La Gran Manzana le ha quitado terreno a Silicon Valley y se ha convertido en la ciudad tecnológica número uno del mundo, según un nuevo índice.
Savills Tech Cities in Motion 2019 clasifica a 30 ciudades según seis categorías: Entorno empresarial, Entorno tecnológico, Ambiente urbano y bienestar, Reserva de talento, Costes inmobiliarios y Movilidad.
Nueva York destaca especialmente en la categoría de Entorno empresarial, cuyos indicadores incluyen el nivel de inversión, la I+D y la innovación, así como la facilidad para iniciar un negocio. El doble de personas (2,4 millones) trabaja en servicios financieros y empresariales en comparación con la media de las ciudades tecnológicas globales.
El informe señala: “El acceso a un amplio grupo de talento y la reputación de la ciudad como centro global del comercio hacen que Nueva York sea el líder mundial. No es casualidad que Amazon haya elegido recientemente Long Island City, en Nueva York, como ubicación de su segunda sede… Los volúmenes de inversión de capital riesgo han superado a los de San Francisco durante los últimos tres años.”
Focos de inversión en capital riesgo, las ciudades tecnológicas superan a otros centros globales. Se prevé que el PIB de las 30 de Savills crezca un 36 % en la próxima década, frente a solo un 19 % en otras ciudades desarrolladas.
Londres ocupa el tercer puesto del índice, con un buen desempeño en las categorías de Ambiente urbano y bienestar y de Movilidad, gracias a su accesibilidad peatonal y a su sistema de transporte público inteligente e integrado, y con tres veces más inversión de capital riesgo en 2018 que su rival europeo más cercano, París.
En su libro blanco, Agile Cities: Preparación para la Cuarta Revolución Industrial, el Consejo Global del Futuro sobre Ciudades y Urbanización del Foro Económico Mundial señala que más de la mitad de la población mundial (54 %) ya vive en ciudades. Se estima que esa cifra ascenderá al 68 % en 2050.
“La Cuarta Revolución Industrial está cambiando la forma en que estas ciudades prestan servicios a sus residentes. Tras años de inversión en infraestructuras y procesos, las ciudades deben ahora romper con los silos e impulsar la innovación para aprovechar plenamente las oportunidades y responder a los cambios que afrontan sus poblaciones”, afirma el informe.
La tecnología y la innovación en la arquitectura y la infraestructura urbanas van de la mano, y en ningún lugar es más evidente que en China, que está construyendo 19 “conglomerados de superciudades”, y que destaca de forma notable en el índice de Savills.
El auge tecnológico de China
Impulsadas por gigantes tecnológicos como Baidu, Alibaba y Tencent, las ciudades tecnológicas de China crecen rápidamente. En la tercera edición del índice, cinco ciudades chinas aparecen en el ranking por primera vez, y las seis ciudades chinas clasificadas representan una mayor proporción de la inversión de capital riesgo que sus homólogas estadounidenses.
El informe señala: “Pekín recibe con mucha diferencia la mayor inversión de capital riesgo, con una media de 34 000 millones de dólares anuales en los últimos tres años, con volúmenes incluso superiores a los de Nueva York y San Francisco.”
Shanghái es la ciudad tecnológica china mejor clasificada, en el puesto 15, gracias a su entorno empresarial internacional y a su calidad de vida, seguida de Pekín en el 17, Hong Kong en el 20, el centro de start-ups Shenzhen en el 24, Hangzhou en el 25 y Chengdu en el 26.
China también destaca en la categoría de Movilidad, como líder en servicios de movilidad compartida, un factor importante para el crecimiento de las ciudades, dado que las áreas metropolitanas de las ciudades tecnológicas ya albergan a 291 millones de personas y crecerán en otros 18 millones en la próxima década.
El informe señala: “Muchos de los sistemas de bicicletas compartidas sin estaciones fijas que hoy existen en ciudades de todo el mundo (como Mobike) tuvieron su origen en China. Hangzhou cuenta con más bicicletas compartidas que cualquier otra ciudad del mundo. Las cifras allí superaron las 800 000 antes de que hubiera que reducirlas para gestionar la congestión.”

Chengdu y Hangzhou también se encuentran entre las cinco primeras ciudades de la categoría de Costes inmobiliarios, con un alquiler residencial convencional de 140 y 190 dólares semanales, respectivamente, frente a la media de 350 dólares.
El coworking, vinculado al crecimiento del sector tecnológico, está en auge y se ha producido una expansión de los espacios de coworking. China vuelve a destacar en cuanto a costes: alquilar un escritorio en una oficina privada costaba 270 y 290 dólares al mes en Chengdu y Hangzhou, respectivamente, frente a la media de 590 y 1050 dólares en San Francisco.



