Quizá pases los últimos 10 minutos de tu jornada laboral mirando el reloj y contando los segundos que faltan para ser libre.
O quizá te sumerjas en el trabajo hasta el último minuto; entonces recoges tus cosas y sales corriendo por la puerta sin despedirte de tus colegas.
Si alguno de los escenarios anteriores te resulta familiar, puede que haya llegado el momento de reevaluar tu rutina al final del día.
«La forma en que terminas la jornada laboral es muy importante», afirma Michael Kerr, conferenciante internacional sobre negocios y autor de «You Can’t Be Serious! Putting Humor to Work». «Puede marcar tu estado de ánimo durante el resto del día; puede afectar tus relaciones personales, tu nivel general de felicidad y lo bien que duermas esa noche; y sentará las bases para el día siguiente».
1. Actualizan sus listas de tareas pendientes.
Los profesionales exitosos siempre están pendientes de sus listas de tareas, que cambian constantemente, explica Lynn Taylor, experta nacional en el ámbito laboral y autora de «Tame Your Terrible Office Tyrant: How to Manage Childish Boss Behavior and Thrive in Your Job».
«Pero los últimos 10 minutos son también cuando comprueban su progreso final respecto de los objetivos de ese día», afirma. «Revisan su lista final en ese momento, en lugar de marcharse de repente y esperar recordar por la mañana todos los matices de ese día».
2. Organizan su escritorio y el escritorio del ordenador.
Tardas mucho más en completar tus proyectos cuando no tienes todo organizado. «Tener ordenados el escritorio del ordenador y el escritorio te ayudará a pensar con más claridad y a establecer prioridades de forma más eficaz. También te ayudará a encontrar rápidamente documentos importantes cuando los necesites», afirma Taylor. «Archiva los documentos digitales y en papel para acceder a ellos con más facilidad y trabajar con mayor eficiencia la próxima vez que los necesites».
3. Repasan lo que han conseguido.
Taylor dice que, además de centrarse en lo que todavía tienes que hacer, es importante repasar lo que has hecho.
Kerr está de acuerdo. «Dedicar siquiera un minuto a repasar lo que has conseguido puede darte una sensación de logro y, en un día especialmente difícil y ajetreado, recordarte que hiciste más de lo que pensabas», afirma. «La investigación sobre la felicidad nos dice que adoptar una rutina sencilla como esta y tomarse el tiempo para reflexionar sobre lo que se ha logrado es una forma clave de aumentar el nivel general de felicidad».
4. Se toman un momento para reflexionar sobre el día.
Las personas exitosas no solo piensan en los proyectos que han gestionado ese día; también intentan analizar cuándo y por qué las cosas salieron bien o mal. «Los profesionales perspicaces saben que, si no están aprendiendo, no están creciendo», afirma Taylor.
5. Evalúan las comunicaciones «urgentes».
El día está a punto de terminar, pero las comunicaciones siguen llegando; algunas son urgentes y otras no, pero todas llegan a última hora. «Es entonces cuando se ponen a prueba tus habilidades de gestión del tiempo», afirma Taylor. «Las personas exitosas saben decidir qué requiere una respuesta y qué puede esperar».
Conviene aplazar las conversaciones largas y delicadas hasta que tú y tu colega estén en vuestro mejor momento: por la mañana. «Considera responder proponiendo que la conversación se celebre a una hora concreta del día siguiente», afirma. «De lo contrario, el asunto podría prolongarse hasta bien entrada la noche, cuando ambos tienen poca energía y sienten que van con prisa. Aplazarlo también te da la noche para tomar distancia y pensar detenidamente en tu reacción inmediata».
6. Mantienen la concentración.
«Es un momento clásico en el que la mente puede divagar», explica Taylor. «Por lo general, al final del día no estás tan lúcido». Procura no distraerte ni dejarte llevar por actividades ajenas al trabajo justo al final del día.
7. Determinan sus objetivos principales para mañana.
Las personas exitosas tienen preparada una lista de tareas para la mañana, y determinan sus objetivos principales para el día siguiente. «Puede que tengas dos o tres objetivos prioritarios en mente, pero anótalos para contar con una base sólida sobre la que trabajar a la mañana siguiente», afirma Taylor.
«Cuanto más puedas plasmar por escrito todo lo que te ronda por la cabeza, más probable será que puedas centrarte con la mente despejada en el resto de tu vida y que estés preparado para el día siguiente», añade Kerr.
8. Informan a sus colegas de hasta qué punto estarán disponibles desde ese momento hasta la mañana.
Las personas más exitosas se toman un minuto para determinar hasta qué punto pueden y necesitan estar disponibles hasta el día siguiente, y luego se lo comunican a quienes deban saberlo.
«¿Vas a estar “completamente desconectado”, sin ningún contacto con la oficina por mensaje de texto, correo electrónico o teléfono? ¿O habrá ciertas excepciones?», pregunta Kerr. «Esto cambiará de un día a otro y no necesariamente hay una única respuesta correcta. La pregunta más importante que debes hacerte es: “¿Qué combinación de contacto y disponibilidad me permitirá estar más tranquilo durante mi tiempo libre?”».
9. Repasan su agenda para la mañana siguiente.
No hay peor manera de empezar el día que llegar a la oficina y enterarse de que tienes una reunión importante dentro de cinco minutos.
«Las personas exitosas saben que deben revisar su agenda y planificar el día siguiente y, sobre todo, visualizar cómo transcurrirá», afirma Kerr. Esto te permitirá empezar la siguiente jornada laboral con más preparación, confianza y menos estrés.
10. No dejan a nadie esperando.
¿Cómo te sentirías si descubrieras que un compañero se quedó esperando toda la noche a que le enviaras el archivo que prometiste, solo para darse cuenta finalmente de que ya te habías marchado por ese día y de que probablemente ese archivo no iba a llegar?
Las personas exitosas no siempre consiguen todo lo que se habían propuesto ni responden a todos los correos electrónicos que dijeron que responderían; pero, como mínimo, informan a los demás de que hoy no pudieron realizar la tarea, tomar la decisión o responder a su correo electrónico, y normalmente también les dan una actualización del estado.
11. Dan las gracias a alguien.
Los excelentes lugares de trabajo se construyen sobre una base de gratitud y reconocimiento. «Crear el hábito de dar las gracias a alguien al final de la jornada laboral es una forma increíblemente eficaz de aumentar tu propia felicidad y permitir que tanto tú como los demás os marchéis con buen ánimo», afirma Kerr.
12. Se despiden.
Un cordial «buenas noches» está muy infravalorado y requiere muy poco esfuerzo. «Le recuerda a tu jefe y a tu equipo que eres un ser humano, no solo un colega», afirma Taylor. También avisa a tus compañeros de que te marchas por ese día.
13. Se marchan con una nota positiva.
Antes de salir, date un impulso psicológico sonriendo, recomienda Taylor. «Te ayudará a transmitir un ánimo más positivo al despedirte de tus compañeros». Los líderes exitosos dejan una buena impresión al final del día, ya que ese es el estado de ánimo que perdura hasta la mañana siguiente.
14. De verdad se marchan.
Las personas exitosas evitan la tentación de quedarse más tiempo. Saben lo importante que es el equilibrio entre la vida laboral y personal, así que intentan salir de la oficina a una hora razonable.
«Quedarte sin motivo limitará tu nivel de energía y tu éxito cuando los necesites mañana», explica Taylor.
Este artículo se publica en colaboración con Business Insider. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autora: Jacquelyn Smith se incorporó a Business Insider como editora de carreras profesionales en febrero de 2014.
Imagen: Un trabajador de oficina se refleja en la azotea de un edificio. REUTERS/Daniel Munoz.



