Estas son las ciudades más dinámicas del mundo, y no son las que cabría esperar

Employees cross an overpass at the Indian headquarters of iGate in the southern Indian city of Bangalore February 4, 2013.
Image: REUTERS/Stringer
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Desde que el Foro Económico Mundial se reunió por última vez en Davos, en enero de 2016, diversos terremotos políticos asociados al auge del nacionalismo y el proteccionismo parecen haber remodelado partes del mundo a un ritmo asombroso. Sin embargo, al mismo tiempo, las ciudades que respaldan y fomentan los cambios tecnológicos han demostrado un impulso notable y han asumido un papel más destacado en la configuración de nuestro entorno.

La innovación y la tecnología son fundamentales

La capacidad de una ciudad para asumir cambios rápidos determina su capacidad para competir en el mundo, hoy y en el futuro, segúnel Índice de Dinamismo de las Ciudades de JLL de 2017(CMI, por sus siglas en inglés). Dado que actualmente más de la mitad de la población mundial vive en ciudades y la urbanización crece de forma exponencial, el éxito de nuestras ciudades adquiere una importancia aún mayor. Los factores predominantes que caracterizan a las ciudades más dinámicas del mundo son la tecnología y la innovación, y las ciudades que mejor asimilan, se adaptan y sacan partido de estos motores ocupan los primeros puestos.

Aunque las ciudades más dinámicas están repartidas por todo el mundo, más de la mitad de las 30 primeras del ranking de 2017 se encuentran en Asia-Pacífico. Bangalore, centro tecnológico de India, ocupó el primer puesto. De hecho, India arrebató a China el liderazgo como sede de algunas de las ciudades que cambian más rápido del mundo: obtuvo seis de los 30 primeros puestos, frente a los cinco de China.

Ha quedado claro que estas ciudades están cada vez más conectadas entre sí y que la mayoría supera el desempeño de sus economías nacionales. Ya se trate de nuevos centros tecnológicos regionales como Nairobi, de puertas de entrada globales consolidadas como Londres o de ciudades globales emergentes como Shanghái, estas ciudades integran el cambio y la tecnología en su ADN. Además, las ciudades más exitosas procuran mantener el impulso y la innovación desarrollando sus capacidades de investigación y educación e invirtiendo en infraestructura.

El medio ambiente y la vivienda son factores adicionales

La habitabilidad también está surgiendo como un motor cada vez más importante del dinamismo, pues es clave para atraer talento. Por ejemplo, los problemas de asequibilidad y las limitaciones de espacio en San Francisco (puesto 21) contribuyeron a que la ciudad saliera de las 20 primeras por primera vez, y Hong Kong quedó fuera de las 30 primeras. El medio ambiente también se está convirtiendo en un factor decisivo de mayor peso en el índice. Aunque figuran entre las 30 primeras, Delhi (puesto 23) y Pekín (puesto 15) se vieron perjudicadas por sus bajas puntuaciones ambientales.

El CMI no mide cuáles son las ciudades “mejores” para invertir. Su propósito es identificar el cambio y destacar qué ciudades o áreas metropolitanas podrían estar mejor posicionadas para competir en el panorama económico actual, en constante transformación. Aunque las ciudades cambian de puesto de un año a otro, solo tres —Londres, Shanghái y Silicon Valley— se han mantenido entre las 10 primeras desde que el índice se publicó por primera vez en 2014.

Dinamismo a corto y largo plazo

El índice analiza 42 variables en cada una de las 134 ciudades o áreas metropolitanas. Estos factores pueden agruparse en tres ámbitos: dos reflejan fortalezas para los cambios a corto plazo y uno se utiliza para determinar la sostenibilidad económica a más largo plazo.

El primer conjunto de factores, que representa el 40 % de la clasificación general, incluye factores socioeconómicos: PIB, población, pasajeros aéreos, sedes corporativas e inversión extranjera directa. El segundo, que representa el 30 %, se centra en el dinamismo del sector inmobiliario comercial, que abarca los cambios relacionados con la construcción, los alquileres, la inversión y la transparencia en los sectores de oficinas, comercio minorista y hoteles.

El tercer grupo incluye la capacidad de innovación y el dominio tecnológico, el acceso a la educación y la calidad ambiental. Representa el 30 % del índice. Sin una apuesta por la educación y el medio ambiente, sin economías sólidas y prácticas empresariales que fomenten las empresas emergentes y las solicitudes de patentes, y sin lo que llamamos “preparación para el futuro”, estas ciudades pueden perder su impulso.

Los patrones cambian

Al tomar distancia, emerge un patrón basado en la posición de cada ciudad en la curva de evolución. En un extremo están las ciudades mundiales “consolidadas”, como Londres (puesto 6), Nueva York (puesto 14), París (puesto 17) y Los Ángeles (puesto 27), que asimilan cambios y tecnologías que complementan y enriquecen empresas diversas. En el otro extremo están las ciudades de “gran potencial”, como Ciudad Ho Chi Minh (puesto 2) y Hanói (puesto 8). Estas ciudades siguen atrayendo capital de inversores extranjeros que apuestan por su transición de la manufactura de bajos salarios a actividades de alto valor. Nairobi (puesto 10), de rápido crecimiento y en pleno auge de desarrollo, figura en la lista de seguimiento como centro tecnológico regional.

Aunque Asia-Pacífico alberga muchas de las 30 primeras ciudades de este año, el dinamismo se ha ralentizado en algunas. Tokio y Seúl, que estaban entre las 20 primeras el año pasado, experimentan un crecimiento económico a corto plazo y un dinamismo inmobiliario más lentos. Singapur y Hong Kong se cuentan entre las ciudades más competitivas del mundo. Sin embargo, Singapur se ha visto frenada por un crecimiento moderado de su fuerza laboral y por unos mercados de oficinas y comercio minorista poco dinámicos. La caída de los alquileres de oficinas en Hong Kong, una cartera de oferta reducida y unos fundamentos poco sólidos del mercado inmobiliario minorista contribuyeron a reducir su posición.

En un año en que los resultados políticos han sido, podría decirse, más dramáticos que los avances tecnológicos, el índice pone de relieve cambios económicos de mayor alcance. A medida que el nacionalismo y el proteccionismo se han extendido por muchos países desarrollados, las ciudades más ágiles del mundo están más conectadas que nunca y han asumido la defensa del globalismo. Su agilidad, energía y deseo de asimilar, moldear y crear cambios están dando forma a la experiencia urbana y a su futuro. No es un papel menor si se tiene en cuenta que, para 2050, se prevé que la población urbana mundial se haya duplicado respecto a los niveles de comienzos de siglo. Esto tiene implicaciones políticas, pues los alcaldes hacen valer su influencia sobre el futuro del mundo.

De cara al futuro, observaremos los efectos que el proteccionismo, el nacionalismo y el deterioro ambiental tienen en muchas de estas ciudades, así como la forma en que se adaptan a estos desafíos. También seguiremos de cerca la inversión en infraestructura, un factor fundamental que influye en la calidad de vida, los negocios y el sector inmobiliario. Al fin y al cabo, la historia está llena de ciudades que fueron grandes, se mostraron complacientes y dejaron de prestar atención a las fuerzas del cambio. Cuando esas fuerzas parecen llegar cada nanosegundo, ninguna ciudad puede permitirse parpadear.

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