Gran Reinicio: por qué la inclusión LGBT+ es la clave del éxito de las ciudades tras la pandemia

Research shows LGBT-friendly cities are happier and more innovative, therefore more likely to recover post COVID-19.Image: Taylor Kohler/Unsplash
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• Las economías más inclusivas están mejor posicionadas para recuperarse de las perturbaciones de la pandemia de COVID-19.

• Existe una fuerte correlación positiva entre la inclusión LGBT+ y la resiliencia económica.

• En particular, las ciudades que abrazan la diversidad podrían obtener un ‘dividendo de inclusión’ al comenzar a reconstruir sus economías.

Mientras el mundo sigue lidiando con la crisis sanitaria mundial sin precedentes provocada por la COVID-19, la magnitud de la crisis económica mundial relacionada se hace cada vez más evidente. Nos enfrentamos a la mayor contracción económica desde la Gran Depresión de la década de 1930, según las Naciones Unidas, lo que amenaza con revertir décadas de progreso en la lucha contra la pobreza.

Al mismo tiempo que se adoptan medidas de emergencia para minimizar los impactos económicos inmediatos de la pandemia, los gobiernos de todo el mundo buscan posicionarse para la recuperación. Un nuevo análisis de la resiliencia económica ofrece una posible pista sobre qué economías podrían recuperarse más rápido: la inclusión LGBT+ está correlacionada con la resiliencia de la economía de un país.

El análisis de Open For Business, una coalición de empresas que promueven la igualdad LGBT+, muestra una fuerte correlación positiva (0,67) entre el grado de resiliencia de una economía y el grado de aceptación de las personas LGBT+ en ella (véase el gráfico siguiente). Se trata de un hallazgo significativo: un aumento de un punto en la aceptación social sugiere un aumento de tres puntos en el índice de resiliencia económica de esa economía, incluso controlando por el PIB per cápita. ¿Podría la inclusión LGBT+ ser un ingrediente secreto para la resiliencia económica?

La aceptación social de las personas LGBT+ (eje x) en comparación con la puntuación de resiliencia (eje y).Image: Williams Institute, FM Global Resilience Index, Open For Business

La respuesta podría estar en las ciudades del mundo.

Las ciudades han estado en la primera línea de la pandemia y podrían ser la clave para la recuperación económica mundial. La conexión entre la resiliencia económica y la inclusión social es especialmente clara en las zonas urbanas. Cada vez hay más pruebas de que las ciudades inclusivas con respecto a la población LGBT+ tienen «ecosistemas de innovación» más sólidos, mayores niveles de espíritu emprendedor y una mayor capacidad para atraer talento y ofrecer una alta calidad de vida, lo que las sitúa en una buena posición para la recuperación económica.

Veamos las pruebas. En primer lugar, la innovación es un componente fundamental de la competitividad de una ciudad, lo que a su vez la situará en una buena posición para la recuperación. Las ciudades inclusivas obtienen mejores resultados en el Índice de Innovación 2ThinkNow, que clasifica las ciudades según su potencial de innovación. Este índice presenta una correlación de 0,62 con las puntuaciones de las actitudes sociales hacia las personas LGBT+, lo que sugiere claramente que las ciudades inclusivas con respecto a la población LGBT+ son lugares más innovadores (véase el gráfico siguiente).

La aceptación social de las personas LGBT+ (eje x) en comparación con la puntuación de innovación (eje y).Image: Williams Institute, FM Global Resilience Index, Open For Business

En segundo lugar, las ciudades con mayor concentración de talento y competencias son más competitivas y resilientes, y atraer al mejor talento es una prioridad para las ciudades. Sin embargo, las ciudades que no son inclusivas con respecto a la población LGBT+ corren un riesgo mucho mayor de sufrir una «fuga de cerebros»: un estudio de 2018 demostró que las ciudades de países con políticas o actitudes contrarias a las personas LGBT+ tienen mucha más probabilidad de perder su talento. Entre los ejemplos figuran Accra, Bakú, Kampala, Kuala Lumpar, Lagos, Nairobi y Moscú. En algunas de estas ciudades, según un estudio de la OCDE, es probable que más de la mitad de los graduados recientes emigren.

Las pruebas demuestran que la diversidad alimenta un «efecto de agrupación» para el talento joven, según las investigaciones del economista Enrico Moretti: «Es un tipo de crecimiento que se alimenta a sí mismo: cuantos más trabajadores jóvenes hay, más empresas están interesadas en instalarse en esa zona y más jóvenes se trasladan allí». La inclusión LGBT+ parece desempeñar un papel importante en este sentido como señal de apertura, diversidad y cultura.

Los shocks económicos de la pandemia son de una magnitud sin precedentes, y el camino hacia la recuperación no será fácil. No obstante, cabe esperar que las ciudades que han adoptado la diversidad obtengan un «dividendo de inclusión» al comenzar a reconstruir sus economías. La solidez de sus ecosistemas de innovación y la abundancia de talento podrían hacerlas más ágiles ante la desaceleración y mejor capacitadas para aprovechar las nuevas oportunidades que surgen de la disrupción.

Este es un mensaje contundente para los gobiernos que utilizan la pandemia como pretexto para intensificar la discriminación contra las personas LGBT+. Las últimas semanas han registrado un aumento de la actividad contra las personas LGBT+ en todo el mundo: la expansión de las «zonas libres de LGBT» en Polonia, por ejemplo, o la legislación contra las personas trans en Hungría. En Kampala, 20 ugandeses LGBT+ fueron detenidos con el pretexto de que habían infringido leyes utilizadas para prevenir la propagación de la COVID-19. Líderes políticos y religiosos de Estados Unidos, Irlanda, Israel e Irán han culpado públicamente a la comunidad LGBT+ de la pandemia, y activistas informan de que esto ha provocado un aumento de los delitos de odio.

Los responsables de las políticas aceptan ampliamente la relación entre resiliencia e inclusión. El Banco Mundial describe las «comunidades inclusivas» como una dimensión clave de las ciudades sostenibles y resilientes. La OCDE identifica la «sociedad inclusiva» como un factor impulsor de la resiliencia de una ciudad. El FMI sostiene que una economía es «más frágil y menos resiliente cuando no es inclusiva». Un informe de ONU-Hábitat concluye que la inclusión es necesaria para una «agenda de resiliencia urbana exitosa».

Ahora es el momento de abrazar a las comunidades LGBT+, no de estigmatizarlas. Crear sociedades inclusivas no es solo lo correcto; como demuestran las pruebas, es una parte importante de una estrategia económica centrada en la resiliencia y la recuperación.

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