El futuro de las grandes corporaciones depende de su capacidad para trabajar con pequeñas empresas y start-ups. A su vez, los nuevos emprendedores pueden encontrar una oportunidad para crecer mediante alianzas con grandes empresas consolidadas. La clave para las empresas, grandes y pequeñas, es la innovación colaborativa.
El concepto de innovación colaborativa explora las formas en que las empresas jóvenes y dinámicas y las compañías consolidadas pueden comercializar ideas de vanguardia. Estas relaciones promueven el crecimiento a largo plazo y una mayor competitividad para todos los involucrados.
Estas relaciones simbióticas son vitales para impulsar la competitividad económica de Europa. Son fundamentales para ayudar a los emprendedores a crecer y, al mismo tiempo, dar a las empresas consolidadas acceso a innovaciones. Una obtiene una tecnología superior, mientras que la otra aprovecha los beneficios de la marca compartida, la visibilidad y el acceso a mercados más amplios.
La guerra por el talento
Es evidente que las economías más competitivas se asocian con ingresos más altos. A través de su Índice Global de Competitividad por el Talento (GTCI), el Bad Ragaz Group identificó recientemente que Europa ocupa el primer puesto en competitividad por el talento. En este momento, la guerra mundial por el talento está dominada por países europeos de ingresos altos como Suiza, Dinamarca, Suecia, Luxemburgo y los Países Bajos (todos entre los 10 primeros del índice). Pero también existe una brecha de competitividad en el continente entre el norte de Europa —de aquí proceden todos los países europeos que figuran entre los 20 primeros del GTCI— y lugares del sudeste de Europa, como Bosnia, Serbia y Albania, que ocupan los puestos más bajos.
Al mismo tiempo, Europa también afronta el reto del desajuste de talento. Hay una falta de la reserva de talento necesaria y una amplia disparidad entre las competencias que necesitan las empresas y las que ofrecen los mercados laborales locales. El elevado desempleo juvenil sigue siendo un problema apremiante. En la actualidad, las tendencias migratorias están dominadas por trabajadores poco cualificados.
Innovación colaborativa
En un estudio reciente que mi empresa realizó en Europa, constatamos grandes expectativas respecto de la innovación colaborativa, que impulsará el crecimiento de los ingresos en todos los sectores. La relevancia de la innovación está aumentando: el 66% de las 1.000 personas encuestadas en el estudio espera que la innovación de productos y servicios represente al menos el 25% de los ingresos de su negocio para 2015. Además, el 62% afirma esperar que el 25% de sus ingresos provenga de innovaciones colaborativas de productos y servicios en 2015. Para 2030, el 71% afirma que la innovación colaborativa representará más de una cuarta parte de los ingresos.
A pesar de las perspectivas prometedoras para la innovación colaborativa, aún quedan varios retos por abordar. En primer lugar, las empresas deben establecer casos de negocio evaluando los riesgos y beneficios de las alianzas de innovación. Esto exigirá medir la complejidad y los costes frente a los beneficios. También será crucial encontrar las redes y los socios adecuados para colaborar, y evaluar el valor de las relaciones. La estructura de la alianza desde el punto de vista jurídico, contractual y de gobernanza será un factor determinante para establecer colaboraciones eficaces.
Tampoco podemos olvidar la importancia de la propiedad intelectual. La protección de la propiedad intelectual y los acuerdos sobre su diseño adecuado son esenciales para generar confianza y hacer realidad una verdadera alianza. Por último, la disposición a colaborar entre organizaciones y culturas debe estar en el centro de toda unión colaborativa.
La innovación colaborativa seguirá siendo una prioridad para mí mientras continúo trabajando con el Foro Económico Mundial. Estoy seguro de que será tema central de muchas conversaciones futuras, a medida que más empresas encuentren nuevas oportunidades mediante alianzas exitosas que beneficien tanto a Europa como al resto del mundo.
Autor: Kai Engel, socio y director gerente, AT Kearney
Imagen: Empleados de Facebook trabajan en el estudio de diseño de la sede de la empresa en Menlo Park, California, el 2 de marzo de 2012. REUTERS/Robert Galbraith



