Si los océanos fueran una nación, su producción los situaría en el séptimo lugar en términos de PIB, justo detrás de Gran Bretaña y apenas por delante de Brasil. Un estudio reciente ha descubierto que el «Producto Marino Bruto» anual tenía un valor de 2,5 billones de dólares, incluidos la pesca, el turismo costero, las rutas marítimas y la capacidad de los océanos para absorber dióxido de carbono. Y eso a pesar de que los seres humanos solo hemos explorado menos del 10 % de los océanos. El potencial es enorme y el interés va en aumento.
Quizá como testimonio de este potencial, el perfil de nuestros océanos ha alcanzado cotas sin precedentes en los últimos meses: un reportaje de portada en el FT, una conferencia dedicada organizada por John Kerry, una cumbre anual de The Economist y numerosos artículos que abordan los muchos problemas que afrontan nuestros océanos. Los principales medios de información económica y financiera del mundo hablan de los océanos, algo que antes no se había visto. Espero que esto se deba a una toma de conciencia colectiva del conflicto entre el uso indebido que hacemos de los océanos y el potencial que podríamos estar desaprovechando.
Hay iniciativas realmente extraordinarias para aprovechar este potencial, que combinan innovación tecnológica, alianzas público-privadas y nuevos modelos de gobernanza. Pero queda muchísimo por hacer, lo que crea una magnífica oportunidad para los emprendedores de este ámbito. Las soluciones que aprovechen el potencial económico de los océanos y tengan la sostenibilidad como eje serán cruciales si queremos evitar fallarle a nuestro planeta azul.
Estas son algunas de las áreas de oportunidad:
Cada vez se explora más el potencial de la minería de los fondos marinos
; algunos geólogos calculan que una zona de 2,3 km² del lecho marino podría contener suficientes materiales de tierras raras para satisfacer la demanda mundial durante un año. ¿Cómo se puede evitar el daño ambiental en esta búsqueda? La oportunidad de descubrir componentes farmacéuticos
en los océanos es enorme: los estudios han demostrado que los productos naturales marinos son seis veces más productivos que el estándar de la industria. ¿Cómo se pueden obtener de forma sostenible y proteger su hábitat natural?
Los avances científicos y tecnológicos están liberando nuevo potencial en la energía undimotriz y la conversión de energía térmica oceánica. ¿Cómo se pueden superar los altos costos y las difíciles condiciones del entorno oceánico?La contaminación de los océanos por plásticos es un gran desafío
: cada año, 8 millones de toneladas de plástico acaban en el océano, lo que equivale a unas cinco bolsas de la compra llenas de plástico por cada pie de costa. Se están poniendo en marcha soluciones extraordinarias para limpiar nuestros océanos; ¿cómo podrían las alianzas innovadoras entre empresas y municipios evitar que los plásticos lleguen allí desde un principio?
La demanda mundial de agua dulce supera la oferta. ¿Qué hará falta para reducir el costo y la intensidad energética de la desalinización? Ocean Health XPrize ¿Y qué podemos hacer los demás, quienes representamos a instituciones mundiales de distintos tipos? Pensemos en cómo crear las condiciones propicias para los emprendedores del ámbito oceánico. El
es un gran ejemplo de ello; quizá nuevos modelos como la inversión de impacto puedan ayudarnos a impulsar la innovación que tanto necesitamos.
Cambiemos el rumbo y pasemos de unos océanos que son una nación fallida a unos en los que el crecimiento económico y la sostenibilidad vayan verdaderamente de la mano.
Autoría: Nathalie Chalmers, directora sénior de proyectos, economía circular, iniciativas medioambientales, Foro Económico Mundial



