En una encuesta realizada a más de 5000 personas en todo el mundo, un tercio de los trabajadores afirmó que el bienestar emocional es el elemento más importante del bienestar para ellos.
Los trabajadores de hoy quieren y necesitan herramientas para mejorar su bienestar emocional.
Desde el trabajo flexible hasta los programas de acondicionamiento físico, así es como empleadores y empleados pueden beneficiarse de un mejor bienestar en el lugar de trabajo.
En todo el mundo, las organizaciones y los gobiernos han aumentado su atención al bienestar de la fuerza laboral. Es necesario: numerosas investigaciones sugieren que el bienestar en el lugar de trabajo aumenta la productividad, los beneficios, la retención, la satisfacción, y mucho más.
Pero el esfuerzo por mejorar los programas de bienestar en el lugar de trabajo es complicado. El bienestar es en realidad un término general que abarca una amplia gama de factores. Por eso, la nueva encuesta internacional e informe de Gympass, el State of Work-Life Wellness 2024, analiza con detalle hasta qué punto los trabajadores de todo el mundo se encuentran bien en las distintas dimensiones de su bienestar.
La encuesta abarca ocho dimensiones diferentes del bienestar: física, emocional, social, financiera, profesional, intelectual, espiritual y ambiental. Los resultados fueron sorprendentes. Si bien la mayoría de los encuestados afirmó que todas estas dimensiones influyen en su productividad laboral, una destacó por encima de las demás: el bienestar emocional.
En la encuesta realizada a más de 5000 personas, un tercio de los trabajadores afirmó que el bienestar emocional es lo más importante para ellos; ninguna otra dimensión se le acercó. El segundo lugar correspondió al bienestar financiero, con un 23%, seguido del bienestar físico, con un 13%.
Además, el 95% de los encuestados afirmó que el bienestar emocional influye en su productividad, una proporción superior a la de cualquier otra dimensión.
El bienestar emocional fue clasificado como la máxima prioridad en las nueve naciones encuestadas: Argentina, Brasil, Chile, Alemania, Italia, México, España, el Reino Unido y Estados Unidos. También fue la respuesta más común entre generaciones, entornos laborales, niveles jerárquicos, orientaciones sexuales e identidades de género.
Los trabajadores de hoy quieren y necesitan herramientas para mejorar su bienestar emocional.
Comprender el bienestar emocional
Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos definen el bienestar emocional como “la capacidad de afrontar con éxito las dificultades de la vida y adaptarse al cambio y a los momentos difíciles”. Cuando los líderes empresariales escuchan esto, pueden preguntarse si tienen un papel en este ámbito. Al fin y al cabo, el lugar de trabajo no es una terapia.
Pero el lugar de trabajo sí tiene una enorme influencia en el bienestar emocional de las personas. Hay investigaciones que sugieren que “los rasgos blandos del entorno laboral” desempeñan un papel importante en el bienestar emocional. Entre estos rasgos se incluyen “tener cierta autonomía sobre la jornada laboral”, el equilibrio entre vida laboral y personal y las interacciones sociales.
En mi trabajo, he comprobado que esto es indiscutiblemente cierto: cuanta más flexibilidad tienen los empleados para realizar su trabajo en los horarios que mejor les convienen, más satisfechos están y más alto valoran su bienestar.
Esta flexibilidad también brinda a los miembros del equipo más oportunidades de participar en actividades de bienestar, especialmente cuando la organización les proporciona los recursos para ello. Estas actividades pueden adoptar multitud de formas, como el acceso a programas de alivio del estrés, formación específica para gestionar y procesar sus emociones, y acceso a la actividad física.
Muchos empleados afirman que la actividad física es su forma favorita de mejorar su bienestar emocional. De hecho, la actividad física es una de las formas más eficaces de mejorar tanto el bienestar emocional como el cognitivo, según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.
El apoyo de los líderes
Nuestra encuesta revela que las personas de rangos superiores suelen estar desconectadas de las realidades cotidianas de sus empleados. En el caso de los directivos, el 91% nos dijo que su empresa ofrece la flexibilidad que las personas necesitan para cuidar su salud, mientras que solo el 76% de los mandos intermedios y solo el 66% de los no directivos afirmaron lo mismo.
Corresponde a directivos como yo garantizar que nuestras culturas laborales respalden de verdad la flexibilidad en todos los niveles, y corresponde a los mandos intermedios asegurarse de que sus empleados perciban ese sentimiento de apoyo.
La Organización Mundial de la Salud recomienda una formación especializada para los mandos intermedios sobre cómo reconocer y responder cuando los miembros de su equipo sufren malestar emocional. Los mandos intermedios también deberían aprender a desarrollar “habilidades interpersonales como la comunicación abierta y la escucha activa”.
Igual de importante es que los líderes den ejemplo cuidando su propio bienestar emocional y hablando abiertamente de ello para ayudar a eliminar cualquier estigma. Hace unos años, comuniqué a mi equipo que me encontraba en una situación poco saludable en muchos aspectos, incluido el emocional. Pero una vez que me comprometí a estar más sano y transformé mi vida, utilizando las herramientas que ofrece mi empresa, todo mejoró, incluida mi relación con mi familia.
Desarrollar un programa de bienestar sólido e integral que permita a los empleados obtener estos mismos beneficios requiere tiempo, energía y financiación. Pero se amortiza con creces. En un estudio anterior, mi equipo de Gympass comprobó que el 90% de las empresas que hacen seguimiento del ROI (retorno de la inversión) de sus programas de bienestar obtienen rendimientos positivos. El argumento a favor del bienestar en el lugar de trabajo nunca ha sido tan evidente.



