A menudo se considera que los semáforos son la mejor solución para mejorar la seguridad vial en las intersecciones.
Sin embargo, cada vez más estados de EE. UU. los están sustituyendo por rotondas.
Y así salvan vidas y reducen la contaminación atmosférica.
He aquí una idea controvertida que pone patas arriba las concepciones habituales sobre seguridad vial: los semáforos provocan accidentes, aumentan la contaminación y estaríamos mejor sin ellos.
Ante el aumento de muertes y lesiones en intersecciones reguladas por semáforos, cada vez más estados de EE. UU. los están sustituyendo por rotondas. Los que lo han hecho afirman que las mejoras en seguridad vial han sido drásticas.
En cuanto al número de rotondas existentes, EE. UU. está rezagado respecto a otros países desarrollados, con apenas 73 por cada millón de habitantes. Se estima que actualmente hay unas 7.900 en total en todo el país, según datos recopilados por una base de datos nacional.
Sin embargo, las ventajas de aumentar esa cifra son claras. Por ejemplo, el estado de Indiana ha instalado 256 rotondas (también llamadas glorietas) para sustituir semáforos desde 2016. Esto ha reducido los accidentes, las demoras, el consumo de combustible, la contaminación atmosférica y los costes de construcción, según afirma.
En conjunto, el estado afirma que ha registrado una reducción del 90 % en las muertes, un 76 % menos de lesiones y una caída del 30 %-40 % en el número de accidentes con peatones; añade que las rotondas también aumentan la capacidad vial hasta en un 50 %.
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Intersecciones mortales
En todo EE. UU., cada día mueren dos personas por conductores que se saltan semáforos en rojo, según la Asociación Estadounidense del Automóvil, que señala que la mayoría de las víctimas son pasajeros de otros vehículos o peatones.
La Administración Federal de Carreteras (FHWA) afirma que un tercio de todas las muertes en intersecciones viales se producen en las que tienen semáforos. Y, según la Coalición Nacional de EE. UU. por Carreteras más Seguras, cerca de 850 personas mueren cada año por conductores que ignoran los semáforos en rojo, mientras que 143.000 resultan heridas.
La seguridad vial ha sido uno de los temas debatidos en la Cumbre de Transformación Urbana del Foro Económico Mundial en Detroit, Michigan, del 6 al 8 de diciembre de 2021. Este estado es uno de los muchos de EE. UU. que están adoptando rotondas para mejorar la seguridad vial.
Soluciones en distintos estados
El vecino estado de Wisconsin, que con 500 «glorietas» es el estado de EE. UU. con más rotondas, les atribuye una reducción «significativa» de las muertes en carretera. También se estima que cada rotonda ahorra alrededor de 5.000 dólares al año en la factura eléctrica del estado.
«En general, vemos que las muertes y las lesiones graves prácticamente desaparecen en las rotondas», declaró Andrea Bill, del Laboratorio de Operaciones de Tráfico y Seguridad de la Universidad de Wisconsin-Madison, al Milwaukee Journal Sentinel.
Una rotonda promedio tiene solo ocho puntos de posible colisión, frente a los 32 de una intersección convencional de cuatro vías, señala el Departamento de Transporte de EE. UU. en su informe Roundabouts: An Informational Guide. También afirma que son más seguras para los peatones porque los conductores tienen que reducir la velocidad para atravesarlas.
Pero los semáforos en rojo no son la única causa de muertes y lesiones. Dos quintas partes de todas las muertes por accidentes de tráfico en San Francisco se deben a coches que giran a la izquierda, cuyos conductores no ven a los peatones en los pasos de cebra (cruces peatonales), según la Agencia Municipal de Transporte de la ciudad.
La solución de la agencia consiste en instalar bolardos, reductores de velocidad de goma y marcas pintadas en la calzada para animar a los conductores a reducir la velocidad y prestar atención a quienes cruzan. Forma parte del programa de la ciudad Visión Cero para eliminar por completo las muertes en carretera.

