Puede que no le sorprenda saber que, en todo el mundo, vive más gente en zonas urbanas que en zonas rurales. Esa cifra crece rápidamente y se prevé que, para 2050, el 66 por ciento de la población mundial viva en zonas urbanas. Los resultados se presentan en la World Urbanization Prospects 2014 Revision, del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU.
Estas son las diez ciudades de más rápido crecimiento del mundo y el crecimiento previsto para 2025:

Las diez primeras son africanas, una muestra de la rapidez con que crece el continente africano.
Al centrarse en países concretos, el informe señala que «se prevé que solo tres países —India, China y Nigeria— representen en conjunto el 37 por ciento del crecimiento previsto de la población urbana mundial para 2050».

Se prevé que India y China, países ya densamente poblados, sumen 404 millones y 292 millones de habitantes urbanos, respectivamente. Se proyecta que Nigeria sume 212 millones.
¿Cuáles son las causas de la urbanización?
La urbanización está vinculada al crecimiento y el desarrollo socioeconómicos; el comercio, el gobierno y la política contribuyen a su auge, al igual que las transformaciones sociales en el ámbito de la salud (mayor esperanza de vida, menor fecundidad y envejecimiento de la población).
«La vida urbana suele asociarse con mayores niveles de alfabetización y educación, mejor salud, mayor acceso a los servicios sociales y más oportunidades de participación cultural y política», explica el informe.
¿Y qué hay de los desafíos?
En 1990 solo había diez «megaciudades» (es decir, ciudades con más de 10 millones de habitantes). En 25 años, la cifra ascendió a 28 megaciudades, que albergaban al 12% de la población urbana mundial. Este crecimiento plantea desafíos. Garantizar una oferta suficiente de transporte, saneamiento, educación, atención sanitaria, vivienda y servicios públicos constituye un gran obstáculo.
El informe, al citar la Conferencia Río+20, explica que se reconoce que «las ciudades pueden abrir camino hacia sociedades sostenibles desde el punto de vista económico, social y ambiental», pero que, para lograrlo, se necesitan inversiones y planificación que mejoren el nivel de vida de los habitantes urbanos y rurales.
Sin embargo, no todas las ciudades experimentan un crecimiento semejante; de hecho, algunas pierden población. Por lo general, la causa es la baja fecundidad. La ciudad con la mayor disminución prevista de población es Riga, Letonia, con un descenso proyectado del 11,5 por ciento para 2025.

