31 rasgos de un gran líder

31 rasgos de un gran líder
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Por mucho que cambie el mundo, siempre habrá verdades eternas sobre la mejor manera de guiar a otros hacia el éxito.

El industrial hecho a sí mismo Andrew Carnegie era el hombre más rico del planeta a principios del siglo XX y estudiaba qué hace falta para alcanzar la grandeza. En 1908, se reunió con el periodista Napoleon Hill y decidió que Hill sería el vehículo para compartir sus estrategias con el mundo.

Sus conversaciones se convirtieron en la base de casi todos los escritos de Hill a partir de entonces, incluido su libro de 1937 «Piense y hágase rico», que se convirtió en uno de los libros más vendidos de todos los tiempos.

Hill recopiló y editó las notas de esas primeras conversaciones con Carnegie y las publicó en 1948 con el título «Think Your Way to Wealth».

En un momento dado, Carnegie le dice a Hill que los «líderes exitosos en todos los ámbitos de la vida» ejemplifican un conjunto de rasgos específicos, y que los mejores los poseen todos. Los resumimos a continuación.

1. Tienen un propósito definido y un plan concreto para alcanzarlo.

Los grandes líderes siempre trabajan para lograr un objetivo general.

2. Tienen un motivo que los impulsa continuamente.

«Nunca se logra nada grande sin un motivo definido», dice Carnegie.

3. Se rodean de personas talentosas que comparten su visión.

Carnegie se refiere al equipo ideal como una «alianza de mente maestra». «Los grandes logros siempre son el resultado de la coordinación de mentes que trabajan hacia un fin definido», afirma.

4. Son capaces de valerse por sí mismos.

Todavía hay muchas ocasiones en las que un líder debe actuar por iniciativa propia, con esfuerzo y criterio propios.

5. Tienen una intensa autodisciplina.

No se puede controlar a los demás si uno no puede controlarse a sí mismo. «No hay excepciones a esta regla», dice Carnegie.

6. Son perseverantes.

Los grandes líderes no abandonan sus planes ante la primera señal de oposición.

7. Son creativos.

«Los líderes capaces deben buscar siempre nuevas y mejores maneras de hacer las cosas. Deben estar atentos a las nuevas ideas y oportunidades para alcanzar el objetivo de sus esfuerzos», le dice Carnegie a Hill.

8. Son resolutivos.

Actuar impulsivamente es peligroso, pero es mejor tomar una decisión imperfecta que no tomar ninguna.

9. Recopilan todos los datos posibles antes de emitir juicios.

«Los líderes capaces no dan nada por sentado sin una razón de peso. Se ocupan de averiguar los hechos antes de emitir juicios, pero actúan con prontitud y determinación», dice Carnegie.

10. Son entusiastas.

Un entusiasmo excesivo puede resultar tan desagradable como una actitud demasiado fría o cínica, pero los líderes eficaces saben transmitir su impulso al equipo y aprovechar esa energía para alcanzar un objetivo.

11. Son justos.

Mostrar favoritismo o tratar con desdén a un empleado que no te cae bien no dará resultados positivos durante mucho tiempo.

12. Tienen una mentalidad abierta.

«El hombre de mentalidad cerrada no inspira confianza a sus asociados. Sin confianza, el gran liderazgo es imposible», explica Carnegie.

13. Van más allá de lo que se les exige.

«Nunca he conocido a un líder capaz en los negocios o la industria que no procurara en todo momento prestar más servicio que cualquier hombre bajo su autoridad», dice Carnegie.

14. Tienen tacto.

Los grandes líderes saben comportarse con elegancia y ser una figura pública atractiva para su equipo.

15. Escuchan más de lo que hablan.

Los mejores líderes no usan las conversaciones como excusa para alimentar su ego, sino que aprenden todo lo posible de la persona con quien hablan.

16. Prestan atención a los detalles.

Los líderes exitosos conocen las responsabilidades y el trabajo de todos sus subordinados, pero sin llegar a microgestionarlos.

17. Son decididos.

Los mejores líderes se recuperan de la derrota, convencidos de que ahora están mejor preparados para alcanzar la victoria.

18. Aceptan las críticas.

«El hombre que se “enciende” con resentimiento cuando critican su trabajo nunca llegará a ser un líder exitoso», dice Carnegie. «La grandeza pasa por alto las pequeñeces de la crítica y sigue adelante».

19. Saben cuándo contenerse.

Los líderes pueden perder el respeto de su gente si se exceden con demasiada frecuencia.

20. Son leales.

«La lealtad empieza por la lealtad a uno mismo», dice Carnegie, en referencia a la dedicación a la propia visión. La lealtad al equipo y a los clientes es una extensión de esta.

21. Saben cuándo hablar con franqueza.

Un líder diplomático sabe cuándo abstenerse de decir algo que resulte ofensivo o comprometa sus objetivos, pero ocultar la verdad mediante el engaño es una forma sencilla de ganarse fama de poco fiable.

22. Comprenden las motivaciones de los demás.

Los grandes líderes son capaces de salir de sí mismos e imaginar los puntos de vista tanto de sus subordinados como de sus competidores.

23. Son excepcionalmente agradables.

La gente lo dará todo por un líder al que aprecia. «Un liderazgo sólido se basa en la eficacia para vender, en la capacidad de ser comprensivo y de resultar agradable a los demás», dice Carnegie.

24. Se concentran.

Los mejores líderes centran su atención y energía en un solo proyecto a la vez. «El esfuerzo concentrado da un poder que no se puede alcanzar de ninguna otra manera», explica Carnegie.

25. Aprenden de los errores.

Es tan importante aprender de los errores propios como de los ajenos.

26. Asumen la responsabilidad por los errores de sus subordinados.

«Nada destruye la capacidad de liderazgo de una persona más rápidamente que el hábito de trasladar las responsabilidades a otros», dice Carnegie.

27. Reconocen los logros de los demás.

Un gran líder entiende que hay que elogiar un desempeño excelente, dice Carnegie, ya que a menudo las personas se sienten más motivadas por el reconocimiento verbal de sus esfuerzos que por recibir únicamente una bonificación en efectivo.

28. Tratan a los demás como les gustaría que los trataran a ellos.

Carnegie le dice a Hill que concede la máxima importancia a la regla de oro, pues considera que ofrece una idea sencilla sobre la manera correcta de hacer negocios.

29. Son optimistas.

Algunas personas llevan un cinismo generalizado como si fuera una insignia de honor, pero quienes eligen ser positivos se encaminan al éxito y gozan de mejor reputación.

30. Asumen la responsabilidad por las acciones de todo su equipo.

Aunque Carnegie menciona este punto al final de la lista que le expone a Hill, dice que, si pudiera volver atrás, lo pondría en primer lugar por su importancia.

31. Son capaces de actuar sin dejarse guiar por las emociones.

Carnegie considera que los mejores líderes tienen cierto grado de estoicismo, en el sentido de que pueden distanciarse de sus emociones cuando llega el momento de tomar una decisión importante y ver las cosas objetivamente.

Publicado en colaboración con Business Insider

Autor: Richard Feloni cubre estrategia de gestión, emprendimiento y liderazgo para Business Insider.

Imagen: la gigantesca representación del sol del artista Olafur Eliasson. REUTERS/Peter MacDiarmid.

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