China es el mayor mercado de construcción de edificios del mundo, con hasta 2.000 millones de metros cuadrados construidos al año, lo que representa casi la mitad de las nuevas construcciones a nivel mundial en la próxima década.
En 2011, los edificios representaban apenas el 28 % del consumo energético de China, pero la urbanización, el crecimiento económico y el aumento de la población podrían elevar esta cifra hasta un 40 % en los próximos 15 años. La adopción de tecnologías y soluciones para edificios ecológicos es una parte clave de los objetivos de China en materia de sostenibilidad y protección medioambiental.
El 13.º Plan Quinquenal de China para la Eficiencia Energética en Edificios y el Desarrollo de Edificios Ecológicos incluye objetivos ambiciosos para la construcción y renovación de edificios ecológicos, incluido el requisito de que el 50 % de todos los edificios urbanos nuevos cuente con la certificación de edificio ecológico. El plan también especifica programas piloto para construir y renovar escuelas primarias y secundarias, hospitales comunitarios y edificios públicos con eficiencia energética.
A medida que el Plan Quinquenal nacional se aplica en las jurisdicciones provinciales y municipales, casi 20 ciudades han fijado objetivos aún más ambiciosos. Por ejemplo, Changde, Zhenjiang, Zibo, Wuxi y Suzhou, así como Shanghái, Pekín, Shenzhen y Chongqing, exigirán que todos los edificios comerciales nuevos sean ecológicos. En busca de edificios aún más sostenibles, más del 90 % de los propietarios de edificios comerciales de China tienen previsto contar con al menos un edificio de energía neta cero o casi cero en los próximos diez años.
Los planes, las políticas y los objetivos nacionales son importantes motores de inversión y mejora. Aun así, persisten importantes retos para su aplicación a nivel de ciudad y distrito, como la capacitación, los modelos de negocio, las soluciones financieras y el acceso a la información.
Las alianzas público-privadas siguen siendo una de las formas más eficaces de superar estas barreras. El lanzamiento en Asia Oriental del Acelerador de Eficiencia en Edificios (BEA), una alianza público-privada mundial coordinada por el World Resources Institute (WRI), se celebró en la Decimotercera Conferencia Internacional sobre Edificios Ecológicos y Energéticamente Eficientes en Pekín.
En el lanzamiento participaron representantes del Gobierno, del sector privado y de la sociedad civil, y se presentaron las mejores prácticas de políticas de eficiencia en edificios de tres distritos chinos destacados: el distrito de Changning, la Zona de Desarrollo Industrial de Alta Tecnología de la Ciudad de Wuxi y la Ciudad Nueva de Suzhou Taihu, así como las ciudades socias del BEA, Ulán Bator (Mongolia) e Iskandar (Malasia).
El distrito de Changning instaló una plataforma de monitorización energética que actualmente realiza un seguimiento de 160 de los 165 edificios públicos del distrito. Hasta la fecha, se han rehabilitado 32 edificios para lograr un ahorro energético medio del 20 %. El distrito también concedió subvenciones a los administradores de edificios, lo que a su vez los animó a invertir 140 millones de yuanes adicionales (20,33 millones de dólares estadounidenses) para mejorar la eficiencia de los edificios.
La Zona de Desarrollo Industrial de Alta Tecnología de la Ciudad de Wuxi ofreció incentivos para los edificios nuevos certificados conforme a LEED del Consejo de la Construcción Ecológica de Estados Unidos o al sistema nacional chino de clasificación de tres estrellas. Los edificios que obtienen la máxima calificación ecológica en cualquiera de los dos programas de certificación reciben hasta 500.000 yuanes; se ofrecen incentivos similares para el uso de bombas de calor, sistemas solares fotovoltaicos y otras tecnologías de energía limpia.
La Ciudad Nueva de Suzhou Taihu albergará a 200.000 residentes y todos sus edificios estarán diseñados para obtener al menos una calificación de dos estrellas en el sistema chino de clasificación de tres estrellas. La ciudad también contará con un área demostrativa de edificios ecológicos, donde se construirán varios proyectos, como escuelas de energía cero, y se supervisará el rendimiento energético de los edificios.
Otra alianza público-privada importante es el consorcio CERC entre Estados Unidos y China para la eficiencia energética en edificios. El consorcio CERC-BEE es una alianza de colaboración entre investigadores destacados de Estados Unidos y China, pertenecientes a laboratorios nacionales, institutos de investigación y universidades, y 48 socios del sector, para impulsar el estado de la técnica en edificios bajos en carbono y de energía casi nula.
La nueva sede de Johnson Controls para Asia-Pacífico será un laboratorio en funcionamiento para las actividades de investigación CERC-BEE de la empresa, centradas en la monitorización y el control avanzados de la energía, la gestión de la calidad del aire interior y la integración de los edificios con la red eléctrica. Por último, las instalaciones servirán para convocar mesas redondas y foros públicos donde compartir las mejores prácticas del sector, que pueden ayudar a los gobiernos locales y provinciales de China y de toda la región a acelerar sus iniciativas de eficiencia urbana.
A medida que crecen las ciudades, quienes trabajamos en el ámbito de los edificios, tanto en el sector público como en el privado, tenemos la obligación de colaborar para aplicar tecnologías y soluciones de edificios ecológicos. Es una solución eficaz ante la creciente preocupación por la sostenibilidad y la protección medioambiental, en particular en mercados de rápido crecimiento como China.
Alex Molinaroli, presidente y director ejecutivo de Johnson Controls, es copresidente de la Reunión Anual de los Nuevos Campeones de 2017.

