio es fundamental para revertir el contrato social actual, impulsado por la codicia, y sustituirlo por uno guiado por el amor y el cuidado.

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