
La anatomía de una ciudad inteligente
No cabe duda de que la ciudad será el rasgo definitorio de la geografía humana del siglo XXI.
En todo el mundo, cada semana se trasladan a las ciudades 1,3 millones de personas y, para 2040, un asombroso 65 % de la población mundial vivirá en ciudades.
Al mismo tiempo, las 600 mayores zonas urbanas ya representan el 60 % del PIB mundial, y esta proporción no hará sino aumentar a medida que las ciudades crezcan y prosperen. De hecho, los expertos calculan que hasta el 80 % del crecimiento económico futuro de las regiones en desarrollo se producirá solo en las ciudades.
La ciudad inteligente: un paso necesario
A medida que las ciudades se convierten en un motor aún más importante de la economía y la riqueza mundiales, resulta cada vez más crucial garantizar que estén optimizadas para maximizar la eficiencia y la sostenibilidad, al tiempo que se mejora la calidad de vida en cada conglomerado urbano.
La infografía de hoy, de Postscapes, ayuda a definir la necesidad de las ciudades inteligentes y también ofrece excelentes ejemplos de cómo la tecnología puede aplicarse en entornos urbanos para hacer que las ciudades funcionen mejor para sus ciudadanos.
Características de las ciudades del mañana
Las ciudades inteligentes utilizarán sensores de bajo consumo, redes inalámbricas y aplicaciones móviles para medir y optimizar todo lo que hay en las ciudades.
Estos son solo algunos ejemplos:

Las soluciones para ciudades inteligentes se agruparán en seis categorías amplias, que transformarán el paisaje urbano:
1. Infraestructura
El alumbrado inteligente es una de las soluciones más importantes que se implantarán en la infraestructura de toda la ciudad. Aunque a primera vista el alumbrado inteligente pueda parecer trivial, cabe señalar que solo el alumbrado consume nada menos que el 19 % de la electricidad total del mundo.
2. Edificios
La calefacción, el consumo energético, la iluminación y la ventilación serán gestionados y optimizados por la tecnología. Los paneles solares se integrarán en el diseño de los edificios, sustituyendo a los materiales tradicionales. La detección y extinción de incendios se adaptará a cada habitación.
3. Servicios públicos
Las redes eléctricas inteligentes (utilizadas para la supervisión y gestión del consumo de energía), la detección de fugas de agua y la vigilancia de la potabilidad del agua son solo algunos de los aspectos de las ciudades inteligentes en el ámbito de los servicios públicos.
4. Transporte
Se implantarán carriles rápidos y lentos inteligentes y adaptativos (para ciclistas y peatones), mientras que las estaciones de carga repartidas por la ciudad suministrarán energía a los vehículos eléctricos.
5. Medio ambiente
El control de la contaminación atmosférica, las energías renovables y las soluciones de gestión de residuos harán que las ciudades sean más ecológicas. Los jardines en azoteas o la vegetación lateral se integrarán en el diseño de los edificios para ayudar al aislamiento, aportar oxígeno y absorber el CO2.
6. Calidad de vida
Habrá wifi de uso público en toda la ciudad, mientras que las actualizaciones en tiempo real proporcionarán a los ciudadanos información sobre la congestión del tráfico, las plazas de aparcamiento y otros servicios urbanos.
¿El efecto?
Cisco calcula que las ciudades más inteligentes tendrán aumentos impresionantes de eficiencia: aplicando muchos de los conceptos anteriores, las ciudades pueden mejorar la eficiencia energética en un 30 % en 20 años.
Al mismo tiempo, se estima que el mercado general de productos y servicios para ciudades inteligentes valdrá 2,57 billones de dólares para 2025, con un crecimiento medio anual del 18,4 %.

