Las ciudades inteligentes hacen sitio a las personas con discapacidad visual

A blind boy walks with a white stick on World Sight Day in Belgrade October 12, 2006. World Sight Day is a global annual event, held under the auspices of "VISION 2020: The Right to Sight," a joint initiative of the World Health Organization and the International Agency for the Prevention of Blindness. REUTERS/Marko Djurica (SERBIA) - GM1DTRWWOZAA
Smart cities use things like internet-connected devices and artificial intelligence to improve services and the quality of life for their residents.Image: REUTERS/Marko Djurica (SERBIA) - GM1DTRWWOZAA
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Desplazarse al trabajo, quedar con amigos para ponerse al día o simplemente hacer algunas compras son actividades que las personas sin discapacidades conocidas suelen dar por sentadas. Para las personas con discapacidad visual, estas tareas aparentemente sencillas pueden suponer un serio desafío.

Pero imagine una ciudad equipada con tecnología que permite a las personas con discapacidad visual reconocer a personas, lugares o incluso billetes, lo que les ayuda a vivir de forma más independiente, tanto en interiores como en espacios públicos. Esa es la promesa de las llamadas ciudades inteligentes, que utilizan elementos como dispositivos conectados a internet e inteligencia artificial para mejorar los servicios y la calidad de vida de sus habitantes.

Por ejemplo, las personas con discapacidad visual podrían beneficiarse enormemente del sistema de transporte mejorado de una ciudad inteligente. “Virtual Warsaw”, un proyecto de ciudad inteligente en la concurrida capital de Polonia, se basa en tecnologías de vanguardia y pretende proporcionar un conjunto de «ojos» a quienes tienen problemas de visión.

Image: OCDE

La ciudad ha desarrollado una red de sensores beacon para ayudar a las personas con discapacidad visual a desplazarse de forma independiente. Se trata de transmisores pequeños y de bajo coste que pueden instalarse en los edificios y enviar a las personas, en tiempo real, información sobre su entorno a sus teléfonos mediante Bluetooth. Esta información puede incluir la ubicación de las entradas de los edificios, las paradas de autobús o incluso los asientos libres de un autobús, o dónde hacer cola en los edificios municipales.

En 2018, Dubái puso en marcha un proyecto piloto con una aplicación para iPhone que puede convertir en instrucciones de audio la información escrita de las estaciones de metro, lo que ayuda a los usuarios a orientarse desde la entrada hasta la máquina de billetes, la puerta, el andén y el vagón.

Una vez que los viajeros llegan a su destino, las ciudades inteligentes pueden ayudarles a orientarse en los espacios públicos. Basta con ofrecer una mejor conectividad para los teléfonos inteligentes, lo que ya es un buen comienzo; por ejemplo, equipando los edificios con celdas habilitadas para 5G, del tipo small cells en lugar de depender de las antenas tradicionales para la señal.

Esto permitiría a las personas con discapacidad visual aprovechar mejor aplicaciones para teléfonos inteligentes como Seeing AI y Blind Square, que pueden describir el entorno o dar indicaciones de voz a los usuarios. Google también está desarrollando una plataforma llamada Lookout, que utiliza una cámara para ayudar a las personas a identificar billetes o reconocer el color de los objetos.

Image: Diego Cervo/Shutterstock

Pero las ciudades inteligentes pueden ir más allá con la tecnología pública. Por ejemplo, podrían ofrecer puntos de información automatizados con mapas táctiles o sistemas de audio que describan la ubicación de los alrededores. Si estos incluyeran una cámara que los usuarios pudieran apuntar hacia distintos edificios y otros aspectos del entorno, el reconocimiento de imágenes, una aplicación de la inteligencia artificial, podría identificar esos objetos y describírselos al usuario.

Del mismo modo, los centros comerciales podrían estar equipados con dispositivos de reconocimiento de productos que permitan a los compradores comparar artículos en las tiendas. Estos podrían presentarse en forma de clips sencillos que pueden acoplarse a cualquier par de gafas e identificar y describir un producto al usuario.

Edificios inteligentes

La tecnología de las ciudades inteligentes también puede ayudar en el interior de los edificios. Un ejemplo existente es la tecnología de asistentes domésticos controlados por voz, como Amazon Echo (Alexa) y Google Home, que ya pueden utilizarse para accionar cerraduras, luces y electrodomésticos o añadir artículos a una lista de la compra. Pero también cabe esperar que la domótica vaya más allá, con sensores que abran ventanas y cierren cortinas en función de los cambios en las condiciones meteorológicas, e incluso que ayuden a las personas a encontrar objetos perdidos.

Las ciudades inteligentes revolucionarán la forma en que las personas viven, se comunican o compran, especialmente las personas con discapacidad visual. Ya empezamos a presenciar la aparición de ciudades inteligentes como las de Dubái, Singapur, Nueva York y Varsovia. Sin embargo, la adopción de la tecnología de ciudades inteligentes aún se encuentra en sus inicios, por lo que la Unión Europea está invirtiendo hasta 1 000 millones de euros en el apoyo a proyectos en unas 300 ciudades.

Una reciente revisión realizada por la firma de servicios profesionales PwC concluye que se espera que el desarrollo de las ciudades inteligentes aumente de forma constante en todo el mundo durante los próximos siete años, lo que generará un mercado de 2,5 billones de dólares estadounidenses para 2025. El desarrollo urbano crece al ritmo más rápido de la historia de la humanidad. La tecnología de las ciudades inteligentes puede ayudar a satisfacer algunas de las expectativas del desarrollo urbano, que crece igual de rápido.

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