6 tendencias del emprendimiento mundial

Some entrepreneurs are seizing new and emerging opportunities
COVID-19 hit entrepreneurs hard, with fewer people starting new businesses and many established businesses failing.Image: Pixabay
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  • El Global Entrepreneurship Monitor 2021/22 recoge las actitudes y tendencias empresariales, y muestra cómo los emprendedores y el ecosistema han afrontado la pandemia en todo el mundo.

  • Destacamos seis tendencias emergentes del emprendimiento tras la COVID-19, a partir de las respuestas de más de 150.000 participantes en encuestas.

  • La COVID-19 golpeó duramente al emprendimiento: menos personas pusieron en marcha nuevos negocios y muchos negocios consolidados fracasaron. Sin embargo, algunos emprendedores están aprovechando oportunidades nuevas y emergentes.

La pandemia de COVID-19 ha alterado todos los ámbitos de la vida, y los emprendedores no son una excepción. El informe 2021/22 del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) recoge las actitudes y tendencias empresariales en distintos países y muestra cómo los emprendedores y el ecosistema han afrontado la pandemia en todo el mundo. Destacamos seis tendencias emergentes del emprendimiento tras la COVID-19, a partir de las respuestas de más de 150.000 participantes en encuestas (al menos 2.000 de cada uno de los 47 países participantes en el GEM).

1. El optimismo de los emprendedores ante las oportunidades apunta a una recuperación mundial

Hay indicios claros de una recuperación económica mundial, reflejada en el optimismo de los emprendedores ante la posibilidad de encontrar nuevas oportunidades y poner en marcha un negocio. En 15 de estas 47 economías, más de la mitad de quienes estaban poniendo en marcha o gestionando un nuevo negocio coincidieron en que la pandemia había generado nuevas oportunidades empresariales. En 2020, solo ocurría en nueve de 46 economías. Asimismo, en 2021, más de uno de cada dos emprendedores de 18 de las 47 economías coincidió en que poner en marcha un negocio se había vuelto más difícil. En 2020, casi el doble (33 de 46 economías) tenía un 50 % o más de aspirantes a emprendedores que coincidían con esa afirmación.

2. En la mayoría de los países, las tasas de actividad emprendedora siguen por debajo de los niveles previos a la pandemia

El GEM registra anualmente las tasas de actividad emprendedora. La comparación de los datos de 2019, 2020 y 2021 muestra que, en la mayoría de los países, la actividad emprendedora aún no ha recuperado los niveles previos a la pandemia. El descenso ha superado la mitad en Polonia, la República Eslovaca y Noruega. Sin embargo, hay excepciones, en particular Arabia Saudita y los Países Bajos, donde la actividad emprendedora aumentó en cada uno de los dos últimos años. El siguiente gráfico muestra los niveles de actividad emprendedora en fase inicial total (TEA) de cada año en los 34 países que participaron en el GEM en 2019, 2020 y 2021.

Actividad emprendedora en fase inicial totalImage: Informe mundial 2021/2022 del Global Entrepreneurship Monitor: Oportunidades en medio de la disrupción

3. Aumenta la actividad emprendedora de bajo crecimiento

Mediante su Encuesta a la Población Adulta (APS), el GEM recoge tanto las ambiciones emprendedoras como las expectativas de crecimiento. El emprendimiento es fundamental para apoyar la creación de empleo tras la pandemia, y las empresas de alto crecimiento son cruciales para lograr este objetivo. Sin embargo, observamos una preocupante tendencia a moderar las expectativas de crecimiento entre los emprendedores. En una cuarta parte de las economías estudiadas, más de la mitad de quienes están poniendo en marcha o gestionando un nuevo negocio esperan emplearse únicamente a sí mismos dentro de cinco años. Esto podría indicar que hay muchas empresas de «supervivencia informal» y apuntar a que se crean nuevas empresas como medio de subsistencia ante la falta de otras oportunidades de ingresos debido a la pandemia.

4. Existe una paradoja entre percibir que es fácil poner en marcha un negocio y tener la intención de hacerlo

Observamos una paradoja compleja en algunos países. Aunque muchos adultos creen que es fácil poner en marcha un negocio en su país, solo una proporción muy pequeña tiene la intención de hacerlo. Por ejemplo, en el Reino Unido, más del 70 % de los encuestados está de acuerdo en que es fácil poner en marcha un negocio en el país; sin embargo, menos de uno de cada 10 tiene previsto hacerlo en los próximos tres años. Del mismo modo, en la India, más del 80 % de los encuestados está de acuerdo en que es fácil poner en marcha un negocio en el país. Sin embargo, menos de uno de cada cinco adultos espera hacerlo en los próximos tres años. En ambos países, más del 50 % de quienes ven buenas oportunidades para poner en marcha un negocio afirma que el miedo al fracaso se lo impediría. Esto apunta a la necesidad de formular políticas fundamentadas que impulsen un cambio cultural para fomentar las intenciones emprendedoras y ofrecer un apoyo más sólido a los emprendedores en fase inicial.

5. La digitalización avanza en los países de bajos ingresos y entre los nuevos emprendedores

Las restricciones provocadas por la pandemia y la mejora de la infraestructura digital han acelerado y extendido la adopción de tecnologías digitales en los países de bajos ingresos. Allí, una de cada dos nuevas empresas emergentes espera aumentar el uso de tecnologías digitales para vender sus productos en los próximos seis meses. Sin embargo, en todas las economías salvo tres —Sudáfrica, Francia y la República de Corea—, los nuevos emprendedores adoptan las tecnologías digitales más que los propietarios de negocios consolidados. Se necesitan más incentivos o formación para invertir en tecnologías digitales y evitar que las empresas consolidadas se queden atrás a medida que cambian los mercados.

6. La educación para el emprendimiento en las escuelas sigue fracasando

Con su Encuesta Nacional a Expertos (NES), el GEM recoge las opiniones de expertos de cada país participante sobre las condiciones del ecosistema emprendedor en su país. Una tendencia muy preocupante es que, en general, los expertos consideran deficiente la educación para el emprendimiento en las escuelas. De las 13 condiciones del ecosistema evaluadas, la educación para el emprendimiento en las escuelas ocupó el último lugar en 39 de las 50 economías que participaron en la NES del GEM en 2021. Esto podría tener consecuencias a largo plazo, como limitar la creatividad, fomentar una comprensión deficiente de las dinámicas del mercado y no aprovechar las intenciones de crear nuevas empresas entre los adultos en el futuro, lo que a su vez frenaría el crecimiento económico. Esta debería ser una característica fácil de mejorar en el ecosistema emprendedor; sin embargo, parece que muchos no lo están consiguiendo. Hagamos de la década de 2020 aquella en la que la educación para el emprendimiento en las escuelas pasó de ser la peor valorada a la mejor valorada de las condiciones del ecosistema del GEM.

Conclusiones

No cabe duda de que la pandemia golpeó duramente al emprendimiento: menos personas pusieron en marcha nuevos negocios y muchos negocios consolidados no lograron sobrevivir. Sin embargo, hay señales alentadoras: algunos emprendedores están aprovechando oportunidades nuevas y emergentes, también en el comercio digital. Queda mucho por hacer para apoyar el emprendimiento, en particular creando modelos de referencia que demuestren que un fracaso empresarial inicial puede ser el trampolín hacia el éxito futuro. Un buen punto de partida serían las escuelas, donde generaciones sucesivas han recibido una preparación insuficiente para una vida de actividad emprendedora.

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