3 formas en que las ciudades pueden mejorar la confianza digital en los espacios públicos

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  • Los gobiernos están adquiriendo cada vez más tecnologías conectadas a internet para los espacios públicos con el fin de mejorar el estacionamiento, el alumbrado público, la seguridad y otros servicios públicos.

  • Pero la confianza pública en la tecnología inteligente es crucial para diseñar, gestionar y mantener con éxito los bienes, las infraestructuras y los espacios públicos.

  • Un mecanismo para generar confianza es adoptar prácticas como Digital Trust for Places and Routines (DTPR) que pueden aumentar la comprensión pública de las tecnologías urbanas.

¿Está preparado para un mundo en el que cada poste, banco y tramo de acera tenga condiciones de servicio y una política de privacidad?

Bryan Boyer, director del Programa de Tecnología Urbana de la Universidad de Michigan

Cuatro comunidades están tomando medidas para mejorar la confianza pública mediante la transparencia. La región metropolitana de Angers-Loire, en Francia; la localidad de Innisfil, en Canadá; y las ciudades de Boston y Washington D. C., en Estados Unidos, están adoptando y poniendo a prueba DTPR: un estándar de comunicación de código abierto para las tecnologías digitales en espacios compartidos. Esto puede abrir un camino para generar y mantener la confianza pública en nuestras instituciones, al tiempo que se aprovecha el potencial de las tecnologías digitales para abordar los desafíos cívicos.

Con el apoyo del Plan de Acción Global Future of the Connected World del Foro Económico Mundial, DTPR es una iniciativa que permite al público comprender e interactuar con las tecnologías inteligentes instaladas en sus ciudades. En su núcleo hay una taxonomía de tecnologías digitales, un conjunto de iconos visuales que dan visibilidad y permiten conocer las tecnologías instaladas, y un mecanismo para recibir comentarios del público.

Mediante las herramientas que ofrece DTPR, el público puede aprender cómo funcionan las tecnologías inteligentes en los espacios públicos de las ciudades y conocer qué tipos de datos se recopilan y utilizan. DTPR permite que cualquier persona que transite por un espacio público donde haya tecnología que recopile datos envíe preguntas y comentarios al «responsable del lugar» a cargo de ella.

Los resultados de la investigación con usuarios y de los proyectos piloto realizados para DTPR señalan tres formas importantes en que los gobiernos locales —responsables de muchos espacios públicos— pueden generar confianza pública al implementar nuevas tecnologías.

1. Ofrecer una explicación pública y comprensible de las tecnologías de la ciudad y de la huella de datos que generan

Los municipios incluyen cada vez más la «transparencia» y la «participación ciudadana» como elementos centrales de sus estrategias de ciudad inteligente. Sin embargo, sigue existiendo una clara brecha entre las políticas y su implementación. Faltan metodologías y herramientas listas para usar que faciliten la comprensión de estas tecnologías, lo que hace inalcanzable la transparencia e impide que los residentes participen de manera significativa en el diálogo sobre las infraestructuras públicas.

En 2020, la ciudad de Boston instaló sensores de Numina, respaldados por el sistema DTPR, en tres interseccionesdurante cuatro semanas para medir el uso de las calles según distintos medios de movilidad, incluidos peatones, bicicletas y vehículos. Más de 100 personas interactuaron con las instalaciones de señalización física habilitadas por DTPR para comprender el propósito de la tecnología instalada. Esto forma parte de los esfuerzos de Boston por avanzar hacia su objetivo de garantizar que la recopilación de datos en los espacios públicos inspire confianza, participación y satisfacción entre los residentes.

Aunque Boston y ciudades similares dependen cada vez más de las nuevas tecnologías y los conjuntos de datos para funcionar y prosperar, ellas y sus socios también deben asumir la responsabilidad de promover un cambio en la conciencia cultural sobre la tecnología, los datos y los desafíos relacionados. Esto implica invertir en herramientas de comunicación atractivas y procesos públicos.

Nayeli Rodriguez, directora de programas, Oficina de Nuevos Mecanismos Urbanos de la ciudad de Boston

2. Facilitar la opinión pública sobre las tecnologías de la ciudad

Lo ideal es que las ciudades soliciten la opinión del público sobre la tecnología antes de adquirirla y que involucren de forma proactiva a las comunidades mientras se consideran las instalaciones tecnológicas. La reacción de una comunidad ante esas instalaciones también puede depender del tipo de tecnología. Las tecnologías de vigilancia pueden generar divisiones entre comunidades, empresas y gobiernos. Esto, a su vez, puede perjudicar la confianza pública y llevar a que se retiren o dañen tecnologías que estaban destinadas a la seguridad pública.

En ausencia de transparencia y de vías para la participación pública continua, las comunidades harán suposiciones sobre la intención detrás de las instalaciones tecnológicas en sus barrios. Un ejemplo es una iniciativa reciente de ciencia ciudadana en la ciudad de Nueva York, dirigida por Amnistía Internacionalpara localizar tecnologías de reconocimiento facial. Si los gobiernos locales no divulgan de forma proactiva detalles sobre la tecnología que han implementado y los datos que recopila, los residentes encontrarán maneras de averiguar por cuenta propia y en sus propios términos qué ocurre en su ciudad.

Una parte esencial de una instalación de DTPR es la posibilidad de recopilar comentarios de las personas sobre la instalación tecnológica, lo que permite iniciar un diálogo bidireccional.

DTPR permite iniciar una conversación bidireccional con quienes se ven afectados por la tecnología urbana.Image: Helpful Places

3. Medir y evaluar la eficacia de las tecnologías de la ciudad

Las instalaciones tecnológicas públicas deben medir la eficacia de las soluciones implementadas y la opinión pública sobre su uso. Las tecnologías no deberían instalarse en las ciudades sin considerar y explicar claramente los resultados deseados de su uso y cómo podrían medirse.

Cuando los proyectos de ciudades inteligentes utilizan métricas, a menudo se centran de forma limitada en una tecnología o un sector específicos, y pasan por alto los beneficios y efectos para la comunidad. Sin datos, métricas y aportaciones adecuados, las ciudades tendrán dificultades para gestionar y mantener con el tiempo la confianza en el uso de estas tecnologías.

DTPR busca aumentar la comprensión ciudadana de la tecnología utilizada en los espacios públicos.Image: Helpful Places

DTPR fue codiseñado y probado por personas de diversos orígenes y experiencias de vida, junto con expertos en tecnología, privacidad, ciudades inteligentes y espacios públicos. El proceso de diseño buscó aumentar la transparencia de los sistemas tecnológicos integrados, haciendo de la comprensión clara una condición previa necesaria para aumentar la comprensión pública de la tecnología y fomentar la participación.

Aunque compartir información significativa y fácil de entender es fundamental, la rendición de cuentas es otro componente clave del pilar de la confianza. Los residentes quieren conocer los beneficios y riesgos específicos asociados con las tecnologías de su comunidad, así como quién es responsable de implementarlas y gestionarlas de forma continua. Tener esta información a mano puede empoderar a la ciudadanía y, por tanto, sustentar la confianza en la tecnología, en el responsable del lugar y en la utilidad de la tecnología para la comunidad.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para garantizar que haya ciudades inteligentes?

Los gobiernos locales prestan servicios esenciales al público y a muchas comunidades vulnerables. Es fundamental incorporar la «generación de confianza» como métrica del éxito en la implementación de tecnologías públicas; esperamos que estos pasos sirvan como una lista de comprobación útil.

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