3 lecciones de las organizaciones más resilientes del mundo

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  • Davos 2024, la Reunión Anual del Foro Económico Mundial, se celebra del 15 al 19 de enero en Davos, Suiza.

  • La sesión «Resiliencia: qué significa y qué hacer al respecto» reunió a líderes del sector privado y público para debatir cómo superar las respuestas a corto plazo e impulsar una agenda mundial de resiliencia.

  • Un estudio del Foro Económico Mundial y McKinsey & Company concluye que aumentar nuestra resiliencia podría impulsar el PIB un 15 %.

En un momento de incertidumbre geopolítica y geoeconómica casi sin precedentes, la resiliencia —la capacidad de afrontar la adversidad, resistir las perturbaciones y adaptarse a medida que surgen las crisis— nunca había sido tan importante.

Ese fue el mensaje principal de una sesión titulada «Resiliencia: qué significa y qué hacer al respecto», celebrada en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial.

«Esta noción de resiliencia se ha situado en el centro de la agenda», afirmó la panelista Odile Françoise Renaud-Basso, presidenta del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo. «Antes de la COVID, antes de todas las guerras a las que nos enfrentamos, antes de los desastres naturales que hemos vivido a causa del cambio climático, la noción de resiliencia tenía menos protagonismo. Después de lo ocurrido en los últimos años, realmente tenemos que abordarla».

De hecho, como señaló otro panelista, Bob Sternfels, socio director global de McKinsey & Company, no ser resilientes tiene un alto coste. Según un informe técnico elaborado por su empresa junto con el Foro Económico Mundial, puede costarnos hasta un 8 % del PIB mundial. Por otro lado, aumentar nuestra resiliencia podría impulsar el PIB un 15 %.

Entonces, ¿qué hace falta para ser resilientes? Ese mismo estudio puede ofrecer algunas pistas. «Identificamos varios hallazgos clave al analizar 1.000 entidades para comprender cuáles son las mejores prácticas en materia de resiliencia», explicó Sternfels. Estos son algunos de esos hallazgos, basados en las lecciones de organizaciones como el Programa Mundial de Alimentos y empresas como Siemens.

1. La resiliencia empieza desde arriba

Según los resultados del estudio, un enfoque de resiliencia que se transmita de arriba abajo puede resultar muy eficaz. «Los líderes deben adoptar una mentalidad resiliente», dijo Sternfels a los participantes. «Si no empieza desde arriba, no va a suceder».

¿Cómo se traduce eso en la práctica? Como recomienda el informe técnico: «Es fundamental designar a una persona responsable de la resiliencia que tenga una visión transversal de la organización. Esto no implica necesariamente crear un nuevo puesto, sino asegurarse de que un alto directivo tenga una visión integral de las iniciativas pertinentes en materia de resiliencia».

Sin embargo, es importante que todas las personas de una organización reciban apoyo para desarrollar su resiliencia.

Siete acciones para que los líderes desarrollen la resiliencia en su organizaciónImage: Foro Económico Mundial

2. Es importante jugar tanto al ataque como a la defensa

Al buscar características comunes entre las entidades más resilientes, el equipo responsable del estudio encontró que una de ellas era la capacidad de equilibrar las acciones reactivas a corto plazo con medidas audaces a más largo plazo.

«Los pioneros juegan al ataque y a la defensa al mismo tiempo», explicó Sternfels. «No se trata solo de protegerse frente a las perturbaciones, sino también de atreverse a tomar decisiones audaces y avanzar en épocas de volatilidad».

Ofreció algunos consejos prácticos a las organizaciones que quieran hacerlo: «Dibujen literalmente una línea en medio de una página y pregúntense: “De nuestros recursos, ya sean capital o personas, ¿cuánto destinaremos a amortiguar el impacto, defendernos y reforzarnos, y cuánto a iniciativas audaces que realmente nos lleven a un lugar diferente en el futuro? ¿Está desequilibrado?”»

3. Lo que se mide, se hace

Sternfels señaló que las entidades que destacan por su resiliencia han demostrado que son capaces de predicar con el ejemplo, no solo de hablar. «No basta con decir que la resiliencia es un imperativo; hay que convertirla en una agenda».

Para ello, primero hay que crear un marco que permita medir cuán resiliente es hoy una entidad; eso es lo que hicieron el Foro Económico Mundial y McKinsey & Company en la Reunión Anual del año pasado. Ese marco puede utilizarse después para medir los avances a lo largo del tiempo.

«Hay que incorporar ese marco al proceso de toma de decisiones. Así, en lugar de reaccionar, se puede empezar a planificar escenarios de forma proactiva», señaló Sternfels. «Después, hay que medir los avances a lo largo del tiempo para determinar si se está mejorando o no».

La sesión «Resiliencia: qué significa y qué hacer al respecto » fue moderada por Børge Brende, presidente del Foro Económico Mundial, y contó con los siguientes participantes:

Mohammed Al-Jadaan, ministro de Finanzas, Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí

Nonkululeko Nyembezi, presidenta de The Standard Bank Group Limited

Odile Françoise Renaud-BassoPresidenta del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo

Bob Sternfels, socio director global de McKinsey & Company, Inc.

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