6 cosas que te enseña ser emprendedor

6 cosas que te enseña ser emprendedor
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Tanto si ya has dado el arriesgado paso de emprender como si estás pensando en hacerlo, aquí tienes algunas razones alentadoras sobre lo que te enseña ser emprendedor.

1. Eres más capaz de lo que creen tu jefe o empleador.

«Todo eso está muy bien, pero centrémonos en el trabajo que tenemos entre manos»; quizá sea una respuesta habitual a tus nuevas ideas. No importa siquiera si dependes del CEO: recuerda que sigues formando parte de un «cuadro de mando integral» y de unos indicadores KRA que pueden hacer quedar bien a tu jefe. Como emprendedor, te verás obligado a explorar «todo lo que puedes dar». Te darás cuenta de que tu sentido de la responsabilidad es mucho mayor, porque tienes que superar continuamente tus propios estándares, no los de tu jefe. Cuando trabajas por cuenta propia, quizá ni siquiera sepas de dónde proceden tu energía y tu inspiración.

2. Valoras más las redes de contactos y te interesa más crear y cultivar las relaciones.

La mayoría de los emprendedores te dirán que empezar por tu cuenta también es un proceso muy aleccionador. Como empleado, habrías establecido contactos con las personas «adecuadas» de la organización. Aun así, tenderías a centrarte en quienes más contribuyen a tu ascenso profesional. Como emprendedor, quizá veas a las personas de otra manera: no por lo que son, sino por su potencial. La forma de relacionarte con tu equipo, tus posibles contrataciones, tus proveedores y clientes, etc., será muy distinta.

3. Te das cuenta de que hay formas mejores y más sencillas de hacer las cosas.

Como emprendedor, no estarás limitado por procesos organizativos largos y despiadados para sacar adelante el trabajo. Nada de cursos obligatorios aburridos, hojas de horas ni dedicar el 40% de tu tiempo a tareas administrativas. Como también tendrás que ocuparte de muchas más cosas que antes, encontrarás la manera de hacerlas de forma más sencilla, inteligente y fácil.

4. Te centras mejor en los clientes.

Ya no tienes que gestionar a tus clientes como si fueran un código de cliente más. No te preocupa superar el tiempo facturable. Te centras en soluciones mejores y más adecuadas, en vez de atender al cliente de una forma «estandarizada». Y lo que es alentador: la mayoría de los clientes preferirán trabajar contigo cuando seas tu propio jefe, en lugar de cuando formes parte de una empresa más grande.

5. Puede que llegues a ver el panorama general.

Cuando decides ir más allá de tus KRA, tienes más posibilidades de ser creativo y mirar más allá de una descripción de puesto obsoleta. Empezarás a ver cómo se conectan las cosas. Y quizá encuentres una respuesta auténtica a «por qué haces lo que haces».

6. Explorarás la vida con más sentido.

Ahora que tienes más control sobre tu vida y tu tiempo, querrás ampliar tus horizontes y hacer muchas más cosas, ya sean contribuciones sociales, viajar, dedicarte a una afición o incluso matricularte en estudios. La red de contactos que formes a través de todas estas actividades te aportará perspectivas nuevas y estimulantes que podrían mejorar mucho tu vida.

Ser emprendedor no es un camino precisamente fácil. Te enseña muchas cosas, más sobre ti de lo que llegarás a saber. Pero, en fin, ¡la vida es demasiado corta para no ser emprendedor!

Publicado en colaboración con LinkedIn

Autor: Kaushik Srinivasan es un emprendedor que trabaja en empresas diversas, pero centradas.

Imagen: Un trabajador llega a su oficina en el distrito financiero de Canary Wharf, en Londres, el 26 de febrero de 2014. REUTERS/Eddie Keogh

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