Grandes eventos deportivos como los Juegos Olímpicos y la Copa Mundial de la FIFA se celebran cada cuatro años y tienen lugar íntegramente en una misma zona. Aunque muestran a los mejores atletas, estos eventos generan demasiados residuos al dejar instalaciones abandonadas. Para ayudar a resolver este problema, el anfitrión del Mundial de 2022 planea construir un estadio con contenedores marítimos reciclados.
Cada cuatro años, estos grandes eventos requieren instalaciones para disputar las competiciones, alojar a los atletas y albergar a los medios de comunicación que las cubren durante un período prolongado. Esto da lugar a viviendas temporales y nuevos estadios que prometen impulsar la economía. Sin embargo, hay muchos ejemplos de estas estructuras que nunca vuelven a utilizarse y quedan abandonadas. Esto ocurrió recientemente en Brasil tras albergar la Copa Mundial y los Juegos Olímpicos en los últimos tres años.
Si la comunidad no va a utilizar las instalaciones, tiene sentido construir más estructuras temporales que puedan desmontarse más adelante. Esto ha llevado a Qatar, futuro anfitrión del Mundial de 2022, a construir el estadio Ras Abu Aboud con bloques modulares. Se trata de contenedores marítimos que pueden desmontarse y montarse fácilmente en otra zona, o descomponerse en varios recintos.
El diseño del estadio Ras Abu Aboud fue presentado por el Comité Supremo para la Entrega y el Legado (SC). Es el séptimo diseño de estadio para el Mundial de Qatar. Cada bloque modular se personalizará con asientos desmontables, puestos de comida y baños. Este método genera menos residuos y reduce la huella de carbono durante la construcción.
«La innovación siempre ha sido fundamental en nuestros planes para celebrar una Copa Mundial de la FIFA histórica que deje un legado para Qatar y el mundo, y no hay mejor ejemplo de ello que el diseño del estadio Ras Abu Aboud», declaró el secretario general del SC, S. E. Hassan Al Thawadi, en un comunicado de prensa. «Todo esto, en un estadio que ofrece el ambiente que los aficionados esperan de un Mundial y que construiremos de una manera más sostenible que nunca».
Gracias a sus características ecológicas, el Sistema Global de Evaluación de la Sostenibilidad (GSAS) podría otorgarle una certificación de cuatro estrellas. El departamento de sostenibilidad de la FIFA se centrará ahora en el diseño, la construcción y las operaciones de las futuras candidaturas para albergar una Copa Mundial. Las nuevas estructuras deberán cumplir las normas del GSAS.
Esto generará cierta cobertura positiva para Qatar tras la polémica situación en torno a la construcción de estos estadios. La organización Human Rights Watch (HRW) consideró que los trabajadores migrantes de la construcción estuvieron expuestos a «calor y humedad potencialmente mortales». Aunque el gobierno estableció horarios específicos para mantener a los trabajadores alejados del calor, HRW dijo que era necesario vigilar las temperaturas más de cerca, en lugar de basarse en fechas establecidas.
Se espera que el estadio Ras Abu Aboud esté terminado para 2020, mucho antes del Mundial. Tendrá capacidad para aproximadamente 40.000 personas y estará situado en la costa del sudeste de Doha. El Aeropuerto Internacional Hamad estará a solo una milla del recinto.

