Gran parte del mundo está dando grandes saltos en tecnología, seguridad y salud pública. Pero algunas ciudades se están quedando atrás.
En estas zonas urbanas en dificultades, el desempleo es alto, la igualdad es escasa, la atención sanitaria y la seguridad son deficientes, y la gente teme por su vida a diario, preguntándose si el gobierno intervendrá alguna vez para ayudar.
Robert Muggah, experto en seguridad mundial y director de investigación del centro de estudios Igarapé Institute, ha identificado 11 factores que, en conjunto, hacen que una ciudad sea vulnerable al colapso social o económico. Muggah llama a esto «fragilidad».
A partir de datos de Universidad de las Naciones Unidas, el Foro Económico Mundial y SecDev, Muggah ha creado una imagen dinámica de dónde se encuentran las ciudades más frágiles. Los puntos azules pequeños representan ciudades estables. Los puntos rojos grandes, las más frágiles.
Estas son las ciudades con más probabilidades de venirse abajo.
Este es el mundo en 2015, el último año con datos disponibles. En general, el África subsahariana es la región más frágil, mientras que Asia oriental y Europa son las más estables.

En África destacan varias ciudades somalíes: Mogadiscio, Kismaayo y Merca. Según los cálculos de Muggah, son las tres ciudades más frágiles del mundo.

En 2016, Muggah calculó cuáles eran las 20 ciudades más frágiles del mundo. La fragilidad de cada ciudad se puntuó en una escala del 1 al 4: 1 indicaba la menor fragilidad y 4, la mayor.
Mogadiscio fue la única ciudad que obtuvo un 4. Kismaayo y Merca recibieron ambas un 3,9.
«Si hay alguna buena noticia —dijo Muggah a Business Insider—, es que la fragilidad no es una condición permanente». Los países que quieren recuperar la estabilidad pueden centrarse en restablecer el orden en su gobierno para garantizar mejor que la población tenga acceso a derechos básicos como la alimentación, el agua y la atención sanitaria.
Aunque Turquía, Egipto e Irak afrontan riesgos relativamente bajos, en medio de esa región se encuentra Siria, foco de conflicto y violencia. Raqqa, Alepo y Damasco están entre las ciudades más frágiles.

Muggah dijo que distintas partes del mundo eran frágiles por motivos diferentes.
Oriente Medio es frágil debido al terrorismo y a la rápida urbanización —causada por tasas de fecundidad extremadamente altas—, mientras que Centroamérica sufre desastres naturales y homicidios.
Hacia el este, las ciudades chinas, coreanas y japonesas siguen siendo muy sólidas.

Estas zonas urbanas cuentan con infraestructuras y una fuerte presencia gubernamental. Tokio es la megaciudad más grande del mundo, y China lleva años construyendo nuevas megaciudades.
Se define «megaciudad» como un área metropolitana con al menos 10 millones de habitantes. Muchos expertos creen que estas llegarán a definir el desarrollo urbano del futuro.
Japón, en particular, tiene ciudades sumamente estables. Y eso a pesar de la prolongada crisis de fecundidad del país, que está perjudicando a la economía.

Japón ha entrado en un círculo vicioso de baja fecundidad y escaso gasto que ha provocado pérdidas de billones en el producto interno bruto y una disminución de 1 millón de habitantes, todo ello en apenas los últimos cinco años.
Los expertos prevén que, si la situación continúa sin control, el país podría sufrir una grave recesión económica y un deterioro del tejido de la vida social.
En cuanto a la fragilidad, quizá la India tenga las ciudades más diversas.

Las ciudades del norte de la India afrontan la mayor fragilidad, al igual que un puñado de ciudades en el extremo suroeste.
Muchos de los problemas del país se deben a una alta tasa de fecundidad y al crecimiento de la población. Según datos de las Naciones Unidas, la India, el segundo país más poblado, está a punto de superar a China a mediados de la década de 2020.
Pese a ser un país rico y desarrollado, Estados Unidos también tiene muchas ciudades frágiles, entre ellas Nueva Orleans, Baltimore y Detroit.

La diversidad de los gobiernos estatales y locales hace que los niveles de fragilidad varíen drásticamente de una región a otra de Estados Unidos.
En general, el noreste y el medio oeste son las regiones más seguras; las ciudades del sur y algunas de la costa oeste afrontan mayores riesgos. Muggah dijo que el lento crecimiento demográfico y el cambio climático planteaban los mayores riesgos en conjunto.
Más al sur, las ciudades de Haití y Colombia ofrecen un panorama distinto al de las ciudades de Oriente Medio.

Ciudades como Ciudad de México, en México; Puerto Príncipe, en Haití; y Bogotá, en Colombia, afrontan problemas de narcotráfico y conflictos violentos, dijo Muggah.
También hay mucha desigualdad. En las regiones con alta densidad de población, unos pocos residentes adinerados viven rodeados de muchas más personas sumidas en la pobreza extrema.
El panorama se parece poco al de Europa, donde casi todas las ciudades son estables, salvo Sarajevo, la capital de Bosnia y Herzegovina.

Las ciudades europeas también tendrán que hacer frente a la amenaza del cambio climático.
Muggah cree que Europa también afronta la amenaza particular de que el conflicto de Oriente Medio se extienda hacia el norte. Los refugiados ya están empezando a establecerse en países como Alemania y Suecia.
Los europeos que no logran ponerse de acuerdo sobre cómo gestionar la crisis de los refugiados podrían desestabilizar sus países.

