En 2015, más de mil millones de personas migraron: 244 millones se fueron al extranjero y 763 millones se desplazaron dentro de su país.
Algunas tomaron un avión para empezar un nuevo trabajo en otro país. Otras arriesgaron la vida en embarcaciones abarrotadas, huyendo de la guerra o la hambruna. Y otras dejaron el campo en busca de empleo y una mejor calidad de vida.
Lo que tiene en común la inmensa mayoría es que acabó trasladándose a una ciudad.
Un nuevo informe del Foro Económico Mundial analiza estos patrones migratorios y cómo afectan a las ciudades del mundo.
¿A dónde se trasladan los migrantes?
El número de migrantes está creciendo. De 2000 a 2015, el crecimiento anual de la migración fue del 2,4 %. Esto duplicó el crecimiento anual de la población, del 1,2 %.

Casi uno de cada cinco migrantes del mundo (19 %) se fue a vivir a Estados Unidos. Alemania y Rusia acogieron juntas a uno de cada diez (9,7 %).
Sin embargo, si se considera el número de migrantes como proporción de la población, los países de Oriente Medio superan con creces a cualquier otro. Más del 80 % de la población de los Emiratos Árabes Unidos nació en el extranjero.
Los migrantes suelen dirigirse a ciudades globales. Dubái y Bruselas tienen las mayores proporciones de población nacida en el extranjero: 83 % y 62 %, respectivamente.

De los casi 7 millones de personas nacidas en el extranjero que viven en Canadá, casi la mitad (46 %) reside en Toronto.
Más de un tercio de los estadounidenses (36 %) vive en solo 20 ciudades de Estados Unidos. Esas mismas ciudades también albergan a dos tercios (65 %) de los inmigrantes autorizados del país.
En Australia, 6,6 millones de personas nacieron en el extranjero. De ellas, 1,4 millones viven en Sídney y 1,2 millones en Melbourne.
¿Cómo llegan hasta allí?
Estos mapas muestran las rutas migratorias del mundo, tanto por tierra como por mar.

Un mapa muestra cómo personas de países de África Oriental cruzan el Mediterráneo y llegan a las costas de Italia y Grecia. Otro muestra la ruta que atraviesa el océano Índico desde el suroeste de Asia hasta Malasia.
Los mapas del centro muestran las rutas que siguen los migrantes de Irak e Irán al dirigirse a Turquía y Grecia, y desde allí a otras partes de Europa.
Nuevos centros de crecimiento
Este mapa muestra cómo están cambiando los patrones migratorios. Algunas zonas han registrado un aumento de la migración en los últimos años. São Paulo, en Brasil; Moscú, en Rusia; y Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, figuran entre las ciudades cuya población internacional está creciendo.

Otras zonas se han convertido tanto en lugares de origen como en destinos de la migración. Por ejemplo, mientras los nigerianos se dirigen a China, muchos chinos se trasladan a Oriente Medio y África.
Algunas ciudades, como las de China, se han expandido rápidamente en los últimos años, en parte debido a un enorme aumento de la migración.
Otras zonas se han convertido tanto en lugares de origen como en destinos de la migración. Por ejemplo, mientras los nigerianos se dirigen a China, muchos chinos se trasladan a Oriente Medio y África.
Algunas ciudades, como las de China, se han expandido rápidamente en los últimos años, en parte debido a un enorme aumento de la migración.
Los efectos de la migración
La migración puede tener un efecto positivo en la economía de un país. Pero las ciudades deben prepararse para la llegada de nuevos habitantes si quieren aprovechar sus beneficios.
El informe del Foro Económico Mundial analiza cómo afrontan la llegada de migrantes 22 de las ciudades más afectadas del mundo.
Los cuatro principales desafíos que afrontan los responsables municipales, identificados en el informe, son la vivienda, la salud, la educación y el empleo.

Casi todas las ciudades señalaron que necesitaban más viviendas asequibles y sociales. Esta necesidad no era exclusiva de los migrantes, sino que también afectaba a la población residente.
Por ejemplo, en Calgary, Canadá, donde el 33,2 % de la población nació en el extranjero, la lista de espera para obtener vivienda había llegado a 3.000 personas. Además, el precio medio de la vivienda en la ciudad era superior a la media nacional.
Sin embargo, en Surat, India, se han construido más de 45.000 viviendas en la última década. Esto ha reducido la proporción de la población que vive en barrios marginales del 17 % en 2007 al 4,3 % en 2017. Las obras continúan y está prevista la construcción de otras 10.200 viviendas.
Atención sanitaria
Los migrantes deben poder acceder a una atención sanitaria que responda a sus necesidades particulares.
Dieciséis ciudades reconocieron que debían mejorar sus servicios de atención sanitaria. Entre ellas está París, una ciudad donde uno de cada siete residentes es extranjero.
Sin embargo, el informe señala que los centros humanitarios de París para recién llegados, que ofrecen información y alojamiento, son un ejemplo para otras ciudades de cómo gestionar la llegada de migrantes y ayudarlos a integrarse en sus nuevas comunidades.
Educación y empleo
La educación y el empleo son necesidades básicas, pero a los migrantes a menudo les cuesta acceder a ambos.
Quince ciudades afirmaron que ofrecer educación primaria y secundaria a los jóvenes migrantes suponía un desafío importante. Ocho de las 15 señalaron que uno de los mayores problemas era que los migrantes no hablaran el idioma de su nueva ciudad, y el obstáculo que esto suponía para su integración satisfactoria.
Aunque el acceso al empleo y al mercado laboral supone un desafío en todas las ciudades, 11 de ellas citaron problemas relacionados con el empleo que deben abordarse.
Seis ciudades —Berlín, Róterdam, Amán, Ramala, Ciudad de Davao y Ciudad del Cabo— consideraron que el aumento del desempleo era un desafío. Amán y Ciudad del Cabo estaban entre las ciudades estudiadas en el informe con las tasas de desempleo más altas.
El informe señala que fomentar el emprendimiento entre los migrantes puede ayudar a la economía local, y que las ciudades deberían ofrecer formación y mentoría.
Los beneficios de la migración
Los beneficios económicos de la migración son evidentes. En 2015, los migrantes aportaron más de 6,4 billones de dólares, o el 9,4 %, al PIB mundial.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU reconocen que una migración bien gestionada desempeñará un papel fundamental para lograr el desarrollo sostenible de las ciudades.
Además, el informe afirma que las ciudades pueden aprender de las iniciativas de las demás y colaborar aún más estrechamente en el futuro.
«Las alianzas entre ciudades tendrán cada vez más importancia en los próximos años, con posibilidades de redistribuir a los migrantes y responder a las necesidades del mercado laboral con inmigrantes», afirmó Gregory Hodkinson, presidente de Arup.
Alice Charles, responsable del trabajo sobre ciudades y desarrollo urbano en el Foro Económico Mundial, concluyó: «Vivimos en un mundo cada vez más urbanizado, donde los migrantes siguen acudiendo a las ciudades en busca de oportunidades económicas, sociales y creativas.
«Dado que esta tendencia continuará, esperamos que este informe ayude a los líderes municipales a identificar las mejores soluciones para afrontar los desafíos más urgentes que plantea la migración».

